FORO OCÉANO DE LA TRANQUILIDAD y FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE KUNG-FU SHAOLIN
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ABAD AGUILAR, 2008 BERLIN. EXTRASENSORIAL. Paraliza personas

 
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Fundador Huang C. Aguilar



Registrado: 17 Abr 2007
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MensajePublicado: Lun May 12, 2008 10:04 pm    Título del mensaje: ABAD AGUILAR, 2008 BERLIN. EXTRASENSORIAL. Paraliza personas Responder citando

2008 BERLÍN, ALEMANIA.
GOLPES, PARÁLISIS, ENERGÍA, CHI KUNG
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR GENERA GOLPES QUE DERRIBAN Y DEJAN PARALIZADOS A LAS PERSONAS QUE LOS RECIBEN


ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv01.htm





Estimados alumnos:

Paralizar a la gente es algo que, a priori, dicho en frío, no te deja indiferente, pero al mismo tiempo no sabes qué pensar. ¿Paralizado de miedo, de terror, por nervios? ¿Paralizado porque te han golpeado en un centro nervioso, secreto?

Yo hoy trataré de hablar de este aspecto tan complicado, para todos en todo el mundo. Hasta ahora han sido los alumnos los que han contado algunos casos, es hora de que yo también participe.

Existen varias maneras de paralizar a alguien, y ninguna de ellas ha sido usada por mí. Aunque todos ellos pertenezcan al mismo tiempo a altísimas y secretas técnicas elaboradas por muchos de los más grandes maestros del presente, del pasado o de épocas venideras.


Hipnosis

Algunos usan la hipnosis. Es decir, previo consentimiento de la persona se la somete a varias sesiones de una hora, para poder alcanzar cotas de su cerebro no conscientes, y planos en los que, según un método planificado y reconocido médicamente, podemos por órdenes impuestas controlar a un individuo. De tal manera que podemos influir de palabra, diciendo a alguien que no puede moverse. Este es el aspecto más usado en los espectáculos de hipnosis que algunos pasean por los escenarios de medio mundo. En cualquier caso, no se puede usar en combate, en guerra, ya que no puedes ir a donde tu enemigo y pedirle que se someta a una de tus sesiones de hipnosis. Con lo cual, aunque reconozco en esta técnica un alto grado de control y sofisticación, no es una técnica que pueda valorar como eficaz, suficiente, o impresionante.


Puntos vitales

Esta es otra técnica muy interesante. En ella, mediante el uso y conocimiento de los puntos de acupuntura y digitopresión, se puede ejercer dolor intenso como para derribar a alguien. Existe toda una tradición entre maestros que, tras muchos, muchos años de estudio en el combate, se adentran en el estudio del control del cuerpo mediante golpes. Esta es una técnica tradicionalmente secreta, dada su peligrosidad, y dado el secretismo hermético mantenido sobre dichas técnicas. Este tipo de conocimientos solo es posible si estudias Medicina Tradicional China y Artes Marciales, y solo si ambos estudios los dominas a muy alto nivel.

Por desgracia, algunas escuelas modernas te prometen que te enseñarán dichas técnicas sin necesidad de que seas un maestro, y sin necesidad de que seas un médico. Lo cual, si no se da ninguna explicación sobre ello, puede parecer posible y cercano. Yo espero que con estas explicaciones la gente no solo conozca la existencia de dichas técnicas, sino que las respete y valore, impidiendo caer así en el engaño de que te enseñarán a ser ingeniero sin entrar en la universidad, ni hacer el acceso, ni tan siquiera acabar el bachiller.

Por lo tanto, dichas técnicas de manipulación de puntos vitales, puntos médicos y puntos de acupuntura son algo que, como maestro 8º Dan de Kung-Fu y de Tai Chi Chuan, más los estudios realizados en Medicina Tradicional China, en su apartado de Chi ná, An mó, y otras que no pienso nombrar, son técnicas que creo domino a la perfección. Dudando así mucho de dichos maestros novatos que dicen poseer dichas capacitaciones sin tener los estudios que respalden dichos necesarios conocimientos.

Esta forma de paralizar a alguien la demostré en el pasado seminario de Tai Chi Chuan, realizado en Alemania, sobre Carlos Mora, el jefe de la delegación de Barcelona, que me sirvió como asistente en dicho curso.

Fue el sábado en una demostración privada para los maestros, aunque alguno de los alumnos que se quedaron en el descanso entre el curso pudo ser testigo. Y durante la tarde del sábado, como programa de enseñanza y demostración para todos los asistentes.
Sin embargo, yo dudo mucho que los testigos supieran qué estaba ocurriendo. Y lo digo porque por su inexperiencia no distinguen o no están atentos ante demostraciones que son tan sutiles, tan fulminantes, que suceden en segundos, en milésimas de segundos. Incluso, al no haber golpe, ni empujones, muchos de los testigos ven cómo alguien se desploma pero no están atentos a lo que ha ocurrido una fracción de segundo antes. Ya que su mente no está preparada para que el maestro sitúe un dedo sobre el pecho de alguien y, tras unas décimas, la persona se vaya violentamente al suelo. Sus ojos ven la escena, pero su mente no la entiende, ya que no ha habido ni golpe ni empujón.


Golpear con Chi Kung

Como ya he dicho en el caso de la Hipnosis, esta técnica de la digitopresión no me impresiona, ya que existe un nivel superior. No me impresiona, ya que en el fragor de la batalla es muy difícil concentrarse en la habilidad necesaria para esperar que el enemigo se relaje o relaje ciertas zonas, para que el certero golpe del maestro entre. Esto no es imposible, pero reduce las posibilidades del combate a tan solo un 10 por ciento de éxito. No me impresionan, no por falsas, ni por imposibles, sino por su poco campo de maniobra. Y lo digo como experto en ellas, ya que mi desarrollo, como bien he probado en todo el mundo, es muy amplio en ese campo.

En efecto, existe otra energía que yo uso, domino y canalizo. Esta es una auténtica locura, no se ve, no te golpea, no es un rayo de luz, no necesita nada más que mi voluntad, y las personas a las que mando el impacto con la palma de mi mano abierta caen por efecto del golpe proyectado, sin tocar su cuerpo nada más que unos milímetros. Muchos maestros usan el Chi Kung para conseguir esto. Esta energía es, por su complejidad e inusual rareza, alcanzada quizá por solo unos pocos locos maestros como yo en la historia de las artes marciales. Es el arte de Golpear con Chi Kung.

Yo creo que ya es suficientemente raro, ¿no creen? ¿Y suficientemente elevado?, ¿no creen?

En esta técnica se pueden golpear y derribar objetos o personas causándoles dolor, y otros efectos que está prohibido describir en público. Yo alcancé estas perfecciones hace años, aún hoy sigo mejorando la distancia a la que doy los golpes, milímetros, centímetros, medio metro o más. Como ya he hecho, en varias ocasiones, delante de testigos.
En el pasado curso de Chi Kung de febrero, aquí en Bilbao, España, realicé uno de esos maravillosos y únicos golpes delante de más de 50 personas. Con el Maestro José Manuel Álvarez como mi partenaire y ayudante, explicando un maravilloso ejercicio del Chi Kung del Tigre y ante las cercanas miradas de todos los asistentes, todos éramos testigos de cómo el maestro José Manuel perdía la consciencia durante unos segundos, por solo acercar mi mano sobre su cuello, sin que hubiera golpe o presión en puntos vitales. Más de un maestro experto en golpear en puntos vitales se rasgaría las vestiduras por ver eso, o por ni tan siquiera estar presente en la misma sala, o hablar con la persona que sufrió el encontronazo con mi energía.

El problema es la reacción de la gente, que realmente se queda, no con la boca abierta, diciendo algo así como: “qué maravilla”, sino diciendo algo así como: “¡¡¡ay, Dios!!!, ¡¡¡que se desvanece, que se va!!!” En una atmósfera de tensión, y casi miedo ante algo que excede lo natural, o lo habitual, si no fuera porque el maestro controla la situación y la persona recupera la consciencia y habla en pocos segundos. El problema es que él mismo ni siquiera es consciente de lo que está ocurriendo. Por lo que niega que haya perdido la conciencia. Es el público el que se lo tiene que contar.

Esta situación creo que es una conmoción para todos. Todo el mundo puede hacerse una idea de lo terrible que sería que estas técnicas cayeran en malas manos. O que alguien te atacara y ni siquiera fueras consciente de que te ha atacado.


Sin embargo existe una energía superior, la energía del Budismo Chan/Zen

Esta no es considerada una técnica superior en artes marciales, por desconocida. Tampoco es una técnica superior en Budismo Chan/zen, porque pocos maestros han alcanzado a controlarla. Y la mayoría de los maestros que quizás lo han hecho en la historia no han sido guerreros, por lo que quizás ni siquiera han sido conscientes de haber alcanzado tales niveles de perfección.

Esa energía, la pureza del Chan, esa energía me ha permitido mandar al suelo a una persona con un golpe lanzado por mis manos a apenas un milímetro sobre su cuerpo. Esa misma energía me ha permitido que la persona que ha sufrido el golpe no tenga ninguna marca o hematoma en el pecho como consecuencia del golpe, y sin embargo esté en el suelo de manera fulminante. Esa misma energía me ha permitido hacer que la persona esté sentada a mis pies, consciente, pero que no pueda levantarse del sitio. Ni siquiera pasados unos minutos.

Esa misma energía lanzada me ha permitido, incluso, poder hablar con la persona golpeada y con calma solicitarle que se levantara, sin esta conseguirlo. Esta misma energía hace que las personas caigan al suelo, siendo conscientes de lo que está sucediendo, pero que al mismo tiempo no sean capaces de hacer nada para evitarlo: No huyen, ni lo impiden, ni se mueven, ni corren, ni hablan, ni siquiera dejan de sonreír si es que lo estaban haciendo, solo se caen, sin saber por qué.

Dicen o sienten que una gran fuerza, una inmensa ola de presión les aplasta y les empuja, no hacia atrás sino hacia abajo.

Yo me río al hacerlo. Para mí ahora es fácil. Recuerdo la cantidad de maestros en mi vida que han intentado impresionarme con sus saltos, sus músculos, y su fuerza o velocidad. Toda su fuerza, su grandeza, sus músculos, sus saltos, quedarían ahora mansos como gatos a mis pies. Toda su fuerza, su odio, la energía que durante años entrenan para controlar sus cuerpos en el aire, en el espacio, toda esa energía ahora no puede tocarme.

Y sin embargo su odio, su fuerza, su disposición como tigres enfurecidos, que gruñen amenazantes, pavos reales que se hinchan para parecer más grandes, más altos, más fuertes, para intimidar con su engaño a los pobres inferiores, es el motor de mi energía. Al ver cómo usan su fuerza y gran destreza física para romper, intimidar, despreciar, como matones en el patio de un colegio, como abusivos de tres al cuarto, esa inhumanidad es la que me abre la puerta de lo que hago y de cómo lo hago. Por eso ellos no saben dónde está esa puerta. Y por eso difícilmente, aunque la golpeen con todas sus fuerzas, no conseguirán derribarla, no conseguirán pasar, porque golpean tan solo en el aire.

Esa fuerza que alcancé a entender tras mis cuarenta días en el desierto, en la tierra de los dioses, de los faraones, de las culturas más avanzadas, de las culturas de donde proceden casi todos nuestros valores religiosos, éticos, políticos y estratégicos. Un desierto que ha sido repetidamente buscado por muchos grandes maestros, profetas, salvadores o Mesías, o por humildes maestros como yo.

Esa fuerza no me la pueden ver, robar, comprar, manipular, destruir o retorcer.
Esa es la fuerza inmensa de mi Kung-Fu ahora. La fuerza de mi Tai Chi Chuan, de mi Chi Kung, de mi Yoga y de mis técnicas de curación y de mi meditación.

Este es el futuro.



Maestro Huang C. Aguilar
Abad Monasterio Shaolin Océano de la Tranquilidad
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Sifú Jose M. Alvarez



Registrado: 11 Sep 2004
Mensajes: 56

MensajePublicado: Mar May 13, 2008 7:32 pm    Título del mensaje: Responder citando

2008 BERLÍN, ALEMANIA
GOLPES, PARÁLISIS, ENERGÍA, CHI KUNG
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR GENERA GOLPES QUE DERRIBAN Y DEJAN PARALIZADAS A LAS PERSONAS QUE LOS RECIBEN


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A todo el mundo, en especial a mi maestro.


Sentir cómo te paraliza no es una experiencia ni mala ni buena. Ni sufres dolor ni sufres sentimientos. Simplemente te quedas parado y no eres consciente de cuándo, ni siquiera sabes quién, solo sabes que no te has movido porque el maestro ya ha cambiado la posición. Por ejemplo, le has visto venir y luego le ves marchar. Sin embargo no recuerdas qué ha pasado en medio.

Esto parece ciencia ficción, o leyenda. Sin embargo, este endiablado hombre es capaz de acercarse entre las sombras como un miembro de los cuerpos especiales, hacer su trabajo y marcharse del campo de batalla como si tal cosa.

