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FORO OCÉANO DE LA TRANQUILIDAD y FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE KUNG-FU SHAOLIN Foro dedicado al BUDISMO, MEDITACIÓN, ARTES MARCIALES Y FILOSOFÍAS ORIENTALES
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Ana Plaza
Registrado: 22 Nov 2006 Mensajes: 32
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Publicado: Lun Abr 21, 2008 12:02 am Título del mensaje: ABAD AGUILAR. 2008 BERLIN. CURACION, De Esclerosis Multiple |
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2008 BERLIN, ALEMANIA.
Fenómenos y capacidades
difíciles de definir, explicar o catalogar.
EL MAESTRO AGUILAR TRATANDO UN CASO DE ESCLEROSIS MULTIPLE, SAMIA BURCHARDT.
ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO FUNDACION DE LA ORGANIZACION ALEMANA
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv01.htm
A todo el Mundo.
He tenido el privilegio de recibir los poders del Gran Maestro Espiritual Budista Huang C. Aguilar, en un increible encuetro con él. Yo pensaba que esto era Chi Kung por ser la palabra que socialmente se usa pero tras mi visita a Bilbao este més ahora se que no lo es, asi me atrevo a decirlo.
Este gran Maestro quiso regalarme para reparar mi cuerpo, invadido desde los 18 años por una inflamación cronica del sistema nervioso central, Exclerosis Múltiple que me llevó a un grave coma y a firmar papeles para mi eutanasia.
Supe de este Gran maestro reonocido mundialmente como uno de los maestros con mayores capacidades Budistas de los últimos años por diversos mediós, pero jamás pensé que llegaría a encontrarme con él, aquí en mi misma ciudad. Solo esto ya es un milagro.
Creo sin duda cuanto más lo reflexiono que conocer al Maestro Huang C. Aguilar Abad del Monasterio Budsita Oceano de la Traquilidad es sin duda uno de los acontecimientos mas importantes de mi muy dificil vida. Tras lo sucidido en mí, tras lo que yo considero un milagro hecho sobre mi y espero respeten mi manera de hablar, tengo a bien llamar ahora mi maestro Espiritual y guia Budista, al Maestro Huang C. Aguilar, ya que me he convertido en monja de su orden Budista, fundada en España.
Creo que mi terstimonío personal, aun dificil y formando parte de mi más privada intimdad se hace de vital importancia ante lo que otros compañeros han contado sobre lo que ocurrió en la celebración del 5º Aniversario de la fundación de la delegación Alemana aqui en Berlin, dirigida por mi maestro Nadim Sarrouch.
Lo que yo no sabia entonces de Samia.
Samia, una mujer de Berlín anónima para mí hasta ese momento, padecía y padece una enfermedad terminal llamada esclerosis múltiple, en avanzado estado de evolución. Un estado que le llevo hace pocos años a sufrir un coma, tras el cual ha perdido de su recuerdo el español, ingles entre otras cosas, idiomas con los que trabajaba en el extranjero.
Tras haber buscado un lugar dónde estar, mimar su cuerpo con alguna actividad física, tras estar en varios centros, encuentra a Nadim, siendo la casualidad que conociera al Maestro Aguilar durante una visita de este para realizar un seminario en Berlín.
Si bien ella se encontraba débil, con temblores y todos los síntomas que la persiguen, tras el consejo del Maestro Aguilar acude al centro, el Maestro da a Nadim instrucciones precisas de los ejercicios que debe realizar con el fin de paliar los síntomas y tratar de pelear contra la degeneración que inevitablemente sufre su cuerpo. Esta si bien es una ayuda común, para los mortales, dice mucho de la gran calidad profesional del maestro Aguilar, para el cuidado de una mujer a la que muy poco probablemente volverá a ver en un futuro. En un inicio nada hacía presagiar lo que luego sucedería.
La mañana del comienzo del Seminario
Yo decidí junto a otras siete personas de Bilbao acudir al seminario de Tai Chi impartido por mi maestro Huang C. Aguilar en Berlín, el 14 de Abril del 2008. En este curso también acudiría Samia. El curso empezó con normalidad aparente, presentaciones, agradecimientos, intenciones del organizador y del maestro y comienzo del curso. Lo único extraño es que todos estábamos descalzos, cosa no habitual para mi. No sería lo único extraño que vería.
La primera señal de alarma que antes de empezar la clase. Vi a Samia llorando, no comprendía la razón, me acuerdo que no le dije nada por respeto, me acuerdo que no la conocía entonces, la veía acompañada de compañeras que la cuidaban y mimaban.
Los compañeros me dijeron que al parecer el dueño del local de entrenamiento prohibía a todo el mundo entrenar con calzado. No pudiendo Samia entrenar descalza porque su enfermedad no se lo permite, pudiendo este hecho tener consecuencias negativas para su salud. Varios compañeras de Samia se quejaron al dueño del local por su incomprensible comportamiento ante un problema con el de Samia.
Lo que yo no había visto es que nos habíamos retrasado 15 minutos con la hora prevista por la protesta enérgica que el Maestro Aguilar Había hecho expresamente al dueño del local antes de comenzar el curso. El Maestro Aguilar se negaba a comenzar y decidió hacer comprender al dueño, que se llama así mismo maestro, que tal comportamiento era imposible de aceptar por cualquier maestro. El maestro Aguilar y el Organizador Nadim Sarrouh tomaron cartas en el asunto. Decidieron hablar con Samia, y plantearle que al medio día abandonaríamos este local. A pesar de todo, Samia decidió intentar tomar parte en el curso a pesar de todo, dada su convencimiento y confianza en el maestro Aguilar.
Durante el desarrollo del seminario, Samia tuvo que dejar el entrenamiento para descansar ya que se le hacía difícil entrenar, el maestro Aguilar, en varias ocasiones la acompaño a sentarse y obligó a poner los pies en alto en un radiador, para contrarestar el frío del suelo.
Vi en varias ocasiones como El Sifú Aguilar durante el seminario se dirigía a Samia para indicarla cosas en privado. Samia había tenido que entrenar descalza porque era lo que mas quería, estar con el Maestro y como uno más aprender, dejando a un lago durante el entrenamiento, horas la pena del padecimiento por la enfermedad. Sus movimientos eran tembloros y se movia con mucha dificultad descordinación y a veces desontrolada. Los tempblores de sus piernas aparecian y se hiban, su fuerza muscular no le permitia estar mucho tiempo em pié. Me acuerdo Samia durante el Tao Lu se encontraba a mi derecha puesto que Begoña Hormaetxea, compañera cinturón azul de Tai Chi Chuan le había cedido para mejor visión del Maestro. Samia tuvo que irse a descansar ya que se le hacía difícil entrenar, el maestro Aguilar, en varias ocasiones la acompaño a sentarse y obligó a poner los pies en alto en un radiador, para contrarestar el frio del suelo. Todos los que no la conociamos sin ser médicos veíamos que estaba enferma, yo pense en algún accidente de trafico o problema con los nervios motores, ya que temblaba y descoordinaba. Sin embargo me dejaba con la boca abierta, ver como una persona con tantas limitaciones físicas seguia en el Curso.