No es ciencia ficción, aunque mi compañero Javier Izurieta compare a mi maestro con Neo en Matrix, (cosa que también comparto, por desgracia), en la carta en la que nos explica cómo adivinó lo que iba a pasar con su madre. http://www.shaolinmonastery.org/foros/viewtopic.php?t=1485
No es leyenda, porque nuestro maestro está vivo. Aunque coincida con muchas de las leyendas del pasado descritas en la literatura Zen/Chan, tanto China como Japonesa.

En estas, solo como ideal de la enseñanza para los mortales alumnos, maestros, budistas y otros, se habla del ideal de la pureza y la fuerza obtenida tras el sacrificio de la meditación llevada con sinceridad durante años. Esta, la meditación, permite obtener unos planos del córtex cerebral y de su conciencia que elevan al ser humano, casi obteniendo facultades propias de dioses.


El pasado, la leyenda, el presente, la realidad

En el pasado se hablaba de la existencia de maestros que en la ancianidad mostraban estigmas y facultades paranormales, o extrasensioriales. Algunos eran capaces de disparar flechas en la oscuridad de sus casas japonesas de papel de arroz, y matar a enemigos Ninja, que estaban apostados ocultos entre las sombras para matar al maestro. Se hablaba de la existencia de ciertos maestros ermitaños con capacidades intelectuales asombrosas, a los cuales llamaban sabios. Estos eran visitados por todo tipo de personas, humildes o nobles, para pedirles consejos, a veces trascendentales como en el caso de los aristócratas o los monarcas. Se hablaba en el pasado de legendarios maestros que, habiendo alcanzado la perfección del entendimiento de la espada, la lanza o cualquier otra arma, eran capaces de intuir, adivinar, o adelantarse a los movimientos de los enemigos. Por eso, eran sus propios enemigos los que decían se trataba de un ser ejemplar o excepcional. Se decía que había alcanzado tal nivel de perfección que se fundía con el campo de batalla, el enemigo, sus armas e incluso sus intenciones. Lo cual hacía que parecieran Dioses, no es extraño que muchos fueran elevados a esas categorías, en la antigua Persia, Roma, Grecia, Egipto, China o Japón.
Algunos otros maestros que alcanzaban tal nivel de humanidad eran capaces de curar enfermedades casi imposibles, por lo graves o por lo desconocidas de la época. Por eso, decían, obraban milagros.

Han sido muchas las épocas en las que han ido apareciendo maestros con este tipo de facultades. Lo que yo me pregunto es si en el caso del Maestro Aguilar, con todos los respetos, hacia él y por supuesto hacia todos los grandes maestros de la historia, nos encontremos ante un fenómeno absolutamente fuera de norma.

Algunos dirán, si es un fenómeno tan llamativo, evidente, seguro ha de ser reconocido por todos. Yo digo que eso no es así, porque jamás ha sido así en la historia. Ningún gran maestro, o profeta o sabio ha sido reconocido en su época, o contados con los dedos de las manos. Esto lo podemos constatar, no solo nombrando a Jesucristo que fue crucificado, y redescubierto 200 años después de su supuesta vida y muerte. El mismo Bodhidharma no fue reconocido sino por las enseñanzas de sus alumnos, años después de su muerte. Y así un innumerable número de casos, que rocen con los casos religiosos, espirituales, etc. En cualquier campo, como el filosófico, ocurre lo mismo. Muchos de los grandes pensadores han sido reconocidos años después de su muerte. Como lo han sido en el mundo del Arte, inventores, descubridores, navegantes, astrónomos, etc., etc.

Por eso, no creo que muchos de los que escuchan lo que decimos del Maestro Aguilar puedan argumentar que no reconocen las capacidades del maestro Aguilar hasta que no sean reconocidas por la humanidad. No solo es estúpido, sino que no es real. Ni creo que personalmente sea el objetivo de nuestro maestro. Lo que sí es cierto es que, si lo que hace se cuenta ahora y no en su funeral, quizás muchos puedan beneficiarse de su talento, habilidad, capacidad, o como quieran llamar a este fenómeno que estamos viendo, sintiendo y testimoniando.

Yo he sido derribado en Alemania, por un maestro desconocido. Es decir, he visto a mi maestro hacer Kung-Fu y derribar muchas veces a todo el mundo, realizando demostraciones típicas de habilidad y autocontrol. Pero el maestro que vi frente a mí el otro día, en el pasado curso de Kung-fu en Alemania, no era alguien a quien yo pudiera decir conozco. Al maestro Aguilar le conozco desde niño. Más de 20 años ya, y sin embargo la velocidad, la fuerza, la precisión de sus golpes, sus movimientos, y todo lo que sentía no era nada fácil de describir.
Veía a un hombre bien armado frente a mí, pero calmado. Al cabo de un segundo me decía que le atacara y así lo hacía, después me veía en el suelo, o retorcido o con el maestro sobre mí, o inmovilizado de pies y manos, o con el brazo a punto de salírseme la articulación del hombro o del codo. Mi maestro se desplazaba a derecha o izquierda como si flotara sobre aceite. No parecía que fuera un problema para él la distancia sobre mí, o el tiempo. Tampoco parecían un problema para él mis brazos atacándole o las piernas que le lanzaba. La distancia se hacía menor o mayor a su capricho, dilatándose como lo hacía el tiempo. Creo que el pintor catalán Dalí pintó un famoso cuadro sobre la dilatación del tiempo, como sobre ello hablara el famoso Einsten.


Los efectos sobre mi organismo, más que asombrosos.

Lo más gracioso de todo es que cada vez me encontraba mejor. Era una sensación que no pude describir. A la mañana recibí una serie de golpes que sabía me dejarían medio roto, no por la dureza, sino por la intensidad, a pesar del control del maestro. Sin embargo, después de la pausa de comer, yo insistía en que me encontraba mejor. Por la tarde, tras otra intensa sesión de lo mismo, es decir, que un tren de mercancías te pasara por encima, pensé que no podría levantarme al día siguiente. Sin embargo dormí del tirón, y a la mañana siguiente no tenía síntomas de cansancio. El domingo por la mañana acabó el tren de mercancías de descarrilar. Pero lo hizo sobre mí y sin embargo todo el día estuve genial.

Mi maestro me dijo: "ten cuidado, en un par de días se te pasará el estado de fortaleza y notarás lo que realmente te está pasando". Yo sabía a qué se refería. Cuando estás con el maestro y este genera una onda de energía es como si te llenara y notaras que te encuentras mejor, sientes mejor, duermes mejor, oyes y ves mejor. Por eso no me di cuenta realmente de la cantidad de golpes precisos con parálisis momentánea que recibí, hasta el miércoles. A la tarde, en Bilbao, le dije a mi mujer que no me encontraba bien, me metí a la cama a las 7 de la tarde y estuve con calambres, escalofríos, fiebre, frío, calor, dolor en brazos, piernas, articulaciones, huesos……

En un par de días me recuperé. Hablé con mi maestro, que estaba todavía en Alemania, y se rió. Me dijo y me enseñó los efectos del Chi Kung, no del Kung-Fu: "Con el Kung-Fu puedes, después de una paliza, sentirte abatido, agotado. Pero después de hacerte Chi Kung, golpearte con la energía, esta genera una onda de choque contra todo tu sistema inmunológico, motor, muscular, óseo y nervioso (Sistema central y periférico), por eso sabía que acabarías en cama, como ya le he dicho a Nadim aquí en Berlín."

El golpe de mi parálisis, Bilbao 2 de Febrero. Ante 50 testigos.

Ya antes en España me paralizó en el suelo, y no soy capaz ni de acordarme, ni de saberlo, son los demás los que me lo cuentan. En este caso creo ser un poco más consciente de todo lo ocurrido. Sin embargo, tampoco puedo explicarlo. Ni lo pretendo, solo quiero contarlo.
http://www.shaolinmonastery.org/foros/viewtopic.php?t=1475

Sifú José Manuel Álvarez

Monje Océano de la Tranquilidad
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Iñaki Guardo



Registrado: 28 Oct 2007
Mensajes: 27

MensajePublicado: Mar May 13, 2008 9:22 pm    Título del mensaje: Responder citando

Estimados amigos y compañeros.

No parece real, no es posible pero el testimonio de maestros y compañeros asi lo demuestra, que cantidad de cosas inexplicables dificiles de encajar, de entender, de dar respuesta, parece que solo han sucedido para ser sentidas, sufridas, experimentadas en las propias carnes o mejor en las propias entrañas.

Sin embargo seguro que se nos han mostrado para algo más, seguro que transmiten enseñanza aunque no la podamos cualificar, cuantificar y mas que eso no la podamos entender.

¿Pero entender que?
¿Empazar la casa, el castillo, la fortaleza por el tejado?
La casa se empieza por los cimientos por la base

¿Y mi base cual es?
Yo entreno muchas actividades entreno todas pero aunque solo entrenase una de ellas creo hay tanta enseñanza en cada una de ellas que una sola sería suficiente. Como dice el maestro: no se trata de ser superiores sino de tener mayor entendimiento.

¿Mi base?
El venir a entrenar aunque me falte el aire por hacer 3 veces la primera forma de Kung-Fu permanecer de pie cueste lo que cueste sin doblarme en Tai Chi pensar en el grupo intentar sentirlo cuando realizo 12 movimientos

El Maestro Aguilar dice: "más abajo, más". - obedecer aunque duela la posición de mapu en Chi kung darle salud. Quitarle telerañas , tengo mucha vida por delante para estirar el cuerpo en Yoga. y para la Meditación paciencia intentar no menearse todo esto para un objetivo comun una meta una realidad:

Pacificarse intentar ser un poco mas humano a pesar de las tortas que nos da la vida dia, dia "porque de la verdadera naturaleza de tu corazón solo tu seras responsable" asi nos enseña el maestro.

Por eso creo que me cuesta encajar todo lo que estamos viendo escuchando y sintiendo, porque tal vez intento empezar la casa por el tejado aun sabiendo que eso no puede ser. necesitamos tiempo, práctica y buen corazón.

Ahora bien, esto no quiere decir que necesite años también para sentir gratitud dentro mi, yo ya siento gratitud en mi corazón hacia nuestro maestro no solo hacia el sino también hacia todos los que haceis que en ausencia del maestro haya clase, haya posibilidad de entrenar de trabajar, de fortalecerse porque no somos deportistas ya que trabajamos con el espíritu. es una modesta opinión.

Por ello gracias.
Gracias maestro.
Gracias.

Iñaki Guardo
Alumno del Maestro Aguilar
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Josef Ludewig



Registrado: 17 May 2008
Mensajes: 3

MensajePublicado: Sab May 17, 2008 8:10 pm    Título del mensaje: Responder citando

2008 BERLIN. ALEMANIA
GOLPES, PARALISIS, ENERGÍA, CHI KUNG
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR GENERA GOLPES, QUE DERRIBAN Y DEJAN PARALIZADOS A LAS PERSONAS QUE LO RECIBEN


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PRIMERA SECCIÓN: VERSIÓN EN ALEMAN DEL AUTOR.
SEGUDNA SECCIÓN: VERSIÓN TRADUCIDA AL CASTELLANO


PRIMERA SECCIÓN:


Der Schlag des Meisters

An alle:

Ich habe vor einiger Zeit mit dem Meister Nadim über einige Beiträge geredet die zur Zeit in unserem Forum aktuell sind. Vor allem nachdem ich von den Beiträgen über das besondere Chi Kung des Meisters aber auch über seine Fähigkeit den Geist von Menschen zu lesen, gehört hatte habe ich mich entschlossen meine besondere Erfahrung währen dem Tai Chi Seminar am 12. + 13. April 2008 in einen Beitrag zusammenzufassen. Zuerst las er scheinbar meinen Geist und danach paralisierte er mich mit einem Schlag.

DER BEGINN DES SEMINARS
Meine erste Begegnung mit der Energie des Meisters


Das Seminar begann in der Sportschule „Mewis Dojo“. Da der Besitzer der Sportschule, André Mewis, darauf bestand, dass jeder nur Barfuß seine Trainingsmatten betritt, mussten sogar unsere Meister ihre Schuhe ausziehen. Alle Schüler wurden von ihm gezwungen nicht die Socken auszuziehen, sondern sich auch noch die Füße zu waschen bevor sie die Matte betraten.

Das stellte jedoch kein so großes Problem dar wie die Tatsache, dass auch unsere Mitschülerin Samia, gezwungen wurde ihre Schuhe uszuziehen. Wie viele bereits schon aus den Beiträgen von vielen Zeugen wissen, ist Samia Multiple-Sklerose-krank. Diese Krankheit befindet sich vornehmlich in ihren Beinen und ihrem Rücken und bescherte ihr schon seit je her große Probleme im Tai Chi. Sie hat ohne die richtigen Schuhe sehr große Schwierigkeiten ihr Gleichgewicht zu halten und auch die Kälte an ihren Füßen sorgt dafür dass sie starke Schmerzen bekommt. Trotzdem liebt sie das Tai Chi und unseren Meister Aguilar sehr und wollte es sich nicht nehmen lassen an diesem Seminar teilzunehmen, auch wenn sie in Sorge war, vor der bevorstehenden Anstrengung.