También me parecía extraño ver al maestro Aguilar durante los descansos, el no lo hacia, se movía no muy rápido pero con gran violencia y explosividad, tanto hablando con los maestros como ejercitándose en silencio.
Yo había visto al maestro siempre serio cuando practicaba en su escuela, por lo que no era del todo inusual, pensé que simplemente estaba entrenando. Aunque las caras de los maestros Carlos Mora y Nadim Sarrouh, como Loli Garrido, eran de mucho estupor ante los ejericios que mostraba el maestro Aguilar. Decian que no le habían visto nunca igual.
El Maestro Aguilar paro el curso, e hizo un llamamiento al grupo.
Antes de terminar la jornada de la mañana, el maestro Aguilar detuvo la clase y nos habló en público a todos los asistentes del seminario. El Maestro Aguilar nos comunicó su enfado por el comportamiento del dueño del local. Lejos de toda muestra de comportamiento marcial, el dueño que al parecer fue campeón del mundo de alguna modalidad marcial no saludó al maestro como haría siquiera alguien que da la bienvenida por cortesía al entrar en su casa. Aunque el maestro dijo: “Puedo y debo permitir que me insulten, pero no permitiré que se maltrate o humille a nadie, no importa el curso”.
Nos habló de aquel pintoresco lugar, lo puedo describir de la siguiente manera:
Un espacio amplio con ring de boxeo, sacos de golpear, conté unos seis o siete situados a modo de hilera, muy próximos unos de otros.
Las paredes llenas de motivos de película de artes marciales, un gran Poster junto al ring, en él creo recordar de ve a dos artistas Marciales, el Maestro nos dijo que se trataba de componentes de exhibiciones de Shaolín. Falsos monjes, que vendía como tales.
También nos contó que compartió con ellos entrenamiento en la escuela oficial de Shaolin y cierta vez uno de ellos se cayó de la moto, desgarrándose el brazo izquierdo. El Maestro lo cuidó en ese momento durante los días de convalecencia, en 1995.
En cuanto al lugar llamaba la atención un buda rechoncho con los brazos elevados que según nos explicó el Maestro expresaba algo así como “ dinero ven a mi “ típico de los restaurantes Chinos. A lo alto dos guantes de boxeo enmarcados en actitud de victoria. Venerados por el buda del restaurante. Armaduras Japonesas, Cuchillos filipinos, budas Chinos, Guantes, Una mezcla parecía un todo a cien de objetos orientales. No se veía cual era la filosofía de aquel centro. Chino- indio-japones-dojo-kwon-tailandes-koreano. Esa es la definición que se le acerca.
Ahora entendía el enfado del maestro, dado que por mi inexperiencia en Artes Marciales, no sabía si era normal todo ese despropósito. El maestro Aguilar hablaba ocultando el nombre de Samina, para disculparse por que el se negaba a dar clases ante dicho comportamiento, solicitando al Organizador un cambio de inmediato de centro. Y tratando de explicar sus razones de tal incomoda decisión para los asistentes al Curso. Los modales de arrogancia por parte del dueño, crecían poco a poco caminando por la sala, e ignorando a todos. Su desconsideración ante todos terminó con desprecio. Casi nos tuvimos que cambiar en la calle, dado el descontento que todos tuvimos solidarizándose con Samia, y aplaudiendo la decisión del Maestro. Nos marchamos a comer y nos emplazaron para otra hora y otro lugar. Al parecer el Organizador había encontrado una solución.
La tarde, el milagro
Por la Tarde el Maestro y Nadim nos cambiaron de lugar de continuación del seminario, tras multitud de gestiones para conseguir un hueco en Randori, lugar de entrenamiento del día anterior, la imposibilidad se transformó en disponibilidad inmediata, Maestros, amigos de Nadim se movilizaron para ofrecer y dar.
Por la tarde iba a dar comienzo el entrenamiento. Me acuerdo que Nadim explicó lo que había ocurrido, Rafael Bergaretxe, cinturón verde de kung fu y tai chi se preocupaba de traducir a los compañeros españoles.
Contaba el malestar que sentían por lo ocurrido, no puedo concretar , no pudiendo entender bien lo que decía Rafael, habiendo llegado un poco tarde me centré en ver las expresiones del Maestro y Nadim.
La seriedad de los Maestros fue notoria durante toda la tarde.
Quizás entonces entendí por que el maestro Aguilar no había sonreído ni una vez por la mañana, y en sus pausas se había ejercitado con especial dureza contra su propio cuerpo. Ejercicios de alto Chi Kung para los dos maestros invitados presentes en el seminario. Aunque los dos se quedaron sin habla al ver que es lo que estaba haciendo el maestro Aguilar, quien mas bien parecía un tigre que un maestro. Realizando varios ataques sobre los profesionales que salían como muñecos despedidos, al suelo sin poder determinar como ni cuando. Yo no entendí nada.
La tarde fue reflejo de la mañana, El maestro Aguilar muy serio, enseñando sin parar. En las pausas que nos daban de 10 minutos el no hacia sino realizar ejercicios de alta velocidad, precisión y fuerza. Muchos de los presentes estaban con la boca abierta, por que nunca habían visto al igual que yo a nadie moverse con tanta fuerza y elegancia al mismo tiempo. En cierto momento, el maestro lanzó una violenta y rapidísima técnica de pierna con Chi Kung, entonces se oyó un ruido de estallido y a su alrededor y al suelo cayó algo, se agachó y con mucho cariño cogió los trozos. Nadie pudimos explicar como es que un colgante de piedra de unos 8 centímetros de radio puede quebrase en tres trozos como estallando por ejercitarse en el aire con las piernas, sin descargar sobre sacos o personas. Los que estuvieron a escasos metros se que paralizados.
El lunes supe que se había tratado de su colgante, una piedra, símbolo de Abad del Monasterio, cayó y partió en tres trozos. El llama a esa pieza, su corazón.
Tratamiento con la energía, un regalo para Samia
Al finalizar la tarde y despedirnos hasta el día siguiente, el maestro espero en la sala a que todos saldríamos y pidió se llamara a Samia. No permitió que nadie estuviera dentro, solo el maestro, solo Samia, Ni siquiera el Organizador, ni los maestros. Así que un grupo estábamos duchándonos, otros descansando bebiendo esperando tras la puerta y los cristales de la sala de entrenamiento de la Escuela de Jiujitsu RANDORI.