Als sie aber hörte dass sie ihre Schuhe ausziehen müsse, bekam sie Panik, begann zu weinen. Jede Erklärung von unserem Meister Nadim über Samia's Zustand und jede Bitte doch eine Ausnahme zu machen prallten an diesem großen „Weltmeister“ André Mewis ab. Er sah wie Samia weinte und von einer größeren Menschenmasse getröstet wurde und regte nicht einen einzigen Muskel im Gesicht. Stattdessen schaute er drein in seiner typisch-kindischen Art und sagte zu dem Meister Nadim nur: „Das ist dann wohl euer Problem“.

Die Meister waren sehr aufgebracht über diese unverständliche Aktion, die gerechtfertigt wurde mit der blinden Einhaltung von Regeln. Die Meister suchten nach eine Lösung für das Problem, nachdem André Mewis nicht mit sich reden ließ. Samia sagte sie würde versuchen auf Socken mitzutrainieren. Kurz vor der Mittagspause hatte Samia keine Kraft mehr und konnte vorerst nicht mehr mit uns trainieren. Sie kippte mehrmals während der Tai Chi Form um und hatte Schwierigkeiten wieder aufzustehen. Die Meister holten Samia aus der Formation heraus und kümmerte sich um das Wohlbefinden von Samia, indem er sie an eine Heizung legte und ihr sagte was sie tun solle.

Unseren Meistern und auch uns selber war diese Situation so unverständlich und unerträglich, dass die Meister beschlossen das Seminar nach der Mittagspause in das Dojo Randori Charlottenburg zu verlegen, das zuerst für dieses Seminar vorgesehen war. Aufgrund der unerwartet hohen Teilnehmerzahl wurde dann aber das Mewis Dojo gewählt.






AM MORGEN
Das Chi Kung des Meisters beginnt sich zu zeigen


Jedoch noch in Mewis Dojo trug sich folgendes zu: Meister Aguilar demonstrierte dem Meister Nadim während einer kurzen Pause einige sehr fortgeschrittene Techniken des Tai Chi, mit denen er Meister Carlos etliche male zu Boden brachte. Wir Schüler sahen größten Teils auch dabei zu.

Nachdem nun Meister Carlos so oft zu Fall gebracht wurde führte Meister Aguilar noch eine Letzte Technik aus, die auf den ersten Blick recht unspektakulär erschien. Es handelte sich lediglich um einen nicht sehr harten Stoß an die Schulter von Meister Carlos.

Doch etwas war anders.

Meister Carlos ging wie die vorherigen Male zu Boden. Doch als er aufschlug verkrampfte sich sein ganzer Körper, er signalisierte starke Schmerzen in dem er kurz aufschrie, griff seinen Arm, zuckte kurz und musste sich erst einen Moment lang sammeln bevor er aufstehen konnte. Sein Blick war eine Mischung aus Erstaunen, Schock und Freude über diese neue Erfahrung.

Meister Aguilar erklärte uns daraufhin was gerade passiert war, dass er mit seinem Chi Kung, welches nach seinen Angaben heute besonders stark war. Wie zu der Zeit noch keiner wusste war, dass der Meister in dem Moment die Energie in seinem Körper aufweckte, mit welcher er am Abend eine sehr hohe Chi-Kung-Heilungstechnik für Samia ausführen würde. Diese Energie brachte das innere Gleichgewicht von Meister Carlos derartig durcheinander, dass er die Kontrolle über sich verlor und sich nicht auf seinen Fall konzentrieren konnte.

Dazu muss ich sagen dass ich selten eine Person gesehen habe die so stark ist wie der Meister Carlos. Davon konnte ich mich selber überzeugen, sowohl bei der Demonstration seines Kung Fu auf der Jubiläumsfeier vor zwei Wochen, als auch später nach der Vorführung des Meisters Aguilar: Der Meister Aguilar demonstrierte die Stärke von Meister Carlos in dem er selber mit voller Kraft auf seinen Oberkörper getreten hatte und dieser sich kein Stück bewegte und keinen Schmerz zeigte. Außerdem ließ er Volker Seeker, einen fortgeschrittenen Blaugurt im Kung Fu nach vorne kommen und auch mehrmals mit voller Kraft zutreten. Der Meister Carlos war dabei regungslos wie ein Felsen.

Als der Meister Aguilar an ihm aber sein Tai Chi demonstrierte, wurde er bewegt wie eine Puppe, als hätte er keine Kraft, und viel unzählige Male zu Boden, meist mit einem sehr verwirrten Gesichtsausdruck.

Die meisten von uns konnten vermutlich in etwa nachvollziehen was Meister Aguilar uns zu erklären versuchte. Verstanden haben wir es aber sicherlich nicht wirklich.

Ich hatte früher schon einmal von solchen Schlägen mit Chi gehört, vor allem in Filmen à la Jackie Chan und Jet Li, ist es Gang und gebe dass Meister ihre Gegner mit nur einem völlig harmlos aussehenden Schlag ausschalten und durch den gesamten Raum katapultieren. Trotzdem glaube ich, dass wir alle uns nicht im geringsten vorstellen konnten was in diesem Moment in Meister Carlos vorgegangen war geschweige denn wie Meister Aguilar das gemacht hatte.

AM NACHMITTAG
Ohne viel zu sagen, kam er auf mich zu und startete eine Schlag des Chi Kung


Als wir am Nachmittag im Randori Charlottenburg schon eine Weile eifrig
trainierten, kam Meister Aguilar noch einmal auf die Möglichkeiten des Chi Kung zu sprechen und die Erlebnisse die er und andere schon damit gemacht hatten.

Es ging gerade um einen Stoß der in unserer Bewegungsform vorkommt und der mit Chi Kung geschlagen werden soll. Weil wir gerade geübt hatte, standen wir in Reihen im Trainingsraum während unser Meister vor uns entlang schritt und seine Erläuterungen ausführte. Ich stand ganz vorne. Ich glaube links neben mir stand Gülseren und rechts stand Gerald.

Ich weiß nicht wieso, vermutlich es lag daran, dass ich schon ein par mal über solche Fähigkeiten nachgedacht hatte, jedenfalls wahr ich wie gebannt von dem was ich gesehen hatte und über die Schläge über die er redete. Als ob unser Meister tief in meinem inneren die schon fast vergessene Neugier neu entflammt hatte.

Die Vorstellung wie Meister Aguilar die Technik noch einmal an einem anderen Schüler demonstrieren wollte und ich mich, ohne zu zögern freiwillig meldete drängte sich vor meinen Verstand.

Für einen Moment konnte ich mir nichts Anderes mehr vorstellen, so sehr wollte ich nun endlich diese Erfahrung selber machen. Ich wollte dass er mich auch so schlägt.

Das mag sich jetzt für manche merkwürdige, vielleicht masochistisch anhören. Aber mir ging es weniger um das Gefühl des Schmerzes, das ich erfahren wollte. Vielmehr verstand ich an dem morgen, dass der Meister Carlos gerade Zeuge etwass ganz besonderen geworden war und das wahrscheinlich auch Worte nicht in der Lage sind zu erklären was er grade gefühlt hatte. Insofern hoffte ich, dass auch ich irgendwann einen solchen Schlag in Empfang nehmen würde.

Jedoch war mir klar das Meister Aguilar eine so gefährliche Technik nicht noch einmal vorführen würde und schon gar nicht an einem seiner noch unerfahrenen Schüler. Deshalb konzentrierte ich mich wieder auf das Tai Chi Training und dachte nicht mehr an das Geschehene.

Da trat der Meister zielstrebig auf mich zu, sagte dass ich keine Angst zu haben brauche und führte beide Handflächen langsam zu meiner Brust.

BOOOUUUM!

In diesem Moment hatte ich das Gefühl ein D-Zug erwischt mich in voller Fahrt. Ich glaube der Meister traf mich fest aber nicht mit viel Kraft, andere sagten er hätte mich nicht einmal berührt. Im nächsten Moment verschwand alles um mich herum und ich nahm nur noch einen wie Elektrizität kribbelnden Schlag, der von der Brust bis zu meinem Bauchnabel, in den Kopf und in meine Oberarme reichte, wahr. Die Schüler neben mir sagten mir später, dass meine ganze Gesichtsmuskulatur erschlaffte, was ich ihnen gern glaube.

Von dieser Wucht getroffen und überrascht machte ich einen Schritt nach hinten.

Drei Worte schossen mir immer wieder durch den Kopf: „Was war das? Was war das?“. Ich versuchte festzuhalten was gerade in mir passiert war, jedoch blieb mir keine Zeit weiter darüber nachzudenken, denn ich spürte, dass mit mir irgend etwas nicht stimmte. Dass das noch nicht alles war.

Und gleich darauf wich die Kraft aus meinen Beinen. So wie ich eben noch
gestanden war, brach ich plötzlich in mich zusammen.

Ich weiß nicht wie lange ich dort am Boden war, jedenfalls versuchte ich so schnell wie möglich wieder aufzustehen. Ich saß am Boden in der Hocke und versuchte mich zu zwingen aufzustehen und mit dem ersten bisschen Kraft das ich in meinen Beinen spürte gelang es mir auch. Völlig durcheinander suchte ich nach der Lücke die ich in der Reihe hinterlassen hatte, um mich wieder an meinen Platz zu stellen und kein weiteres Aufsehen zu erregen. (Wie gesagt, ich war ganz schön durcheinander.)

Meine Beine Zitterten, ich spürte nach wie vor den Schlag in meinem Oberkörper, mein Herz raste und meine Gedanken überschlugen sich, ohne dass ich einen hätte fassen können.

Ich konnte durch die Panik meine Atmung kaum kontrollieren und irgendwo her vernahm ich Meister Nadims Stimme, dass ich mich entspannen soll, was mir nach einiger Zeit, eher leidlich, gelang.

Mein Meister Aguilar fragte mich wiederholt: "Was hast du gespürt? Warum konntest du nicht aufstehen, obwohl ich dich kaum berührt hatte?". Das fragte er mich mehrere Male aber ich konnte nicht antworten. Als ich unten am Boden war konnte habe ich versucht hochzukommen, aber es ging einen Moment lang nicht. Mein Meister lief danach for den Schülern hin und her und erzählte über das was er mit der Kraft des Chi Kung grade gemacht hatte. Gleichzeitig bat er um Vergebung, weil er mich nicht so sehr schocken wollte. Er bestand darauf sich zu entschuldigen, weil an diesem Tag, so wie er es sagte, sein Chi Kung ihn überwältigte und dadurch ungewollt seine Kraft entlud. Er sammelte sein Chi Kung für die Behandlung die in dieser Nacht folgen würde, ohne das wir etwas davon wüssten. Einer Behandlung über die wir zu dieser Zeit noch nichts wussten und der Meister noch nichts erzählt hatte und wir so nicht verstanden warum der Meister so sehr um Vergebung bat.


Als ich so da stand, versuchte ruhig zu Atmen und meine Gedanken zu sortieren, bekam ich am Ganzen Körper einen kalten Schweißausbruch, zumindest bemerkte ich ihn erst jetzt.

Mein Herz raste weiterhin und den Einschlag in meinem Oberkörper spürte ich noch etwa zwei Stunden lang. Allerdings nicht in Schmerzen, sondern auf eine andere Weise, die sich nur schwer beschreiben lässt. Als ob die Energie des Meisters immer noch in meiner Brust pulsieren würde.

Meister Aguilar erklärte noch eine ganze Weile etwas aber, es tut mir Leid
Meister: ich habe nicht ein Wort registriert.

Als wir anschließend die Bewegungsform weiter übten und wir die erste Armbewegung machten merkte ich, dass auch die Kraft aus meinen Armen verschwunden war. Abgesehen davon, dass meine Kraft und Kontrolle nur sehr langsam wieder in meinen Körper zurück kamen, war ich mit meinen Gedanken, wo auch immer, nur nicht im Training. Bis zur nächsten Pause gelang es mir nicht, mich auf das Training zu konzentrieren.

Zu diesem Zeitpunkt etwa wurde mir bewusst, dass mein großer Wunsch erfüllt wurde.

Ich wurde selber Zeuge des Schlages eines Meisters. Wenn ich ihm Nachhinein über diesen Moment nachdenken, so kommt immer wieder Verwirrung in mir hoch. Ich erinnere mich dass der Schlag des Meisters so harmlos war, mit so wenig Bewegung und Geschwindigkeit. Trotzdem war dieser Schlag einer der wuchtigsten und kraftvollsten die ich jemals in Empfang genommen hatte. Aber quasi im Widerspruch dazu, ließen sich die Gefühle die ich hatte nicht mit Schmerz vergleichen. Ich hatte später weder Hämathome auf meiner Brust, noch irgendwelche Rötungen oder andere Beschwerden. Selbst in dem Moment als ich zu Boden sank, verspürte ich definitiv keinen Schmerz.

Es wahr viel mehr so, als würde ich innerlich erschüttert, vielleicht in meinem Nervensystem. Mein ganzer Körper begann zu zittern, bis die Kraft völlig verschwand und ich wie ein Puppe, also wie der Meister Carlos am morgen zuvor, zu Boden sank. Und währendessen waren meine Gedanken recht klar. Ich erinnere mich dass ich nach und nach versuchte mit meinem Körper zu reagieren und wie ein Wissenschaftler merkte, dass meine Arme und Beine einfach nicht das taten was ich wollte. Für einen kurzen Moment war ich völlig wehrlos. Dieser Moment dauerte vielleicht 10 Sekunden an. Danach stand ich wieder und erst dann trat die erwähnte Panik ein.

Ich versuche mir heute vorzustellen, was passieren würde, wenn ich im Kampf von einem Gegner so getroffen werde. Das ist keine Frage der Vorbereitung, weil vorbereitet war ich auch durch die Ankündigung des Meisters. Ich wusste dass er kommt, ich wusste dass er einen Schlag demonstrieren will, ich wusste, dass ich meinen Körper leicht anspannen müsste, etc etc. Die Situation war körperlich einem Kampf sehr ähnlich. Wenn ich also in einem Kampf einem so großen Meister gegenüber stehen würde und er mich so berühren würde...Wenn der Meister Aguilar in der Lage ist, Personen so zu paralysieren und kampfunfähig zu machen, wer ist dann dieser Mann? Woher kommt er? Aus welchem Film? Oder von welchem Planeten?

Im Nachhinein bemerkte ich aber, dass das wunderbare an dieser Situation nicht die Erfahrung über den Schlag selbst war. Eine andere Tatsachen drängte sich zurück in meine Erinnerung:

Meister Aguilar hatte für seine Demonstration aus über 40 Schülern ausgerechnet mich ausgewählt, als ob er diesen Wunsch gespürt und nur den richtigen Moment abgewartet hätte. Warum gerade ich? In meiner Reihe standen stärkere und größere Personen die einen solchen Schlag sicherlich besser weggesteckt hätten. Danach demonstrierte er auch an diesen Personen, sehr viel stärkere Schläge um zu zeigen, dass Muskelkraft etwas anderes ist, als das was er grade mit mir gemacht hatte. Er ging zu Gerald und trommelte kraftvoll auf seinem Brustkorb ein. Und der kraftvolle Gerald hatte keine Beschwerden und zuckte nicht zusammen und das obwohl der Meister mit soviel Kraft schlug, dass alle Zuschauer schon beim Zuschauen vor schmerzen zusammenzuckten.

DER MEISTER AGUILAR; LIEST DEN GEIST? VERÄNDERT ODER HILFT VON INNEN HERAUS?

Also warum hatte er mich genommen? Warum nicht den Schlag demonstrieren an meinem Nachbarn oder dessen Nachbarn. Immerhin waren wir 10 Leute in der ersten Reihe. Der Meister war die ganze Zeit in Bewegung und kam in diesem Moment scheinbar zufällig zu mir. Als ob er wusste dass ich genau das brauchte um aufzuwachen aus einem langen Traum.

All diese Gedanken kamen mir aber ich habe mich ehrlichgesagt nicht getraut darüber zu reden. Jetzt aber wo ich im Forum sehe, dass viele Menschen solceh Erfahrungen mit dem Meister Aguilar gemacht haben, habe ich keine Sorgen mehr mich mitzuteilen. Viele Menschen berichten davon, dass der Meister Aguilar, scheinbar gedankenlesend unterrichtet. Meister José, Meister Carlos, Meister Gonzales. Aber auch Schüler wie Alex Villanueva oder Sebastian berichten davon, dass sie regelmäßig dieses Gefühl haben, als hätte der Meister grade nur für sie gesprochen oder gehandelt. Als würde der Meister in einen hinein schauen können und sehen können was man braucht, selbst wenn man in diesem Moment nicht glaubt, genau diese Sache zu benötigen.

Ich hatte in jenem Moment dasselbe Gefühl und bin erleichtert zu sehen, dass das keine Einbildung war, sondern dass das scheinbar ein Phänomen ist, welches viele Leute mit dem Meister Aguilar erlebt haben. Möglicherweise ist das alles schwer vorstellbar und das kann ich auch gut
nachvollziehen, denn eben weil ich es mir so schlecht vorstellen konnte, habe ich mir ja so tief und innig gewünscht diese Erfahrung selbst zu machen.

Und wie unser spanischer Mitschüler Rafael ganz richtig zu mir sagte, habe ich von Meister Aguilar ein sehr großes und wertvolles Geschenk erhalten, einen besonderen Moment den ich nie vergessen werde. Dieser Schlag hat mich verändert. Ich denke jetzt anders über all jene Sachen die uns der Meister gezeigt hat. Und ich glaube dass es unter Anderem auch dieser Schlag war, der mir gezeigt hat, dass ich Mönchsnovize werden möchte. Ein Schlag der nicht nur meine Gedanken oder meinen Körper, sondern mein ganzes Leben erschüttern neugestaltet hat. Ein Schlag eines Meisters.

Deshalb möchte ich mich in aller Form bei Meister Aguilar bedanken, dass er mich die Kraft seines Chi Kung spüren ließ, welche ich nun vielleicht ein bisschen besser verstehen kann. Ich bin mir sicher das er mich nur mit einem Bruchteil dessen, was für ihn möglich wäre getroffen hat und vermutlich bin ich gerade deshalb, heute noch so überwältigt von dem was mir Meister Aguilar gab. Jedes mal, wenn ich an den Schlag denke, spüre ich den Druck in meiner Brust wieder und sehe Meister Aguilar vor mir.

Ich wünsche jedem, der sich genauso von den Möglichkeiten des Chi Kung
beeindruckt und angezogen fühlt, selbst so eine Erfahrung zu machen, wie sie mir oder meiner Mitschülerin und Schwester Samia mit dem Chi Kung das der Meister für sie machte, passiert sind. Denn auch wenn ich glaube das ich mit Worten annähernd das beschreiben konnte was geschehen war oder was ich gefühlt hatte, so ist da immer noch etwas das ich nicht richtig greifen und beschreiben kann.

Die Behandlung von Samia, die wahre Explosion des Chi Kung des Meisters Aguilar

In dieser Nacht nahm der Meister all diese gesammelte Energie, diese Energie als Mann, als Buddhist, als vielleicht einzigartiger Meister auf dieser Welt, und schenkte sie in einer privaten Behandlung an Samia. Dafür ist sie ihm heute ímmens dankbar. Auch sie ist dem Buddhismus beigetreten und heute ein Mitglied des Tempels Ozean der Ruhe. Sie ist heute meine buddhistische Schwester. Ich fühlte einen Teil der Energie, die der Meister nach dem Seminar auf sie einschlagen ließ. Sie erzählte uns, dass sie, ohne das der Meister sie berührt hätte, ein Zittern, Beben und gefühle von Abschaltung spüren konnte, die durch ihre Wirbelsäule, Arme und Beine lief. Ich habe diese Symptome in geringerem Ausmaß zu spüren bekommen. Mit ihr hat er mehr gemacht, als sie nur zu Boden zu bringen. Er hat ihre Krankheit zu Boden gebracht. Mit einem überlegenden Schlag des Chi Kung, mit einem Schlag der in noch keinen Film wiedergespiegelt wurde: Ein Schlag eines wahren Großmeisters.

Am nächsten Tag ging es Samia besser, sie bewegte sich sicherer, lachte fröhlich und fühlte keine Schmerzen. Das war unglaublich. Sie erzählte es uns und wir sahen es.

Ich schwöre, dass mich der Meister niederstreckte mit einem nicht-existierenden Schlag. Samia richtete er auf, mit einem nicht existierenden Schlag. Was für ein Meister ist der Meister Aguilar, der beide Seiten des Ying und des Yang kontrolliert?

Euer Mitschüler und Novize
Josef Ludewig




SEGUDNA SECCIÓN: VERSIÓN TRADUCIDA AL CASTELLANO



2008 BERLIN. ALEMANIA
GOLPES, PARALISIS, ENERGÍA, CHI KUNG
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR GENERA GOLPES, QUE DERRIBAN Y DEJAN PARALIZADOS A LAS PERSONAS QUE LO RECIBEN


ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA, KUNG-FU
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv06.htm




Un golpe de Maestro


A todos:

Desde hace algún tiempo, he hablado con el Maestro Nadim sobre varios temas que están de actualidad en el Foro. He oído hablar de todas ellas, sobre el Chi Kung especial del Maestro, sobre su capacidad de leer la mente, pero me gustaría aportar mi propia experiencia durante el seminario de Tai Chi los días 12 y 13 de Abril de 2008. a Mi primero me leyó la mente y luego me paralizó de un golpe.


EL COMIENZO DEL SEMINARIO
comienzo del seminario, Mi primer encuentro con la energía del maestro.


El seminario comenzó en la escuela “Mewis Dojo”. Como el dueño de la escuela, André Mewis, indicó, todo el mundo que entrara en la zona de entrenamiento, tenía que ir descalzo, tanto el Maestro como los estudiantes. Todos los alumnos nos vimos forzados no sólo a quitarnos el calzado, sino a limpiarnos los pies antes de entrar en la zona de entrenamiento.

Esto en sí, no supone un gran problema para cualquier persona, pero sí, para nuestra compañera Samia. Como todo el mundo conocerá, Samia padece esclerosis múltiple. La enfermedad le afecta en gran medida a sus piernas y espalda, y es un gran problema cuando practica Tai Chi. Sin el calzado adecuado, tiene grandes problemas con su equilibrio, y enseguida se le quedan los pies fríos lo que le produce grandes dolores. A pesar de esto, no quiso dejar de participar en el seminario de Tai Chi, pese a que ella estaba muy preocupada por el esfuerzo que le iba a suponer lo anteriormente dicho.

Cuando ella oyó que tenía que descalzarse, le entró pánico, y comenzó a llorar. Toda explicación de nuestro maestro Nadim sobre el estado de Samia y cualquier ruego, dejaron inmutable a este gran “campeón del mundo” André Mewis. Vió cómo lloraba Samia y a los que estábamos allí, pero no se le movió un músculo de la cara. Al contrario, entró dentro y como un niño dijo al maestro Nadim: “ese es vuestro problema”.

El Maestro Aguilar estaba tan destrozado por esta incomprensible acción, sólo justificable por como el maestro nos enseño más tarde, por el desconocimiento del cumplimiento de las reglas, que buscó una solución a este problema. Después de que André Mewis no escuchara las palabras del maestro Aguilar y sus suplicas. Samia dijo que intentaría entrenar con calcetines. Justo antes de la pausa de la mediodía, Samia no podía más y no podía estar más con nosotros. Se cayó durante la forma de Tai Chi y tuvo dificultades para ponerse de nuevo de pié. El Maestro le sacó de la formación y se preocupó del bienestar de Samia, dejándola cerca de una calefacción diciéndole lo que debía hacer.

Esta situación era tan incomprensible e insoportable tanto para nuestro maestro como para nosotros, que el Maestro Aguilar decidió cancelar el seminario en ese mal llamado “Dojo” tras la pausa del mediodía y trasladarlo al Randori de Charlottenburg, que fue donde se había decidido en un principio, pero debido al gran número de participantes se eligió el Dojo de Mewis.






POR LA MAÑANA EL CHI KUNG DEL MAESTRO EMPEZÓ A MOSTRARSE:

El Maestro Aguilar demostró al maestro Nadim durante una pequeña pausa, una técnica muy avanzada de Tai Chi, con la que lanzó al suelo varias veces al maestro Carlos. Después que el maestro Carlos fuera lanzado tantas veces al suelo, el Maestro Aguilar dirigió la última técnica, que a primera vista parecía poco espectacular. Se trataba de un golpe no muy fuerte en el hombro del maestro Carlos.

Sin embargo, era otra cosa.

El maestro Carlos cayó como las veces anteriores al suelo. Con el impacto, todo su cuerpo se crispó, lanzó un grito de dolor, se agarró el brazo, se convulsionó y tuvo que reponerse antes de poder ponerse de pié. Su mirada era una mezcla de sorpresa, conmoción y alegría ante esta nueva experiencia.

El Maestro Aguilar nos explicó lo que había pasado, que él con su Chi Kung, hoy especialmente fuerte. Sin nadie saberlo entonces, el maestro estaba elevando su nivel de Chi Kug, la energía que recorría su cuerpo puesto que sin decírselo a nadie, iba a realizar una altísima técnica de Chi Kung sanador, sobre Samía a la noche, como regalo. Este Chi Kung utilizado hizo caer sin ser saber como, al maestro Carlos de manera tan confusa, que había perdido el control y no había podido concentrarse, no sabiendo como había llegado al suelo.