El maestro estuvo con ella durante media hora. Media hora que estuvo tumbada en el suelo como dormida. Nadie sabe salvo el maestro y ella que ocurrió. Pero cuando terminaron, tuvieron que buscar ayuda para levantarla, por que se hallaba desorientada. Como mareada, Tuvieron que ayudarla a salir de la sala de entrenamiento. Sin embargo no tenía cara de preocupada. Fuera unos cuantos compañeros la sentaron y ofrecieron algo de beber, ropa de abrigo y atención hasta que terminara de recuperarse de lo sucedido con la experiencia de ser sometida al tratamiento del Maestro.
El domingo por la mañana.
Al día siguiente domingo, por la mañana Me acuerdo perfectamente de la impresión que me causó Samia en el vestuario, parecía otra, estaba alegre, su expresión, su rostro, sus ojos centelleantes y sonriente hablaba animadamente con una compañera mientras tomaba un zumo, el día anterior la había visto enferma, derrotada. Hoy no era la misma persona. No creo que ella fuera consciente de ello.
Comenzábamos el seminario. Al igual que el día anterior íbamos a continuar con el entrenamiento de Tai Chi Chuan a la vez que realizábamos descansos para tomar agua o tomar algún alimento para recargar las pilas.
Cuando el maestro la preguntó como se encontraba, ella no sabia que decir, como explicar, como contar, todo lo que la había pasado desde ayer por la noche. Extraña noche que según contaba había pasado, casi sin dormir. Solo encontró una palabra para definir su estado. “I m Super Woman” tal y como me tradujeron después los compañeros.
Los que habían entrenado con ella desde hacía un año no se lo creían. Pero tras tres semanas de estar con el maestro Aguilar. Y con la cantidad de situaciones y acontecimientos que son difíciles de relatar, aquello era otra proeza mas de este extraño maestro, Chan. El propio Nadim Sarrouh, dijo que en mas de tres ocasiones durante ese año Samia se desplomó en clase, ya que su enfermedad esta muy avanzada. Miraba a su alumna Samia, y mantenía una expresión ausente. Aquello, según dijo le estaba desbordando.
Al finalizar el domingo al seminario, Samia también acudió a la cena fraternal de despedida del seminario. En la cena estaba mas radiante todavía, todos cenábamos con calma, pero al mismo tiempo no hacíamos sino sorprendernos mas y mas. Sobre todo por las caras de sus compañeros alemanes. Sin embargo tras los mas de 10 casos extraordinarios vividos como el de Samía, lo que creo que estábamos viviendo era una experiencia única y quizás histórica.
El lunes unos cuantos compañeras de Alemania nos llevaron al Aeropuerto. A pesar de no habernos conocido sino de tres días, la emoción nos embargo a todas. Lo vivido ese fin de semana, jamás lo olvidaremos ninguna. Y sin saber por que lloramos como tontas, pero llorábamos de alegría. Samia estaba en el grupo, estaba todavía mejor, muy alegre, casi eufórica. Justo cuando ya embarcábamos, miramos para atrás tras los cristales y vimos a Samia, corriendo agitando la mano para decirnos adiós. No se quería desprender de nosotros. Aquella imagen me recorre el alma como un escalofrio. ¿Samia corriendo? ¿Agitando la mano fuerte y vigorosa? ¿Que pasó con la Samia que conocí ayer por la mañana?
Mi compañera en el avión se paso llorando todo el viaje.
No encontramos explicación a lo vivido.
Yo por lo menos no.
Ana Plaza Achaval
Edad 35 años.
Nacida en Gernika. Residente en Bilbao
Arquitecto Técnico.
Cinco años de experiencia con el Maestro Aguilar en la sede de Bilbao. |
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Catherina
Registrado: 23 Sep 2004 Mensajes: 28 Ubicación: En todas partes
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Publicado: Sab Abr 26, 2008 7:25 pm Título del mensaje: nobleza y humanidad |
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Hola Ana:
Esta experiencia que compartes llega al corazón por la gran humanidad y nobleza tanto del Maestro Aguilar como todos los compañeros que estuvisteis arropando a Samia.
Que bonito leer un apoyo tan importante.
Un Saludo. _________________ Es más fuerte mi voluntad que el filo de tu espada |
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Rafael Bergaretxe
Registrado: 08 Jun 2007 Mensajes: 6
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Publicado: Mar Abr 29, 2008 9:35 pm Título del mensaje: |
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Hola a todos.
Escribo para confirmar y corroborar con mi testimonio lo relatado por Ana. Yo también tuve la suerte de estar presente en el seminario de Tai Chi que se celebró en Berlín los pasados días 12 y 13 de Abril, y la suerte de conocer a Samia Burchardt. Todo lo que Ana cuenta es rigurosamente cierto. La mujer alegre y feliz que nos despidió en el areopuerto el lunes era muy diferente de la mujer seria y enferma que nos recibió en el mismo aeropuerto el viernes (lo primero prácticamente que hizo al conocernos fue hablarme de su enfermedad, al disculparse por no poder hablar más que en alemán: al caer en coma había olvidado el inglés y el español, lenguas que antes hablaba), y más aún de la persona física y psíquicamente destrozada que el sábado por la mañana, al empezar el seminario, se acercó a decirme, con lágrimas en los ojos, lo que estaba pasando.
Debo aclarar, para los que no me conocen, que hablo alemán desde los cuatro años, lo cual desde el principio me permitió comunicarme con Samia sin ninguna dificultad. Hablé con ella en numerosas ocasiones, y pude seguir de cerca la transformación que acabo de citar. También pude entender de primera mano las cosas que Samia dijo en público el domingo 13 por la mañana, durante el seminario de Tai Chi, respondiendo a las preguntas que le hacía el Maestro. Por lo tanto, puedo dar fe de que, efectivamente, después de aquel seminario Samia se encontraba física y anímicamente muy bien.
Sin embargo, la historia no acaba ahí. En la semana que siguió al seminario de Tai Chi, Samia enfermó de una grave infección pulmonar. Esta infección no tenía relación directa con su enfermedad, la esclerosis múltiple, pero sí indirecta, ya que su sistema inmunológico está gravemente debilitado. Debido a la infección Samia tuvo que ser hospitalizada, y después se vio obligada a guardar cama durante varios días, con fuertes dolores de cabeza y de estómago, y graves problemas respiratorios. Los médicos hablaban de neumonía, e incluso pensaban que podía tratarse de algo peor. Hablé brevemente con ella por teléfono durante esos días: su voz sonaba ronca y débil, apenas podía hablar. Me dijo que necesitaba descansar, su único deseo era restablecerse para poder participar en el seminario de Chan, y en la ceremonia de aceptación de nuevos novicios. Pero llegó la semana del seminario, faltaban solo tres días para la ceremonia, y su estado de salud no mejoraba. Entonces, el viernes 25, nuestro Maestro le dedicó una sesión especial de Chi kung curativo. El sábado 26 por la mañana hablé con ella por teléfono. Todos sus dolores y molestias habían desaparecido, se sentía como nueva. Me dijo que por primera vez desde hacía mucho tiempo había gozado de un sueño reparador, se había despertado descansada y feliz. Aquella tarde pudo participar sin problemas en la ceremonia. El domingo volvimos a hablar por teléfono, y me dijo textualmente que nunca se había sentido tan sana desde que era una niña. (Samia está enferma desde los 19 años. Ahora tiene 36.) Me lo dijo riéndose: "no recuerdo haberme sentido nunca tan bien". (En su coma, Samia perdió la mayor parte de sus recuerdos. Ha tenido que reconstruir su pasado con la ayuda de sus amigos y familiares.)