Tengo que decir, que el maestro Carlos es una persona muy fuerte. Estoy convencido de ello, tanto por la demostración de su Kung Fu durante el Aniversario dos semanas antes, así como durante la exhibición del Maestro Aguilar: el Maestro Aguilar demostró la fuerza del maestro Carlos golpeándole con fuerza en la parte superior del cuerpo y donde no se movió ni un ápice ni demostró dolor. A continuación pidió a Volker Seeker, un avanzado cinturón azul de Kung Fu que golpeara con tudas sus fuerzas al maestro Carlos, quien se mantuvo firme como una roca.

Cuando el Maestro Aguilar demostraba su Tai Chi, el maestro Carlos se movía como una marioneta y no tenía fuerza, y cayó muchas veces al suelo, con una expresión confusa en su rostro.

La mayoría de nosotros podría intentar explicar lo que el Maestro Aguilar trató de explicarnos. Hemos entendido, pero probablemente no realmente. Golpes reflejados en las películas, emulando a los lejendarios héroes.

Había oído de tales golpes con el Chi, sobre todo el películas de Jacki Chan y Jet Li, donde de una manera corriente y moliente, el Maestro con un sólo golpe catapulta a sus oponentes al otro lado de la habitación. Sin embargo, no creo que pudiéramos imaginar lo más mínimo lo que en ese momento estaba ocurriendo en el Maestro Carlos, como lo había hecho el Maestro Aguilar.


POR LA TARDE. LA EXPLOSIÓN DE CHI DE MI MAESTRO SOBRE MI CUERPO

Tras una tarde intensa de nuevos movimientos y enseñanzas, el maestro decidió parar la clase par impartir con atención una clase de aplicación de teoría profunda. Tratando de explicarnos, que el verdadero, poder del Tai Chi residía en controlar el Chi, no en aprender formas.

Todos estábamos de pié, formados en líneas. Pero el maestro viendo nuestras caras de asombro, decidió explicar que lo que había hecho con el Maestro Carlos a la mañana no era Tai Chi de Combate sino Chi Kung Aplicado.

En ese momento contemplando a mi maestro tan de cerca, puesto que yo estaba en la primera fila de la formación, no pude pensar varias veces sobre estas capacidades, quizás es porque estaba tan pendiente de lo que estaba viendo. Como si nuestro Maestro
hubiera encendido profundamente en mi interior, esta nueva curiosidad. La idea de cómo el Maestro Aguilar demostraba la técnica en otro alumno, voluntariamente y sin dudarlo y se agolpó en mi mente. Durante un momento no pude imaginarme otra cosa, sino que quería tener esa experiencia propia. Quería que también me golpeara.

Esto puede sonar algo extraño, quizás masoquista. Pero para mí, es menos el sentimiento del dolor, que lo que quería aprender. Antes bien, había entendido durante la mañana, que el maestro Carlos había sido testigo de algo muy especial, y probablemente las palabras no pueden explicar lo que él había sentido. En este sentido, esperaba que yo quizás algún día recibiera un golpe como ese. Sin embargo, tenía claro que el Maestro Aguilar no realizaría una técnica tan peligrosa como esa, en un alumno que no estuviera muy avanzado. Por tanto, me concentré de nuevo en el entrenamiento de Tai Chi y no pensé más en lo ocurrido.

Sin más el maestro se acerco y lanzó un golpe de Chi Kung

Estábamos de pié en filas dentro de la zona de entrenamiento mientras nuestro Maestro caminaba a lo largo delante de nosotros y nos contaba sus experiencias. Yo estaba justo delante. Creo que a mi izquierda estaba Gülseren y a mi derecha (Nombre). Entonces el Maestro se dirigió directamente a mí, dijo que no tenía que tener miedo y dirigió las palmas de sus manos hacia mi pecho, lanzándome un golpe.

BOOOUUUM!

En ese momento tuve la sensación de que me había embestido un tren de alta velocidad. Creo que el Maestro me había golpeado, otros dijeron que ni siquiera me había tocado. En el siguiente momento, todo desapareció a mi alrededor y fue un golpe como un cosquilleo eléctrico, desde el pecho hasta el ombligo, por la cabeza y mi brazo derecho. Los alumnos que estaban cerca de mí, me dijeron más tarde, que todos los músculos de mi cara se relajaron, lo que les creo plenamente.

Con esta fuerza y sorprendido, dí un paso hacia atrás.

Tres palabras me golpeaban constantemente en mi cabeza: “¿Qué fue eso? “¿Qué fue eso?” Intenté tomar nota de lo que me había pasado, aunque no tenía tiempo de pensar en ello, porque percibía, que algo no encajaba. Que eso no era así.

No sé cuánto tiempo permanecí en el suelo, en cualquier caso intenté ponerme de pie tan pronto como pude. Me senté en el suelo y me obligué a levantarme cuando sentí algo de fuerza en mis piernas. Completamente confundido busqué el hueco que había dejado en la fila, para volver a colocarme en mi sitio y no atraer más atención. (como he dicho, estaba totalmente confundido). Mis piernas temblaban, sentía todavía el golpe en la parte superior de mi cuerpo, mi corazón latía con fuerza y mis pensamientos se agolpaban, sin que pudiera hacer nada. A penas podía controlar mi respiración por el pánico y en algún lugar oía la voz del maestro Nadim, que me decía que tenía que relajarme, lo cual conseguí pasado un tiempo.

Mi maestro me preguntó varias veces, ¿Qué te ocurre, por que no te levantas, si no te he tocado? Me lo preguntó varias veces, yo no le pude contestar. Intenté levantarme y no pude. Mi maestro seguía paseando delante de las filas hablando sobre lo que había hecho, sobre la fuerza del Chi Kung. Pidiendo perdón al mismo tiempo, por que no pretendía, conmocionarme tanto. Insistía en pedir perdón, por que ese día como el decía el Chi Kung le estaba desbordando, le salía su potencia sin querer. El llevaba sin que nosotros lo supiéramos trabajando su Chi Kung para la sesión de curación de la noche. Curación de la que en ese momento nada sabíamos, por que el maestro no había dicho a nadie nada. Por eso en ese momento, no entendimos por que el maestro pedía perdón.

Cuando ya por fin pude incorporarme, intenté respirar tranquilo, ordenar mis pensamientos, y comencé a sentir por todo mi cuerpo un sudor frío, al menos es lo que recuerdo ahora. Dos horas más tarde mi corazón seguía latiendo con fuerza y todavía notaba el golpe en la parte superior de mi cuerpo, no con dolor, sino de una manera difícil de describir. Como si todavía notara la energía del Maestro latiendo en mi pecho.

El Maestro Aguilar lo explicó de otra manera, pero lo siento Maestro: no recuerdo una palabra.

Continuamos con la práctica de la forma, y entonces con el primer movimiento de los brazos me dí cuenta que no tenía fuerza en ellos. A parte del hecho de que mi fuerza y control volvían poco a poco a mi cuerpo, mi pensamiento estaba en otra parte, pero no en el entrenamiento. No fue hasta la siguiente pausa que pude volver a concentrarme en él.

En ese punto me dí cuenta, que mi gran deseo se había cumplido. ¿El maestro quizás me había leído el pensamiento, y concedido mi deseo?

Yo mismo fui testigo de la conmoción generada por el golpe de Chi Kung de un maestro. Cuando vuelvo a pensar en ese momento, sigo todavía muy confuso. Me acuerdo que el golpe del maestro fue tan inofensivo, casi sin movimiento ni velocidad. Sin embargo, este golpe ha sido uno de los más poderosos que he recibido. Pero casi, de manera contradictoria, mi sentimiento es que al mismo tiempo no siento dolor. Más tarde comprobé que no tenía ni hematomas ni enrojecimiento ni otros signos en mi pecho. Incluso en el momento que caí al suelo, no sentí dolor.

Fue más que eso, fuí sacudido por dentro, quizás en mi sistema nervioso. Todo mi cuerpo comenzó a temblar, sin fuerza y como una marioneta, como le había visto caer por la mañana al maestro Carlos. Y entretanto, mis pensamientos eran bien claros. Me acuerdo que intentaba una y otra vez reaccionar con mi cuerpo y como un científico darme cuenta, que mis brazos y piernas no hacían lo que yo les pedía. Este momento quizás duró 10 segundos. Después vino el pánico mencionado

Hoy intento imaginarme, qué pasaría, si en la guerra me encontrara con un adversario así. Esta no es una pregunta para preparar con antelación, porque yo ya fui advertido por el Maestro. Sabía que venía, sabía que iba a demostrar un golpe, sabía que tendría que poner mi cuerpo en ligera tensión, etc, etc. La situación era físicamente, una lucha muy parecida. Si yo en una guerra estuviera frente a frente con un gran Maestro como éste, y él me calmara de esa manera… Si el Maestro Aguilar puede paralizar personas y combatir sin combatir, ¿quién es este hombre? ¿de dónde viene? ¿de qué película o de qué planeta?

Volviendo la vista atrás, me doy cuenta que lo maravilloso de esta situación no fue el golpe en sí. Otras cosas se agolpan en mi recuerdo:

El Maestro Aguilar para esa demostración me había elegido de entre unos 40 estudiantes, como si hubiera sentido ese deseo y sólo esperara el momento adecuado. ¿Por qué yo? En mi fila había gente más fuerte y grande que yo, que seguramente hubiera soportado mejor un golpe como este. Más tarde demostró a esta gente, con golpes más fuertes, que la fuerza muscular es otra cosa que lo que había hecho conmigo. Se dirigió hacia Gerald y golpeó como un redoble de tambor en su pecho. Y Gerald no se quejó a pesar de que el Maestro le golpeó con una fuerza, que todos los testigos nos estremecimos al verlo.


EL MAESTRO AGUILAR, ¿LEE EL PENSAMIENTO, TE TRANSFORMA O REPARA POR DENTRO?.

Por tanto, ¿por qué me había elegido a mí? ¿Por qué no lo había hecho con cualquiera de mis compañeros? En mi fila estábamos unas diez personas. El Maestro se movía constantemente y en ese momento vino directamente hacia mí. Como si él supiera que eso era lo que necesitaba para despertar de un largo sueño.

Vinieron todos estos pensamientos, pero no he sido capaz de hablar de ellos. Pero ahora que veo en el Foro, que mucha gente ha tenido experiencias similares con el Maestro Aguilar, no me preocupa compartirlo. Mucha gente habla de ello, y le está muy agradecida por ello. El maestro José, el maestro Carlos, el maestro González. Pero también alumnos como Álex Villanueva o Sabastian hablan de ello, que normalmente han tenido ese sentimiento, como si el Maestro hablara o actuara sólo para ellos. Como si el Maestro de un sólo vistazo viera lo que necesitaras, aunque en ese momento no pienses que eso es lo que necesitas.

En ese momento tuve la misma sensación y esto muy aliviado de ver que no se trata de una presunción, sino que se trata de un fenómeno que mucha gente ha experimentado con el Maestro Aguilar. Probablemente, esto sea difícil de imaginar y puedo comprenderlo, porque precisamente difícilmente podría imaginar tener esta experiencia tan profunda e internamente deseada. Y como bien me dijo nuestro compañero Rafael, he recibido del Maestro Aguilar un gran y precioso regalo, un momento tan especial que nunca olvidaré. Este golpe me ha cambiado. Pienso de forma diferente, sobre las cosas que nos ha contado el Maestro. Y creo que con este golpe decidí, que quería ser novicio. Un golpe que no sólo ha conmocionado mis pensamientos o mi cuerpo, sino mi vida entera. Un golpe de Maestro.

Por tanto, quisiera agradecer al Maestro Aguilar, quien me ha dejado sentir la fuerza de su Chi Kung, que quizás pueda entender un poco mejor. Estoy seguro de que él en una fracción me ha enseñado lo que sería posible para él, y por eso me siento tan abrumado por lo que me ha dado el Maestro Aguilar. En cualquier caso, cuando pienso en el golpe siento de nuevo la presión en mi pecho y veo al Maestro Aguilar delante de mí.

Me gustaría que cualquiera, que se haya visto impresionado o atraído por las posibilidades del Chi Kung, pudiera tener una experiencia parecida, como la mía o como la de mi hermana Samia con el Chi Kung que el Maestro hizo para ella. Porque aunque creo que las palabras pueden describir lo que pasó o lo que sentí, siempre hay algo que se me escapa y que no puedo describir correctamente. Creo que cualquiera puede imaginárselo y quien haya tenido una experiencia así, sabe lo que quiero decir.


LA CURACIÓN DE SAMIA, LA VERDADERA EXPLOSCIÓN DE CHI KUNG DEL MAESTRO AGUILAR

Aquella noche toda esa energía que el maestro fue acumulando, toda esa energía como hombre, como budista como, maestro, como único quizás en el mundo, le fue regalada en un tratamiento en privado para Samia. Se por ella que le esta inmensamente agradecida. Ella ahora también se ha convertido al budismo y entrado en el monasterio Océano de la Tranquilidad. Ella ahora es mi hermana Budista. Yo sentí parte de la energía que el maestro después del seminario, la golpearía a ella. Ella nos dijo que sin que el maestro apenas la tocara, sintió temblores, escalofríos, desconexión, corriente por su espina dorsal, por sus brazos y por sus piernas. Yo sentí en menor medida esos síntomas. En ella el maestro hizo algo más que derribarla al suelo. Derribo su enfermedad. Con un golpe superior de Chi Kung, con un golpe que ni en las películas sale reflejado. Un golpe de un verdadero Gran Maestro.

Al día siguiente, samia estaba mejor, se movía mejor, sonreía, no sufría dolor, era increíble. Ella lo decía nosotros lo veíamos.

Yo juro que a mi me tumbó el maestro Aguilar, con un golpe inexistente. A samia la levantó el maestro Aguilar de su enfermedad con un golpe inexistente. ¿Qué tipo de maestro es el Maestro Aguilar que domina ambos lados del Ying y del Yang?


Vuestro compañero y novicio
Josef Ludewig
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Carlos Mora



Registrado: 06 Feb 2006
Mensajes: 34

MensajePublicado: Jue May 22, 2008 6:46 am    Título del mensaje: Responder citando

2008 BERLIN. ALEMANIA
CURACIONES
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR CURANDO UN CASO DE EXCLEROSIS MULTIPLE


ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA, TAI CHI CHUAN
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv07.htm



A mi maestro.
A sus alumnos de Alemania, Bilbao, Galdakano, Barcelona Durango etc.

Es muy, muy difícil escribir esta, carta. De hecho llevo hablando, sobre ello durante semanas, con mis amigos, hermanos y maestros sobre como hacerlo, ya que al pensarlo parezco un loco. Yo mismo y mi conmoción todavía no se ha resuelto. Todavía ahora no se que pensar no se que decir no se como contar. Sin embargo viendo como cada vez más gente va contando sus experiencias creo que es más fácil para todos nosotros, contar lo que vimos, lo que sentimos o como la energía nos ha golpeado.



ASOMBROSO TRATAMIENTO SOBRE SAMIA BURCHARDT, AFECTADA DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Con motivo de la los actos de celebración organizados por la delegación Alemana, el maestro Acudió como siempre a impartir invitado por Nadim Sarrouh, un seminario de Tai Chi Chuan, los días 12 y 13 de Abril, en Alemania.

En teoría iba a ser un seminario más. Es decir que ya es normal que en los seminarios de mi maestro todo el mundo salga encantado, y como sintiendo y amando más la materia impartida, Sea Tai Chi, Kung Fu, Chi Kung, Meditación, Budismo o Chan/Zen.

Es verdad que estábamos todos como conmocionados por la cantidad de fenómenos extraños y maravillas propias de los grandes maestros o grandes leyendas del pasado que el maestro Huang C. Aguilar había hecho patentes o presentes, en el seminario anterior, de Kung-Fu, dos semanas atrás. Por lo que el maestro, no hacía más que decirnos a los delegados y maestros invitados, que esperaba ya un curso tranquilo sin necesidad de aplicaciones especiales o desbordamientos, de la energía. Decía en privado: - “Me portaré bien, me portaré solo como un maestro”,

Sin embargo ante el ya mencionado, comportamiento horrible, del dueño del centro de artes marciales, de la mañana, todo cambió. Creo que de hecho la vida del maestro Aguilar, cambió. Su potencial de energía creció, se desbordó, se le salió por los poros de la piel. Ante la inhumanidad del dueño, regente, director, que no maestro. Un maestro actuó en consecuencia. Ese maestro, único presente aquella mañana era, mi maestro, nuestro maestro. El Maestro Huang C. Aguilar.

Toda la mañana el maestro, se dispuso a hablar con Samia, la vigilaba de lejos, la cuidaba, la atendía. Varias veces hablaron, sobre que se sintiese tranquila que el maestro se encargaba de su seguridad. Que desde ese mismo momento de estar en sus manos dentro de la sala de entrenamiento, el maestro empezaba a trabajar con ella y para ella especialmente. La capacidad del maestro Aguilar es tan grande que nadie se percató de ello, solo los maestros presentes y la propia Samia.



EL maestro elevando su energía desde primera hora de la mañana, su rostro cambió.
I PRIMER GOLPE DE ENERGÍA, PRIMERA SORPRESA


Desde luego que cambió. Su rostro de Chi Kung suele ser más dulce, mas amable, mas cariñoso, y sin embargo en las fotos, veo al maestro, Aguilar le veo con la cara de un cazador, de un guerrero de Kung-Fu. Es extraño, solo unos pocos lo hermoso percibido, por su puesto los que le conocemos de toda la vida. Cando el maestro se poner serio, cuando no sonríe, cuando se le hunden los ojos, la mirada, cuando no sonríe pero no deja de estar amable, mi hermano mayor, el maestro José Álvarez, dice, mejor te apartas de la trayectoria del maestro. Por que será como una locomotora, te partirá por la mitad y te atravesará sin dudar.

Cuando empezó por la mañana a trabajar conmigo, técnicas de Tui Shou, para el organizador, Nadim Sarrouh, yo notaba que algo no iba bien. Primero que yo no me encontraba bien, segundo que mi maestro estaba demasiado serio, y segundo que a pesar de mis 17 años de artes marciales no entendía como me caía al suelo. La gente, seguro vería cosas simples, pero tirar a un hombre fuerte como yo con un solo movimiento, no se llama simpleza, sino maestría. Quizás la “Cremm de la Cremm”. Cuando me caía al suelo me dolía todo, me repercutía un dolor por los codos, por los brazos, por el cuerpo que me dejaba paralizado por décimas de segundos. Yo tenía alguna molestia ya en los codos, pero esta no era sino multiplicar por 10 sus efectos. Quizás pueda decir que controlaba el dolor, pero creo que no. Mis compañeros y algunos testigos, me dijeron que no era consciente de lo que pasaba. Que al caer, ponía una cara de intenso y profundo dolor, incluso, gimiendo y gritando de una manera muy entrecortada y profunda. Esto fue lo que atrajo la atención poco a poco a muchos alumnos que se encontraban en mitad de la pausa de la primera hora. Es algo que me han contado ellos. Yo no fui consciente, de ello, solo quería levantarme y aguantar el torrente de mi maestro para que pudiera seguir con sus explicaciones. Solo, no sabía cuanto aguantaría.

Tras el final de la mañana. El Maestro Aguilar detuvo la clase y nos dijo lo muy enfadado que estaba con esta escuela. Nos enseño a todos que nada de lo que había en ella era tradicional, nada era coherente, nada era puro, todo era un conglomerado y pupurri de técnicas, cuadros, formas, fotos, Budas, Armaduras, sin sentido. Y Que el resultado de la opinión del dueño de ese “NEGOCIO” no pertenecía a ninguna enseñanza, disciplina o maestría, sino al mal entendimiento de su dueño. Por eso decía mi maestro que el comportamiento de aquel individuo no era propio de los maestros. La imagen y el buen nombre de los maestros del mundo también estaba, en entredicho. En el último momento el maestro dijo: Me niego a venir aquí a la tarde, Espero que el organizador encuentre una alternativa. Y al final dijo algo que no mucha gente recuerda. : Dijo, “Samía no te preocupes, yo a la noche repararé tu dolor, el dolor no solo fisicó sino el que te ha hecho una persona que te ha dicho, tu no vales, tu no sirves, eres paralítica, enferma, aparta molestas”. Cerró el curso y todos nos marchamos enfadados con aquel lugar y llenos de fuerza por las palabras de nuestro maestro.



A LA HORA DE COMER, EL MAESTRO NO HABLABA

El Maestro Aguilar nos pidió que disculpáramos su presencia a los invitados, y alumnos llegados desde España, ya que no quería comer con nadie. Que quería estar solo. Que necesitaba estar solo. Por lo que pidió le llevaran a casa. Nosotros pensábamos que era fruto del agotamiento. Agotamiento motivado por los tres días prácticamente sin dormir, que llevaba, el maestro, tratando a la gente, ayudando, recibiendo gente, para consulta médica o espiritual. Comió ligero y se acostó. No habló más.





A LA TARDE EN LA CONTINUACION DEL CURSO

Paralizando a Jusef Lodowiq, frente a 50 personas.
II SEGUNDO GOLPE DE ENERGIA, SEGUNDA SORPRESA.


Si lo que pasó conmigo, fue alucinante para mí, y me dejó sin dormir al medio día, en silencio, tumbado en el sofá, pensando y dando vueltas, lo que vi a la tarde por intenso, por acumulativo fue algo que me partió de nuevo. En un momento hablando de nuevo en una pausas delante de todos. El maestro hablaba de que el Tai Chi no era nada para él. Y por el riesgo de que no le entendiéramos, nos dijo, que el amaba el Tai Chi, que fue su primer a Arte Marcial. Pero que su fuerza como maestro colocada sobre su Tai Chi no era Tai Chi, sino su fuerza energética, que él llamó en un principio Chi Kung, para que entendiéramos, para acabar por explicar que era su Chan, su entendimiento de la energía lo que estaba moviendo. En ese momento habló de nuevo, y preguntó: ¿No conocéis que es posible golpear y derribar a alguien ni siquiera tocándole en Tai Chi Tui Shou? ¿Seguro que lo habéis visto reflejado en las películas, maestros que lanzan a personas lejos sin tocarlas?, se reía un poco como diciendo, ¿Creéis que hablo de películas, de guiones de hollywood? ¿De donde se han sacado los maestros de leyendas esas capacidades, a quién se le ha ocurrido semejante estupidez?

En ese momento se acerca a un alumno, Josef Ludewiq y le lanza un golpe con las dos palmas de las manos sobre el pecho. Apenas sin tocarlo, pero con una fuerza precisión, exhalación de aire que me dio miedo. En esa fracción de segundó pensé. Que el maestro se había dirigido como un Tigre a por él. Y me lleva las manos a la cabeza, pensé que le rompería los huesos del impacto. Ya que al maestro, le sonaron los huesos de os codos, de los hombros, de las muñecas, la ropa y el fuerte golpe de Kung-Fu clavando su cuerpo contra el suelo. Jusef más alto y pesado que mi maestro se mantuvo en pie una décima de segundo, creo que en esa décima, pude ver como Jusef miraba a los ojos del maestro que se habían quedado como pegados. Ya que el maestro clavó sus ojos en los de Jusef. Jusef se tambaleó medio paso atrás y se desplomó. No tardó ni un segudno. Aunque pareció una eternida. Fue como lo describe Jusef un….

BUOOOOOOOON.

Ya sentado en el suelo, el maestro le insistió para que se levantara, y yo creo que estaba como el maestro José Álvarez en España en el curso de Chi Kung, fuera de sí. Estaba sentado, descompuesto, sin fuerza, no respondía. No era capaz de oír, ver o sentir. Estaba demasiado ocupado tratando de entender que había pasado. Si quizás una locomotora de 13.000 kilos cruzó por allí.

Mi maestro se disculpó, por que dijo no pretendía usar tanto Chi Kung. De hecho aunque creo que solo los más avanzados le entendimos. Dijo que el calculo una cantidad de Chi Kung, pero salió sin ningún control, una cantidad multiplicada por 50. De hecho dijo luego en privado, que el maestro no entendía que estaba pasando, que creia que estaba dando un paso de energía, que estaba avanzando, que había subido de nivel, que con menos esfuerzo había obtenido más. Nos dijo debería cancelar el Curso y dedicarme a mi mismo, esto es único, esto es asombroso, esto es un regalo, esto es maravilloso. Dijo que no podía ser egoísta y que debía continuar el curso.





La pieza de jade que ha acompañado al maestro Aguilar desde hace años explotó, se deshizo en piezas.
III TERCER GOLPE DE ENERGÍA, TERCERA SORPRESA.


En la segunda pausa de la tarde el maestro seguía enfadado, Mientras que los demás iban al baño, a beber, a comer, a charlar o a pasear, el maestro no abandonó la sala de entrenamiento ni un momento. Seguía moviéndose de manera especial. Lo mismo con Kung-Fu, que con Tai Chi o Chi Kung. Yo miraba a los alumnos que sentados a los lados no hacían nada mas que poner rostro de ¿qué es eso? ¿De donde saca tanta fuerza el maestro? Muchos al ver que el maestro seguía entrenando pedían permiso para entrar y se sentaban pegados a la pared para no molestar. El maestro solo interrumpía sus ejercicios para decirles que si que pasaran y se sentaran donde quisieran. En un momento el maestro se quedó quieto mirándose al espejo en posición de combate. Su guardia no estaba muy alta, ni suposición estaba muy flexionada, sin embargo pareció que detuvo el tiempo.

Yo pensé no me gustaría estar delante de este hombre, de esta maquina de Kung-Fu. Y en un momento lanzó una técnica de pierna Circular a nivel alto. De nuevo oí un



Buooooooom

…en el aire. Quizás la técnica más potente que yo haya visto jamás, fulminante, rapidísima y potentísima, muy potente. De repente tres pedazos cayeron al suelo. Era su pieza redonda de jade labrado en forma de doble dragón con un Ying Yang que el maestro tenía como símbolo de su Abadía. Solo le quedó el cable o cordón rojo atado al cuello. Se detuvo, y se flexionó contrariado, para recoger los cachos.