¿Qué más se puede decir?
Aunque creo que, efectivamente, ya está todo dicho, voy a añadir un comentario personal. Para mí, personalmente, conocer a Samia ha sido un gran regalo. Creo que es una mujer maravillosa, llena de espíritu, llena de amor y de fuerza en medio de su sufrimiento. Creo que ha sido un regalo para todos. Porque, tal como nos explicó el Maestro, la gran explosión de Chi kung de la que fuimos testigos aquellos días inolvidables iba enteramente dedicada a ella, a reparar el daño que ella había sufrido. Pero creo que la energía desplegada por nuestro Maestro Huang C. Aguilar fue tan grande que nos inundó a todos como una gigantesca ola, y en cierto sentido nos curó a todos. Al menos por unos días, pudimos saber lo que se siente al ser una persona sana, un ser humano entero. Y lo que se siente es difícil de describir, pero la palabra que acude primero a mi mente es Amor. Creo que todos pudimos sentir el puro Amor que emanaba de nuestro Maestro. Y creo que ese amor va a seguir ardiendo siempre en nuestros corazones, como una llama que ilumine este maravilloso camino que compartimos, queridos compañeros...
Rafael Bergaretxe
Alumno de Tai Chi, Kung fu, Meditación y Chi kung |
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Leire Telleria
Registrado: 20 Abr 2008 Mensajes: 6
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Publicado: Mie Abr 30, 2008 6:08 pm Título del mensaje: |
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Querido Sifu,
El viernes tuve la posibilidad de asistir a la conferencia que diste y cómo no, fue un regalo más de los que no he parado de recibir desde que estoy en esta escuela.
Me acuerdo que nos preguntaste cómo llegamos a esta escuela y ésa es una pregunta que me he hecho muchas veces. Yo andaba buscando tai-chi o eso que yo creía que era, pero en el fondo de mí ansiaba un lugar en el que podría sentirme segura, y resguardarme de toda la locura que nos rodea y que tanto nos hace sufrir. Y así fue. Encontré a un maestro lleno de sabiduría y a toda una familia maravillosa. Tengo que decir que nunca he sentido tanta libertad y serenidad dentro de mí. Es el único lugar donde no tengo la necesidad de defenderme de nada ni de nadie, donde me siento en paz y donde me ayuda a ver las cosas con más claridad.
He visto con mis propios ojos cómo pones tus manos en la llama del fuego y NO te quemas. He sentido cómo sin yo contarte nada sobre mí, me ayudas como si me conocieras de toda la vida. Cada día que me entero de cada uno de tus logros dentro de mí se produce un tornado y cada tornado es un regalo que me ayuda a replantearme la realidad en la que creo vivir.
El viernes, te abriste a cada uno de nosotros y pude escuchar que tienes capacidad para CURAR, para golpear sin llegar a tocar…cada cual más sorprendente para un ser humano.
Dentro de dos meses termino la licenciatura de medicina. Llevo siete años estudiando el cuerpo humano, tanto microscópico como macroscópicamente, tanto sano como enfermo. Llevo tres años acompañando y aprendiendo directamente de médicos de diferentes especialidades (neurología, ginecología, cirugía…) en el hospital de Basurto. Observo a los doctores cómo diagnostican, cómo tratan, con qué complicaciones y limitaciones se encuentran, de qué herramientas especializadas se valen, como la resonancia, el escaner…cada cual más útil para poder llegar a ver lo que no está al alcance de nuestros ojos. El doctor me habla de tecnología avanzada, nuevos fármacos que tanto bien hacen al ser humano porque ayuda a la medicina y por tanto a las personas. Pero es que Sifu, tú me hablas de energía. Sólo te vales de tu cuerpo y mente y logras superar lo que la última tecnología y los mejores médicos no consiguen. No encuentro explicación, no lo entiendo, pero sé con certeza que lo que he visto con mis propios ojos es verdad. Todo lo que hablaste el viernes, lo que he visto de ti, lo que he sentido a través de ti me rompe todos los esquemas internos y a la vez siento poco a poco que en mi interior todo va adquiriendo un orden. En estos momentos estoy desconcertada, no lo termino de asimilar.
Quiero expresarte que cada día me siento más privilegiada de poder estar en tu escuela, de aprender de ti, de sentir tu protección, tu tranquilidad, tu paz, tu cariño. Y una vez más me siento una privilegiada de haber podido escuchar tus palabras el viernes.
No tengo palabras para expresar todo el respeto y agradecimiento que siento hacia ti. Gracias por todas las herramientas que estoy recibiendo para hacer de mí una guerrera cada vez más fuerte y consciente. Gracias por cada logro que consigues y gracias por compartirlo conmigo. GRACIAS por ser mi MAESTRO.
Leire Telleria Arana |
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Carlos Mora
Registrado: 06 Feb 2006 Mensajes: 34
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Publicado: Jue May 22, 2008 2:12 am Título del mensaje: |
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2008 BERLIN. ALEMANIA
CURACIONES
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.
EL MAESTRO AGUILAR CURANDO UN CASO DE EXCLEROSIS MULTIPLE
ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA, TAI CHI CHUAN
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv07.htm
A mi maestro.
A sus alumnos de Alemania, Bilbao, Galdakano, Barcelona Durango etc.
Es muy, muy difícil escribir esta, carta. De hecho llevo hablando, sobre ello durante semanas, con mis amigos, hermanos y maestros sobre como hacerlo, ya que al pensarlo parezco un loco. Yo mismo y mi conmoción todavía no se ha resuelto. Todavía ahora no se que pensar no se que decir no se como contar. Sin embargo viendo como cada vez más gente va contando sus experiencias creo que es más fácil para todos nosotros, contar lo que vimos, lo que sentimos o como la energía nos ha golpeado.
ASOMBROSO TRATAMIENTO SOBRE SAMIA BURCHARDT, AFECTADA DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE
Con motivo de la los actos de celebración organizados por la delegación Alemana, el maestro Acudió como siempre a impartir invitado por Nadim Sarrouh, un seminario de Tai Chi Chuan, los días 12 y 13 de Abril, en Alemania.
En teoría iba a ser un seminario más. Es decir que ya es normal que en los seminarios de mi maestro todo el mundo salga encantado, y como sintiendo y amando más la materia impartida, Sea Tai Chi, Kung Fu, Chi Kung, Meditación, Budismo o Chan/Zen.
Es verdad que estábamos todos como conmocionados por la cantidad de fenómenos extraños y maravillas propias de los grandes maestros o grandes leyendas del pasado que el maestro Huang C. Aguilar había hecho patentes o presentes, en el seminario anterior, de Kung-Fu, dos semanas atrás. Por lo que el maestro, no hacía más que decirnos a los delegados y maestros invitados, que esperaba ya un curso tranquilo sin necesidad de aplicaciones especiales o desbordamientos, de la energía. Decía en privado: - “Me portaré bien, me portaré solo como un maestro”,
Sin embargo ante el ya mencionado, comportamiento horrible, del dueño del centro de artes marciales, de la mañana, todo cambió. Creo que de hecho la vida del maestro Aguilar, cambió. Su potencial de energía creció, se desbordó, se le salió por los poros de la piel. Ante la inhumanidad del dueño, regente, director, que no maestro. Un maestro actuó en consecuencia. Ese maestro, único presente aquella mañana era, mi maestro, nuestro maestro. El Maestro Huang C. Aguilar.
Toda la mañana el maestro, se dispuso a hablar con Samia, la vigilaba de lejos, la cuidaba, la atendía. Varias veces hablaron, sobre que se sintiese tranquila que el maestro se encargaba de su seguridad. Que desde ese mismo momento de estar en sus manos dentro de la sala de entrenamiento, el maestro empezaba a trabajar con ella y para ella especialmente. La capacidad del maestro Aguilar es tan grande que nadie se percató de ello, solo los maestros presentes y la propia Samia.
EL maestro elevando su energía desde primera hora de la mañana, su rostro cambió.
I PRIMER GOLPE DE ENERGÍA, PRIMERA SORPRESA
Desde luego que cambió. Su rostro de Chi Kung suele ser más dulce, mas amable, mas cariñoso, y sin embargo en las fotos, veo al maestro, Aguilar le veo con la cara de un cazador, de un guerrero de Kung-Fu. Es extraño, solo unos pocos lo hermoso percibido, por su puesto los que le conocemos de toda la vida. Cando el maestro se poner serio, cuando no sonríe, cuando se le hunden los ojos, la mirada, cuando no sonríe pero no deja de estar amable, mi hermano mayor, el maestro José Álvarez, dice, mejor te apartas de la trayectoria del maestro. Por que será como una locomotora, te partirá por la mitad y te atravesará sin dudar.
Cuando empezó por la mañana a trabajar conmigo, técnicas de Tui Shou, para el organizador, Nadim Sarrouh, yo notaba que algo no iba bien. Primero que yo no me encontraba bien, segundo que mi maestro estaba demasiado serio, y segundo que a pesar de mis 17 años de artes marciales no entendía como me caía al suelo. La gente, seguro vería cosas simples, pero tirar a un hombre fuerte como yo con un solo movimiento, no se llama simpleza, sino maestría. Quizás la “Cremm de la Cremm”. Cuando me caía al suelo me dolía todo, me repercutía un dolor por los codos, por los brazos, por el cuerpo que me dejaba paralizado por décimas de segundos. Yo tenía alguna molestia ya en los codos, pero esta no era sino multiplicar por 10 sus efectos. Quizás pueda decir que controlaba el dolor, pero creo que no. Mis compañeros y algunos testigos, me dijeron que no era consciente de lo que pasaba. Que al caer, ponía una cara de intenso y profundo dolor, incluso, gimiendo y gritando de una manera muy entrecortada y profunda. Esto fue lo que atrajo la atención poco a poco a muchos alumnos que se encontraban en mitad de la pausa de la primera hora. Es algo que me han contado ellos. Yo no fui consciente, de ello, solo quería levantarme y aguantar el torrente de mi maestro para que pudiera seguir con sus explicaciones. Solo, no sabía cuanto aguantaría.
Tras el final de la mañana. El Maestro Aguilar detuvo la clase y nos dijo lo muy enfadado que estaba con esta escuela. Nos enseño a todos que nada de lo que había en ella era tradicional, nada era coherente, nada era puro, todo era un conglomerado y pupurri de técnicas, cuadros, formas, fotos, Budas, Armaduras, sin sentido. Y Que el resultado de la opinión del dueño de ese “NEGOCIO” no pertenecía a ninguna enseñanza, disciplina o maestría, sino al mal entendimiento de su dueño. Por eso decía mi maestro que el comportamiento de aquel individuo no era propio de los maestros. La imagen y el buen nombre de los maestros del mundo también estaba, en entredicho. En el último momento el maestro dijo: Me niego a venir aquí a la tarde, Espero que el organizador encuentre una alternativa. Y al final dijo algo que no mucha gente recuerda. : Dijo, “Samía no te preocupes, yo a la noche repararé tu dolor, el dolor no solo fisicó sino el que te ha hecho una persona que te ha dicho, tu no vales, tu no sirves, eres paralítica, enferma, aparta molestas”. Cerró el curso y todos nos marchamos enfadados con aquel lugar y llenos de fuerza por las palabras de nuestro maestro.
A LA HORA DE COMER, EL MAESTRO NO HABLABA
El Maestro Aguilar nos pidió que disculpáramos su presencia a los invitados, y alumnos llegados desde España, ya que no quería comer con nadie. Que quería estar solo. Que necesitaba estar solo. Por lo que pidió le llevaran a casa. Nosotros pensábamos que era fruto del agotamiento. Agotamiento motivado por los tres días prácticamente sin dormir, que llevaba, el maestro, tratando a la gente, ayudando, recibiendo gente, para consulta médica o espiritual. Comió ligero y se acostó. No habló más.
A LA TARDE EN LA CONTINUACION DEL CURSO
Paralizando a Jusef Lodowiq, frente a 50 personas.
II SEGUNDO GOLPE DE ENERGIA, SEGUNDA SORPRESA.
Si lo que pasó conmigo, fue alucinante para mí, y me dejó sin dormir al medio día, en silencio, tumbado en el sofá, pensando y dando vueltas, lo que vi a la tarde por intenso, por acumulativo fue algo que me partió de nuevo. En un momento hablando de nuevo en una pausas delante de todos. El maestro hablaba de que el Tai Chi no era nada para él. Y por el riesgo de que no le entendiéramos, nos dijo, que el amaba el Tai Chi, que fue su primer a Arte Marcial. Pero que su fuerza como maestro colocada sobre su Tai Chi no era Tai Chi, sino su fuerza energética, que él llamó en un principio Chi Kung, para que entendiéramos, para acabar por explicar que era su Chan, su entendimiento de la energía lo que estaba moviendo. En ese momento habló de nuevo, y preguntó: ¿No conocéis que es posible golpear y derribar a alguien ni siquiera tocándole en Tai Chi Tui Shou? ¿Seguro que lo habéis visto reflejado en las películas, maestros que lanzan a personas lejos sin tocarlas?, se reía un poco como diciendo, ¿Creéis que hablo de películas, de guiones de hollywood? ¿De donde se han sacado los maestros de leyendas esas capacidades, a quién se le ha ocurrido semejante estupidez?