¿Contra que chocó aquella fuerte roca? El maestro tenía el pecho descubierto, todos vimos que no chocó contra nada, ni contra su pecho, ni con el vaivén del movimiento ni con la inercia acumulada, ya que no le golpeo en la espalda ni en la cabeza ni en ningún sitio. Todos dijimos, ¡Ha reventado, es como si hubiera explotado¡
Todos dijimos algo parecido. Por lo menos los que no quitábamos ojo al maestro, teníamos un gran espejo delante, a el en medio, su cuerpo desnudo, ningún guante, o guantilla, nada que ocultara nada. Simplemente EXPLOTÓ. BUOOOOOOM.

Rodeado de gente, con espejos delante y el con el torso al aire, ¿Os lo imagináis?
El se giró después de recogerlos pedazos y dijo: - se me ha roto el corazón.
- Como esta mañana.

Guardó con cuidado las piezas en su bolsa de Monje y siguió con los ejercicios. Nosotros nos mirábamos unos a otros como diciendo habéis visto lo que ha pasado. ¿Os parece normal? ¿A explotado? Se ha roto seguro, pero ¿Cómo?

Nadie decía nada. El silencio de los maestros que estábamos allí lo decía todo. El silencio dio paso al murmullo, murmullo que el maestro ignoró. Los alumnos estaban presenciando algo por primera vez, la fuerza de aquel maestro. Yo que ya había tenido experiencias similares con el maestro, simplemente me quedé parado. Reflexionando. ¿Alguien debería de decir algo? ¿Alguien debería de llamar a alguien? ¿Pero quién diría qué?, ¿Quién llamaría a quién?





De nuevo sobre mí, la más perfecta maquina de matar, mi maestro, el Maestro Aguilar.
IV CUARTO GOLPE DE ENERGÍA, CUARTA SORPRESA.


Sin tiempo para recuperarse, y ya imbuidos en el curso, tras enseñanza, tras movimientos, tras la marcha natural del seminario, llegó otra pausa, la última explicación sobre aplicación de Tai Shou.

Para ello me sacó al medio de nuevo. No puedo explicar lo que sentí. Mi maestro me atrapó, me derribó, me hizo un nudo, jugo con migo como si fuera un muñeco de trapo, una marioneta, me colocó en posiciones imposibles, ante ataques simples. De nuevo mostraba a todos los alumnos que el Tai Chi estaba lleno de conocimiento que era necesarios estudiar durante más de 20 años para llamarse maestro. Repito no se que puedo decir, quizás sean los demás los que puedan decir algo, por que yo no sabía donde me encontraba, en un segundo de pie en guardia, en un segundo echo un nudo de rodillas a los pies de mi maestro. Fue de nuevo como ver una película de Chaky Chan

Cuando habló de nuevo yo me encontraba de pie a su servicio para servirle de parthener. Y de nuevo mi maestro hizo referencia a que si bien él llevaba estudiando 25 años Tai Chi, y esto era más o menos el límite, lo máximo, decía – “Siento deciros que como monje Budista, yo he encontrado una energía superior, la de poder derribar a este hombre con un solo dedo”

Todos le escuchábamos, solo que en este caso, necesitábamos comprobar si la traducción era la correcta. Mi maestro daba el curso en Ingles, por lo que había que esperar unos segundos para que llegara la traducción al Alemán y al castellano para todos los alumnos presentes.





Con el dedo levantado, enseñándoselo a todo el mundo, quizás señalando a la luna.
V QUINTO GOLPE DE ENERGÍA, QUINTA SORPRESA.


Al final de la traducción, mi maestro puso su dedo en mi cuerpo, y yo caí fulminado.
No hay otra forma de decirlo, lo siento. Simplemente no me dio tiempo a moverme, a mover mis brazos, mis piernas, nada. Me estrellé contra el suelo. Mi maestro me ayudo a levantarme y al igual que a Jusef me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído?
Yo no dije nada solo negaba con la cabeza, o la movía de derecha a izquierda, creo que no era negar sino resignación, no sé. Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me desplomé por segunda vez.

La misma escena. Me ayudó a levantarme y me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído?. Me descubrió el torso apartando mi ropa. Enseño el tamaño de mis músculos, mis bíceps y mis tríceps y dijo con gesto apretando los labios, Guauu, si que estas bien entrenado, estas muy, muy fuerte.

Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me desplomé por tercera vez. Me estrellé contra el suelo una vez más. Mi maestro me ayudo a levantarme y al igual antes preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído? ¿De qué te sirven los músculos, para qué los entrenas tanto?
Yo no dije nada solo negaba con la cabeza una y otra vez, o la movía de derecha a izquierda, no sé que negaba o que quería decir, no sé. Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me pidió – “Usa toda tu fuerza contra mi por favor”
Lo intenté, nunca había hecho tanta fuerza. Pero me desplomé por cuarta vez. Solo que esta vez, me hice más daño. En el cuerpo, en la espalda, no se en todas partes.

La misma escena se producía. Me ayudó a levantarme y me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído? Me cogió por el bíceps y tríceps y dijo: - Quizás entrenar los músculos no es el camino, no? Quizás te equivocas, ¿noo?

Nadie supo que decir.





ASOMBROSO TRATAMIENTO SOBRE SAMIA BURCHARDT, AFECTADA DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE
VI SEXTO GOLPE DE ENERGÍA, SEXTA SORPRESA.


Terminado el curso nos pidió que saliéramos todos, ni siquiera pudimos estar presentes los maestros. Solo ella, Samia y el Maestro Aguilar. Nosotros podíamos mirar a través de las ventanas de cristal, pero no podíamos interrumpir al maestro.
Samia pasó temblando, toda la tarde había sufrido muchísimo. La tumbó en el suelo y la dio toda esa energía que había ido acumulando desde la mañana.

Samia como no te ibas a curar. Me derribó a mí por la mañana sintiendo calambres en los brazos, derribó a Josef dejándole una hora casi en otro planeta, destrozó la piedra de jade de su pecho, me derribo luego con un solo dedo, simplemente apretando al respirar, A nosotros nos pasó una locomotora por encima, a ti te paso una flor, un manto de terciopelo. Que curioso es nuestro maestro, yo ya no se como llamarle, puesto que lo que hace es tan grande, tan increíble, que no hay palabras, ni antecedentes.

Samia salió de aquella habitación temblando, tiritando, desorientada. Ella decía estar bien, sin embargo, la tuvieron que coger, ayudar, tapar con prendas y chaquetas, la dieron de beber algo caliente. Y poco a poco la llevaron a su casa. EL maestro siguió con sus cosas dentro de la sala. Nadie sabe que hacia, pero todos respetamos su silencio.



Mi maestro me despertó en la noche, con su Chi Kung, sentado en posción de LOTO.
VII SEPTIMO GOLPE DE ENERGÍA, SEPTIMA SORPRESA.


Ya en nuestra habitación, que compartía con el maestro, y después de cenar, y charlar sobre budismo, sobre la vida, etc, caí rendido escuchando a mi maestro.
Él me dijo que no podía dormir, que no debía que tenía cosas que hacer, y no hacía otra cosa que dar vueltas por la habitación. Que tenía muchas cosas que ordenar en su cabeza. Toda la noche el maestro insistía que el día de hoy le había otorgado un nivel de entendimiento superior, sobre sus propias capacidades. Y que quería silencio par probarlas. Yo le dije que quería me marchaba a dormir a casa de Nadim, me negó con la cabeza, y dijo ya te dormirás, estas agotado.

Así fue me dormí, mientras le escuchaba como hablaba sobre la energía, estaba como loco de excitado y alterado. Yo comprendía su estado pero no alcanzaba a entender lo que decía. Controlar el diafragma, cerrar el conducto de la arteria coronaria, disminuir la presión arterial, disminuir el riego sanguíneo sobre la cabeza, aumentar la presión y temperatura sobre brazos, acelerar el corazón a 140 pulsaciones, etc, todo eso era una locura, Integrar la suavidad del Tai Chi con la violencia controlada del Kung-Fu, yo ya no le seguía, no entendí nada.

Simplemente me dormí. La posición de mi cama, es muy curiosa por que tengo que retorcerme y alzarme y girar sobre mí si quisiera alcanzar a ver a mi maestro por la configuración del apartamento. Yo dormía placidamente y de repente tuve un impulso, me retorcí me doble, me giré sobre mí, se me cayeron las mantas al suelo, y busque sin saber por qué a mi maestro. Sabiendo que no le vería por que al tumbarse en la cama desaparece de mi ángulo de visión.

El maestro estaba en posición sentada de loto, sobre el medio de la cama, con los ojos cerrados creo, con las manos como en posición de Chi Kung de Arquero, apuntándome directamente a mí. Había una pequeña luz encendida y lo pude ver, luego Pensé estoy soñando, me giré y continué soñando o durmiendo no sé.

A la mañana siguiente nos levantamos y con rutina después de desayunar os fuimos al curso.



Aquella noche el maestro no durmió para samia, no dejo de enviar ChiKung toda la noche.
VIII OCTAVO GOLPE DE ENERGÍA, OCTAVO SORPRESA.


El domingo 13 de Abril, por la mañana continuamos con el seminario, cuando vi a Samia, me acerque a ella y le pregunte ¿Qué tal te encuentras?, en ese momento llegó el maestro y la pregunto lo mismo. Ella sonreía, no se expresaba bien no hablaba ingles.
Así que llamamos a Nadim. Esperábamos justo antes de entrar al seminario. Todavía teníamos 10 minutos.

Mientras Nadim escuchaba a Samia, mi maestro me dijo¨: ¿Qué con que has soñado esta noche, qué ha pasado? Yo me quedé boquiabierto, dije soñé con usted, y le conté lo que ví. Se rió y me dijo, no fue un sueño, te desperté con mi Chi Kung, Estabas roncando, y me molestabas, He estado toda la noche haciendo Chi Kung para Samia, toda la noche. Ha sido maravilloso pero agotador. Estoy destrozado. Yo me quedé sin saber que decir. Recordaba el impulso de levantarme, recordaba a mi maestro dirigiendo las manos hacía mi. Me dejo de nuevo parado. Aunque lo que me dijo luego Samia me aterrorizó todavía más.

Nos tradujo Nadim y Samía dijo más o menos esto.
Dice mi marido que he estado todo el rato dormida, pero girando y dando botes en la cama, espasmos musculares, y que me despertaba cada poco tiempo y me dormía otra vez. Aunque ella no era consciente de ello.
Por su enfermedad no recordaba haber podido dormir una noche del tirón, siempre con pastillas para el dolor, siempre doliéndole el cuerpo se pusiera como se pusiera sobre la cama. Así que su marido, decía que era absolutamente anormal que durmiera del tirón y que no se despertara constantemente. Lo segundo anormal eran los movimientos constantes de sus piernas y sus brazos. Ella habitualmente no los mueve por el dolor, y menos en la cama, donde se le quedan entumecidos y se despierta de dolor. El marido estaba intranquilo pero dijo que fue la noche más extraña que la había visto en los últimos 10 años. Ella dijo que había sentido mucho calor, que todavía sentía la presión y el calor de las manos del maestro. Y que todavía le temblaba el cuerpo como en el momento en el que el maestro la trató. Sentía el calor, la presión, sentía, que el maestro estaba con ella. Y que no se atrevía a decirlo por que sonaba mal. Pero que al mismo tiempo no la importaba decirlo.

Cuando oyó eso, el maestro, les dijo que había estado toda la noche sin dormir enviando en la distancia energía. Y que era definitivamente un paso muy importante en su vida. Dijo, mas importante que tocar la pala con la lengua. Estuvo con sabia unos minutos tratando de hablar con ella en castellano y en ingles. Parecía que no necesitaran traductores, aunque samia no podía expresar, podía como entender.

Mientras yo en un lado le conté lo de mi sueño o realidad, y Nadim, se quedó helado. Yo igual. Jamás el maestro nos había contado nada sobre estas capacidades, y estábamos viviendo algo que no era normal, pero la realidad nos estaba golpeando de tal manera que no podíamos soportarlo.

Cuando samia trató de decir como se encontraba esa mañana dijo. Soy Superwoman, eso noto. Me creo con capacidades superiores. Me siento joven, fuerte, animada, descansada me siento en paz.

El maestro diciendo que toda la noche había estado en posición de loto, enviando Chi, el maestro Carlos Mora, siendo testigo de la posición, y Samia diciendo que sentía como el maestro estaba a su lado toda la noche. No se podía pedir mayor combinación de testimonios puros, no contaminados, sin que ninguno de los tres, Maestro, Carlos y Samia, supieran entre ellos nada del otro. Solo cuando se juntaron y se contaron cada uno una parte de sus realidades, entendieron lo que verdaderamente había ocurrido aquella noche.