En ese momento se acerca a un alumno, Josef Ludewiq y le lanza un golpe con las dos palmas de las manos sobre el pecho. Apenas sin tocarlo, pero con una fuerza precisión, exhalación de aire que me dio miedo. En esa fracción de segundó pensé. Que el maestro se había dirigido como un Tigre a por él. Y me lleva las manos a la cabeza, pensé que le rompería los huesos del impacto. Ya que al maestro, le sonaron los huesos de os codos, de los hombros, de las muñecas, la ropa y el fuerte golpe de Kung-Fu clavando su cuerpo contra el suelo. Jusef más alto y pesado que mi maestro se mantuvo en pie una décima de segundo, creo que en esa décima, pude ver como Jusef miraba a los ojos del maestro que se habían quedado como pegados. Ya que el maestro clavó sus ojos en los de Jusef. Jusef se tambaleó medio paso atrás y se desplomó. No tardó ni un segudno. Aunque pareció una eternida. Fue como lo describe Jusef un….
BUOOOOOOOON.
Ya sentado en el suelo, el maestro le insistió para que se levantara, y yo creo que estaba como el maestro José Álvarez en España en el curso de Chi Kung, fuera de sí. Estaba sentado, descompuesto, sin fuerza, no respondía. No era capaz de oír, ver o sentir. Estaba demasiado ocupado tratando de entender que había pasado. Si quizás una locomotora de 13.000 kilos cruzó por allí.
Mi maestro se disculpó, por que dijo no pretendía usar tanto Chi Kung. De hecho aunque creo que solo los más avanzados le entendimos. Dijo que el calculo una cantidad de Chi Kung, pero salió sin ningún control, una cantidad multiplicada por 50. De hecho dijo luego en privado, que el maestro no entendía que estaba pasando, que creia que estaba dando un paso de energía, que estaba avanzando, que había subido de nivel, que con menos esfuerzo había obtenido más. Nos dijo debería cancelar el Curso y dedicarme a mi mismo, esto es único, esto es asombroso, esto es un regalo, esto es maravilloso. Dijo que no podía ser egoísta y que debía continuar el curso.
La pieza de jade que ha acompañado al maestro Aguilar desde hace años explotó, se deshizo en piezas.
III TERCER GOLPE DE ENERGÍA, TERCERA SORPRESA.
En la segunda pausa de la tarde el maestro seguía enfadado, Mientras que los demás iban al baño, a beber, a comer, a charlar o a pasear, el maestro no abandonó la sala de entrenamiento ni un momento. Seguía moviéndose de manera especial. Lo mismo con Kung-Fu, que con Tai Chi o Chi Kung. Yo miraba a los alumnos que sentados a los lados no hacían nada mas que poner rostro de ¿qué es eso? ¿De donde saca tanta fuerza el maestro? Muchos al ver que el maestro seguía entrenando pedían permiso para entrar y se sentaban pegados a la pared para no molestar. El maestro solo interrumpía sus ejercicios para decirles que si que pasaran y se sentaran donde quisieran. En un momento el maestro se quedó quieto mirándose al espejo en posición de combate. Su guardia no estaba muy alta, ni suposición estaba muy flexionada, sin embargo pareció que detuvo el tiempo.
Yo pensé no me gustaría estar delante de este hombre, de esta maquina de Kung-Fu. Y en un momento lanzó una técnica de pierna Circular a nivel alto. De nuevo oí un
Buooooooom
…en el aire. Quizás la técnica más potente que yo haya visto jamás, fulminante, rapidísima y potentísima, muy potente. De repente tres pedazos cayeron al suelo. Era su pieza redonda de jade labrado en forma de doble dragón con un Ying Yang que el maestro tenía como símbolo de su Abadía. Solo le quedó el cable o cordón rojo atado al cuello. Se detuvo, y se flexionó contrariado, para recoger los cachos.
¿Contra que chocó aquella fuerte roca? El maestro tenía el pecho descubierto, todos vimos que no chocó contra nada, ni contra su pecho, ni con el vaivén del movimiento ni con la inercia acumulada, ya que no le golpeo en la espalda ni en la cabeza ni en ningún sitio. Todos dijimos, ¡Ha reventado, es como si hubiera explotado¡
Todos dijimos algo parecido. Por lo menos los que no quitábamos ojo al maestro, teníamos un gran espejo delante, a el en medio, su cuerpo desnudo, ningún guante, o guantilla, nada que ocultara nada. Simplemente EXPLOTÓ. BUOOOOOOM.
Rodeado de gente, con espejos delante y el con el torso al aire, ¿Os lo imagináis?
El se giró después de recogerlos pedazos y dijo: - se me ha roto el corazón.
- Como esta mañana.
Guardó con cuidado las piezas en su bolsa de Monje y siguió con los ejercicios. Nosotros nos mirábamos unos a otros como diciendo habéis visto lo que ha pasado. ¿Os parece normal? ¿A explotado? Se ha roto seguro, pero ¿Cómo?
Nadie decía nada. El silencio de los maestros que estábamos allí lo decía todo. El silencio dio paso al murmullo, murmullo que el maestro ignoró. Los alumnos estaban presenciando algo por primera vez, la fuerza de aquel maestro. Yo que ya había tenido experiencias similares con el maestro, simplemente me quedé parado. Reflexionando. ¿Alguien debería de decir algo? ¿Alguien debería de llamar a alguien? ¿Pero quién diría qué?, ¿Quién llamaría a quién?
De nuevo sobre mí, la más perfecta maquina de matar, mi maestro, el Maestro Aguilar.
IV CUARTO GOLPE DE ENERGÍA, CUARTA SORPRESA.
Sin tiempo para recuperarse, y ya imbuidos en el curso, tras enseñanza, tras movimientos, tras la marcha natural del seminario, llegó otra pausa, la última explicación sobre aplicación de Tai Shou.
Para ello me sacó al medio de nuevo. No puedo explicar lo que sentí. Mi maestro me atrapó, me derribó, me hizo un nudo, jugo con migo como si fuera un muñeco de trapo, una marioneta, me colocó en posiciones imposibles, ante ataques simples. De nuevo mostraba a todos los alumnos que el Tai Chi estaba lleno de conocimiento que era necesarios estudiar durante más de 20 años para llamarse maestro. Repito no se que puedo decir, quizás sean los demás los que puedan decir algo, por que yo no sabía donde me encontraba, en un segundo de pie en guardia, en un segundo echo un nudo de rodillas a los pies de mi maestro. Fue de nuevo como ver una película de Chaky Chan
Cuando habló de nuevo yo me encontraba de pie a su servicio para servirle de parthener. Y de nuevo mi maestro hizo referencia a que si bien él llevaba estudiando 25 años Tai Chi, y esto era más o menos el límite, lo máximo, decía – “Siento deciros que como monje Budista, yo he encontrado una energía superior, la de poder derribar a este hombre con un solo dedo”
Todos le escuchábamos, solo que en este caso, necesitábamos comprobar si la traducción era la correcta. Mi maestro daba el curso en Ingles, por lo que había que esperar unos segundos para que llegara la traducción al Alemán y al castellano para todos los alumnos presentes.
Con el dedo levantado, enseñándoselo a todo el mundo, quizás señalando a la luna.
V QUINTO GOLPE DE ENERGÍA, QUINTA SORPRESA.
Al final de la traducción, mi maestro puso su dedo en mi cuerpo, y yo caí fulminado.
No hay otra forma de decirlo, lo siento. Simplemente no me dio tiempo a moverme, a mover mis brazos, mis piernas, nada. Me estrellé contra el suelo. Mi maestro me ayudo a levantarme y al igual que a Jusef me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído?
Yo no dije nada solo negaba con la cabeza, o la movía de derecha a izquierda, creo que no era negar sino resignación, no sé. Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me desplomé por segunda vez.
La misma escena. Me ayudó a levantarme y me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído?. Me descubrió el torso apartando mi ropa. Enseño el tamaño de mis músculos, mis bíceps y mis tríceps y dijo con gesto apretando los labios, Guauu, si que estas bien entrenado, estas muy, muy fuerte.
Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me desplomé por tercera vez. Me estrellé contra el suelo una vez más. Mi maestro me ayudo a levantarme y al igual antes preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído? ¿De qué te sirven los músculos, para qué los entrenas tanto?
Yo no dije nada solo negaba con la cabeza una y otra vez, o la movía de derecha a izquierda, no sé que negaba o que quería decir, no sé. Puso el dedo en otra zona, no recuerdo, donde, apretó y me pidió – “Usa toda tu fuerza contra mi por favor”
Lo intenté, nunca había hecho tanta fuerza. Pero me desplomé por cuarta vez. Solo que esta vez, me hice más daño. En el cuerpo, en la espalda, no se en todas partes.
La misma escena se producía. Me ayudó a levantarme y me preguntó - ¿qué te ha pasado, por que te has caído? Me cogió por el bíceps y tríceps y dijo: - Quizás entrenar los músculos no es el camino, no? Quizás te equivocas, ¿noo?
Nadie supo que decir.
ASOMBROSO TRATAMIENTO SOBRE SAMIA BURCHARDT, AFECTADA DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE
VI SEXTO GOLPE DE ENERGÍA, SEXTA SORPRESA.
Terminado el curso nos pidió que saliéramos todos, ni siquiera pudimos estar presentes los maestros. Solo ella, Samia y el Maestro Aguilar. Nosotros podíamos mirar a través de las ventanas de cristal, pero no podíamos interrumpir al maestro.
Samia pasó temblando, toda la tarde había sufrido muchísimo. La tumbó en el suelo y la dio toda esa energía que había ido acumulando desde la mañana.
Samia como no te ibas a curar. Me derribó a mí por la mañana sintiendo calambres en los brazos, derribó a Josef dejándole una hora casi en otro planeta, destrozó la piedra de jade de su pecho, me derribo luego con un solo dedo, simplemente apretando al respirar, A nosotros nos pasó una locomotora por encima, a ti te paso una flor, un manto de terciopelo. Que curioso es nuestro maestro, yo ya no se como llamarle, puesto que lo que hace es tan grande, tan increíble, que no hay palabras, ni antecedentes.
Samia salió de aquella habitación temblando, tiritando, desorientada. Ella decía estar bien, sin embargo, la tuvieron que coger, ayudar, tapar con prendas y chaquetas, la dieron de beber algo caliente. Y poco a poco la llevaron a su casa. EL maestro siguió con sus cosas dentro de la sala. Nadie sabe que hacia, pero todos respetamos su silencio.
Mi maestro me despertó en la noche, con su Chi Kung, sentado en posción de LOTO.
VII SEPTIMO GOLPE DE ENERGÍA, SEPTIMA SORPRESA.
Ya en nuestra habitación, que compartía con el maestro, y después de cenar, y charlar sobre budismo, sobre la vida, etc, caí rendido escuchando a mi maestro.
Él me dijo que no podía dormir, que no debía que tenía cosas que hacer, y no hacía otra cosa que dar vueltas por la habitación. Que tenía muchas cosas que ordenar en su cabeza. Toda la noche el maestro insistía que el día de hoy le había otorgado un nivel de entendimiento superior, sobre sus propias capacidades. Y que quería silencio par probarlas. Yo le dije que quería me marchaba a dormir a casa de Nadim, me negó con la cabeza, y dijo ya te dormirás, estas agotado.
Así fue me dormí, mientras le escuchaba como hablaba sobre la energía, estaba como loco de excitado y alterado. Yo comprendía su estado pero no alcanzaba a entender lo que decía. Controlar el diafragma, cerrar el conducto de la arteria coronaria, disminuir la presión arterial, disminuir el riego sanguíneo sobre la cabeza, aumentar la presión y temperatura sobre brazos, acelerar el corazón a 140 pulsaciones, etc, todo eso era una locura, Integrar la suavidad del Tai Chi con la violencia controlada del Kung-Fu, yo ya no le seguía, no entendí nada.
Simplemente me dormí. La posición de mi cama, es muy curiosa por que tengo que retorcerme y alzarme y girar sobre mí si quisiera alcanzar a ver a mi maestro por la configuración del apartamento. Yo dormía placidamente y de repente tuve un impulso, me retorcí me doble, me giré sobre mí, se me cayeron las mantas al suelo, y busque sin saber por qué a mi maestro. Sabiendo que no le vería por que al tumbarse en la cama desaparece de mi ángulo de visión.
El maestro estaba en posición sentada de loto, sobre el medio de la cama, con los ojos cerrados creo, con las manos como en posición de Chi Kung de Arquero, apuntándome directamente a mí. Había una pequeña luz encendida y lo pude ver, luego Pensé estoy soñando, me giré y continué soñando o durmiendo no sé.
A la mañana siguiente nos levantamos y con rutina después de desayunar os fuimos al curso.
Aquella noche el maestro no durmió para samia, no dejo de enviar ChiKung toda la noche.
VIII OCTAVO GOLPE DE ENERGÍA, OCTAVO SORPRESA.
El domingo 13 de Abril, por la mañana continuamos con el seminario, cuando vi a Samia, me acerque a ella y le pregunte ¿Qué tal te encuentras?, en ese momento llegó el maestro y la pregunto lo mismo. Ella sonreía, no se expresaba bien no hablaba ingles.
Así que llamamos a Nadim. Esperábamos justo antes de entrar al seminario. Todavía teníamos 10 minutos.