Entramos en el curso y siguió, aunque maravilloso todo lo que sucedió después, nada que ver con lo que sucedió esa noche, esos 10 minutos previos a empezar la clase del domingo día 13.

Yo cuando viaje solo en el avión a Barcelona, lloré de emoción, no tenía a quien contárselo. Siento que mi carta fuera tan larga, cada uno de los cachos explica el otro, todos juntos explican quien es mi maestro.






Carlos Mora
Director de la Delegacion Catalana MBOT
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José María Torres



Registrado: 19 Jun 2008
Mensajes: 6

MensajePublicado: Vie Jun 20, 2008 5:23 pm    Título del mensaje: Responder citando

2008 BILBAO, ESPAÑA.
Fenómenos y capacidades
difíciles de definir, explicar o catalogar.

EL MAESTRO AGUILAR CON UN HALO DE ENERGÍA SOBRE SU CABEZA


ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO FUNDACION DE LA ORGANIZACION ALEMANA

http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv17.htm


Hola a todos. Soy Txema.
Escribo por primera vez en este foro para corroborar, certificar, servir de testigo, aunque al mismo tiempo también fui junto con todos allí presentes protagonista de un día y un suceso increíblemente bello. Aquella extraña radiación de Energía que el otro día vimos todos a través de los ojos de la Cámara, no fue ni una alucinación, ni una manipulación, ni un avispado y sofisticado truco de magia de David Coperfield para hacer una Turne mundial por los mejores escenarios del Mundo.

Quiero decir también que Ainhoa lo cuenta de maravilla, al leerlo parece que esté hablando con ella en persona y me hace revivir de manera preciosa aquella tarde tan especial.



Sobre las capacidades, la energía, los poderes, o el Chan o el Chi Kung del maestro Aguilar

Por eso no quiero añadir o tratar de describir como fue, como ocurrieron las cosas. Solo quiero decir quizás dos o tres cosas, ya que creo que el Foro lo leen personas de todo el Mundo.

Primero me gustaría decir que las personas que allí estábamos no fuimos elegidos por nada ni por nadie. La frescura y la autenticidad del momento no se planifico ni se podrá repetir. Como siempre estas cosas así ocurren desde hace años dentro de la escuela del Maestro Huang C. Aguilar. El maestro no hace exhibiciones dentro de su escuela eligiendo el público y el día ni la hora. Si estas presente ese día y toca, puedes verle moverse como nunca a ningún otro maestro, o puedes ver cosas que escapan a la realidad. Lo hace delante de ti, a un metro, sin ningún problema. Y siempre por motivos de enseñanza, no para exhibirse.

Lo segundo que quiero recordar a todos es que los que estábamos allí somos personas adultas, con familia, responsabilidades y perfectamente racionales y cuerdos. Somos gente de distinta ideología, creencias, política, edad, condición y profesión.

Lo tercero es que ninguno de los que estamos en la escuela del maestro Aguilar estamos ciegos o embobados ni hemos caído en ningún embrujo misterioso que no nos hace ver la realidad. Es decir que si estamos es por que evidentemente nos gusta su trabajo, su enseñanza, su manera de ver las cosas, y la manera de trasmitirlas.

Lo último que quiero decir, es que si ya te gusta el maestro por su calidad como maestro, su belleza en el Tai Chi, en el Chi Kung, etc. su currículum deportivo, y su experiencia por todo el mundo. Cuando ves lo que hace, que no se como calificarlo, cuando ves que lo dicho en las películas no le llega, cuando ves que lo que se dice en las leyendas el lo hace de manera tan cotidiana, cuando ves que en las grandes filosofías o religiones o grandes maestros se habla de cosas que el maestro primero te explica y luego hace, entonces es cuando como yo y creo que cualquiera no sabes que decir. Creo que hablar de su capacidad profesional es fácil, para todos. Pero quiero que piensen todos los que no han tenido la oportunidad de estar con el maestro Aguilar en esos momentos de explosiones de Energía o poderes, que creo que como yo muchos, no sabemos que decir, no por que no lo hayamos visto, sino por que no tenemos con que compararlo, no tenemos a quien acudir para decir o explicar lo que hemos visto hacer, por este hombre. Es como en la época de las cavernas ver un Ferrari. No sabrían como describirlo. Ese creo que es el problema.


El día de la foto.

Yo también me encontraba allí aquel día y también pude comprobar como las fotografías sacadas cuando el Maestro Aguilar se colocaba en el centro del grupo, salían con una luz que hacía difícil distinguir nuestras caras.

Es decir no se puede explicar. Sino es como en Epi y Blas. El maestro se pone dentro del grupo, y la foto no sale, se pone fuera y la foto sale. Dentro no, fuera si. Dentro fuera. Solo con humor puedo digerir lo que vi.

Además pude ver (puesto que lo tenía delante y a mi derecha) como el Maestro hacía unos ejercicios de Chi Kung (los cuales reconocí por haberlos hecho en muchas clases de Chi Kung al terminar la clase) para desprenderse de parte de su energía, colocarse en posición de saludo y así poder sacar la foto definitiva. Es decir delante de todos, y a distancia de la cámara, sin tocarla, el maestro estando dentro del grupo, (es decir cuando no se le puede sacar) y se concentra en él, delante de todos. Y dice a la cuarta foto, saldrá una buena. Sin problemas, por que me voy a quitar la Energía. Sin ni siquiera tocar la cámara. Y a la cuarta nos dijo sonriendo como un niño, ¡ya esta¡ ¡Ya la tenemos¡

La verdad es que solo el bromeaba, los demás sonreíamos de felicidad, alegría, excitación y maravillados. Y el maestro como siempre, quitando hierro al asunto, bromeando.
Por lo demás creo que todo está dicho; El ambiente jovial, los mil y un intentos de sacar la foto, moviendo focos, cambiando de ángulo la cámara, sacando la foto desde dentro del kwon, desde fuera, moviendo el grupo para un lado, para el otro, hacia atrás o hacia delante, etc.
Estaba claro que si queríamos sacar la foto, teníamos que echar del grupo al Maestro. Lo bueno de nuestra escuela, es que todo es abierto para todos. Según José hacía las fotos compartió alucinado como el que más, con todos, la cámara. Y fuimos todos los que dábamos sugerencias, para tras, para delante. Fue muy gracioso. Todos podían dar consejos. Y si lo hubiéramos querido, hasta disparar nosotros la cámara, Puesto que el Maestro Aguilar, nos daba la cámara y compartía con todos su frustración. En realidad era el único que no se creía que él era el responsable.


Paralizar personas con su energía, con su poder, o con su Chi Kung.

Pero además, no quiero dejar pasar la oportunidad, ya que me he decidido a escribir, para contar algo que solo he comentado en el vestuario a algún compañero y a unos pocos amigos.

Algo que me ocurrió en una clase de Tai Chi cuando el Maestro estaba dando unas explicaciones, comparando para nosotros alumnos de Tai Chi la diferencia entre el Tai Chi y el Kung-Fu tratando de demostrarnos que el Tai Chi es Superior. Nos hablaba a todos sobre los movimientos en Kung-Fu, rápidos y explosivos y los movimientos en Tai Chi, suaves pero no menos efectivos. Por su puesto aquello era nuevo para muchos. Ya que la lógica dice lo contrario. Y aunque las leyendas hablan de la superioridad de la técnica sobre la fuerza, en realidad nadie se lo cree demasiado.

Encontrándose cerca de mí, me pidió salir al medio y servirle por mi peso, superior al del Maestro de ayudante. Todos sentados, más de 25 personas en Clase y otras tantas esperando fuera para entrar a la siguiente clase. Así que me encontraba a un metro del maestro en posición natural de combate. Avisándome de lo que iba ha hacer el maestro, ya que yo jamás he hecho Kung-Fu, y con un movimiento rápido y explosivo me golpeó el pecho (suave, por supuesto), pero pude oír su respiración al realizar la técnica, pude ver el movimiento, pude sentir el golpe en el pecho, como retumbó en toda la sala, (o eso me pareció a mí), sentí la agresión, la peligrosidad de la acción, la contundencia del golpe, que de no ser controlado creo me habría partido el pecho por la mitad. Yo por su puesto no me sentí en ningún momento agredido. Ni que decir tiene, que el movimiento lo vi, por que el Maestro quiso que lo viera.
Cuando después de dar unas explicaciones sobre lo que era Kung-Fu, su base y su desarrollo, le tocó el turno al movimiento de Tai Chi. Se puso delante de mi y ambos en posición de combate relajado de nuevo. No se que pasó, (quizás estaba despistado, debió de ser eso) pero no vi venir el golpe; no noté que nada me tocase, es decir no noté la mano del Maestro en mi pecho. Fue como un soplo, una brisa que me desplazó cuatro o cinco metros hacia el fondo de la sala. Pero lo curioso es que según iba dando pasos hacia atrás, iba viendo todo como a cámara lenta; vi una persona que se apartaba para no ser arrollada por mi, alguien que intentaba ayudarme a levantar, oí como el Maestro decía:¡dejadle!,el sabe arreglárselas solo. Por fin, en la última fila, mi mujer que estaba dentro de la sala, me miraba alucinada a los ojos, vi mis piernas elevadas, mis pies en lo alto apuntando al techo, estaba en el suelo sin darme cuenta, casi a punto de dar una voltereta hacia atrás, había caído sin golpear el suelo, como rodando. De repente, (no se cómo), hice un movimiento enérgico hacia delante incorporándome, di los cuatro o cinco pasos desandados y me incorporé en la formación, consciente pero aturdido, quizá en estado de Shock por la experiencia vivida.

Tanto es así, que mientras el Maestro seguía con sus explicaciones esta vez con una espada en la mano, mientras yo seguía intentando asimilar lo anterior, creí no estoy seguro, ver un ademán del Maestro para que me acercara a comprobar cuan afilada estaba la punta de la espada. ¡Y allí fui yo!, sin miedo, sabiendo que todo podía ser posible, que el Maestro estaba allí para controlarlo todo. Y si me hubiese dicho de poner el pecho, o la traquea estoy seguro de que lo hubiese hecho.

Aún así, el Maestro retiró la espada y haciendo gala de su gran humor, sonriendo me dijo: ¡quieto! Todos reímos al unísono mi atrevimiento.

¿Quién es el maestro Aguilar?, ¿Cuántas veces lo he oído?.

Cuando he leído el Post de Josef, me ha dejado sin palabras. Cuando he leído las cartas de Iñaki, de José Manuel, de Carlos Mora…… uf se me pone de nuevo la piel de gallina. Y mis recuerdos afloran de nuevo. No lo puedo explicar.

Lo que si quiero decir, es que el maestro nos ha dicho en muchas ocasiones, si la gente contará la cantidad de veces que ha hecho algo así sobre alguien, todos nos quedaríamos con la boca abierta. Yo he sido uno de esos a los que les paralizó o golpeó con Chi Kung. Hace ya meses, de eso.

Cuando un fenómeno ocurre una vez se llama fortuna, cuando ocurre dos, se llama, casualidad, cuando ocurre tres ¿Se llama mucha, mucha suerte y casualidad? ¿Y cuando ocurre tantas y tantas veces?

Se llama capacidad, control, poder.
Se llama maestro, de maestros.
¿Cómo llamar al maestro Huang C. Aguilar?


Mi propia batalla, mi trasformación.

Todo esto ocurrió hace ya bastantes meses, pero aún hoy lo tengo fresco en mi memoria: es más creo que nunca lo olvidaré.

Por otra parte comentar también, que hoy creo haber ganado una batalla atreviéndome a escribir esto que tenía guardado en mi interior, que sólo se lo había contado a cuatro o cinco personas y que, de no haber sido por la oportunidad que nos brinda el foro, quizá me lo hubiese guardado para siempre, pues creo que soy una persona reservada, que se corta al hablar en público, (creo que nos pasa a muchos, quizá por vergüenza, por ese miedo al ridículo, al fracaso... inculcados a través de la educación recibida a lo largo de nuestra vida.

Por eso entiendo ahora un poco mejor la función del foro, a través de él, podemos contar nuestras vivencias a un montón de personas y además, a aquellos que nos cuesta expresar nuestros sentimientos en público (mientras superamos esta batalla), nos brinda la oportunidad de hacerlo de otra manera menos traumática. Así que desde aquí os animo a todos.

Por último, sólo me queda dar las gracias a todos los compañeros, por poner todas estas realidades en el foro.

También es un placer para mi, contárselo a mi maestro, a quien no me atreví nunca a contárselo. Aunque estoy seguro que me vió por dentro en todo momento, sino como se puede explicar que me tocara, que me golpeara tan profundo, tan adentro. ¿Tan en mi propia mente?

Gracias mi muy respetado Maestro. Sifú Juan Carlos Aguilar.



José Mª Torres,
Alumno de Tai Chi y de Chi Kung de la escuela zeN4 Costa
Celador de Osakidetza, Hospìtal de Basurto
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MensajePublicado: Vie Jul 04, 2008 2:38 pm    Título del mensaje: Responder citando

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