Mientras Nadim escuchaba a Samia, mi maestro me dijo¨: ¿Qué con que has soñado esta noche, qué ha pasado? Yo me quedé boquiabierto, dije soñé con usted, y le conté lo que ví. Se rió y me dijo, no fue un sueño, te desperté con mi Chi Kung, Estabas roncando, y me molestabas, He estado toda la noche haciendo Chi Kung para Samia, toda la noche. Ha sido maravilloso pero agotador. Estoy destrozado. Yo me quedé sin saber que decir. Recordaba el impulso de levantarme, recordaba a mi maestro dirigiendo las manos hacía mi. Me dejo de nuevo parado. Aunque lo que me dijo luego Samia me aterrorizó todavía más.
Nos tradujo Nadim y Samía dijo más o menos esto.
Dice mi marido que he estado todo el rato dormida, pero girando y dando botes en la cama, espasmos musculares, y que me despertaba cada poco tiempo y me dormía otra vez. Aunque ella no era consciente de ello.
Por su enfermedad no recordaba haber podido dormir una noche del tirón, siempre con pastillas para el dolor, siempre doliéndole el cuerpo se pusiera como se pusiera sobre la cama. Así que su marido, decía que era absolutamente anormal que durmiera del tirón y que no se despertara constantemente. Lo segundo anormal eran los movimientos constantes de sus piernas y sus brazos. Ella habitualmente no los mueve por el dolor, y menos en la cama, donde se le quedan entumecidos y se despierta de dolor. El marido estaba intranquilo pero dijo que fue la noche más extraña que la había visto en los últimos 10 años. Ella dijo que había sentido mucho calor, que todavía sentía la presión y el calor de las manos del maestro. Y que todavía le temblaba el cuerpo como en el momento en el que el maestro la trató. Sentía el calor, la presión, sentía, que el maestro estaba con ella. Y que no se atrevía a decirlo por que sonaba mal. Pero que al mismo tiempo no la importaba decirlo.
Cuando oyó eso, el maestro, les dijo que había estado toda la noche sin dormir enviando en la distancia energía. Y que era definitivamente un paso muy importante en su vida. Dijo, mas importante que tocar la pala con la lengua. Estuvo con sabia unos minutos tratando de hablar con ella en castellano y en ingles. Parecía que no necesitaran traductores, aunque samia no podía expresar, podía como entender.
Mientras yo en un lado le conté lo de mi sueño o realidad, y Nadim, se quedó helado. Yo igual. Jamás el maestro nos había contado nada sobre estas capacidades, y estábamos viviendo algo que no era normal, pero la realidad nos estaba golpeando de tal manera que no podíamos soportarlo.
Cuando samia trató de decir como se encontraba esa mañana dijo. Soy Superwoman, eso noto. Me creo con capacidades superiores. Me siento joven, fuerte, animada, descansada me siento en paz.
El maestro diciendo que toda la noche había estado en posición de loto, enviando Chi, el maestro Carlos Mora, siendo testigo de la posición, y Samia diciendo que sentía como el maestro estaba a su lado toda la noche. No se podía pedir mayor combinación de testimonios puros, no contaminados, sin que ninguno de los tres, Maestro, Carlos y Samia, supieran entre ellos nada del otro. Solo cuando se juntaron y se contaron cada uno una parte de sus realidades, entendieron lo que verdaderamente había ocurrido aquella noche.
Entramos en el curso y siguió, aunque maravilloso todo lo que sucedió después, nada que ver con lo que sucedió esa noche, esos 10 minutos previos a empezar la clase del domingo día 13.
Yo cuando viaje solo en el avión a Barcelona, lloré de emoción, no tenía a quien contárselo. Siento que mi carta fuera tan larga, cada uno de los cachos explica el otro, todos juntos explican quien es mi maestro.
Carlos Mora
Director de la Delegacion Catalana MBOT |
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Samia Burchardt
Registrado: 17 Jun 2008 Mensajes: 2
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Publicado: Mar Jun 17, 2008 4:28 pm Título del mensaje: |
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2008 BERLIN. ALEMANIA
CURACIONES
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.
EL MAESTRO AGUILAR CURANDO UN CASO DE EXCLEROSIS MULTIPLE
ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA, TAI CHI CHUAN
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv07.htm
PRIMERA SECCIÓN: VERSIÓN TRADUCIDA AL CASTELLANO
SEGUDNA SECCIÓN: VERSIÓN EN ALEMAN DEL AUTOR
PRIMERA SECCIÓN:
Mi nombre es Samia Burchardt.
He tenido el privilegio de recibir los poderes del Gran Maestro Espiritual Budista Huang C. Aguilar, en un increible encuetro con él. Yo pensaba que esto era Chi Kung por ser la palabra que socialmente se usa pero tras mi visita a Bilbao este més ahora se que no lo es, asi me atrevo a decirlo.
Este gran Maestro quiso regalarme para reparar mi cuerpo, invadido desde los 18 años por una inflamación cronica del sistema nervioso central, Exclerosis Múltiple que me llevó a un grave coma y a firmar papeles para mi eutanasia.
Supe de este Gran maestro reonocido mundialmente como uno de los maestros con mayores capacidades Budistas de los últimos años por diversos mediós, pero jamás pensé que llegaría a encontrarme con él, aquí en mi misma ciudad. Solo esto ya es un milagro.
Creo sin duda cuanto más lo reflexiono que conocer al Maestro Huang C. Aguilar Abad del Monasterio Budsita Oceano de la Traquilidad es sin duda uno de los acontecimientos mas importantes de mi muy dificil vida. Tras lo sucidido en mí, tras lo que yo considero un milagro hecho sobre mi y espero respeten mi manera de hablar, tengo a bien llamar ahora mi maestro Espiritual y guia Budista, al Maestro Huang C. Aguilar, ya que me he convertido en monja de su orden Budista, fundada en España.
Creo que mi terstimonío personal, aun dificil y formando parte de mi más privada intimdad se hace de vital importancia ante lo que otros compañeros han contado sobre lo que ocurrió en la celebración del 5º Aniversario de la fundación de la delegación Alemana aqui en Berlin, dirigida por mi maestro Nadim Sarrouch.
La naturaleza de mi enfermedad.
La exclerosis Múltiple es una inflamación crónica del sistema nervioso central. Esta enfermedad es incurable y conduce en todos los casos a la muerte. También se la llama la enfermedad de las mil caras, el desarrollo de la enfermedad es diferente en cada paciente y no se puede predecir cómo va a manifestarse en un paciente determinado.
El cuerpo produce anticuerpos que atacan a los propios tejidos nerviosos. La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del cerebro, la médula espinal y el nervio óptico, los cuales forman en conjunto el sistema nervioso central, cuyas causas aún no se han aclarado en detalle, y que se desarrolla de muy diferentes maneras. En el marco de lo que se denomina "enfermedad autoinmune" se producen en diferentes puntos del sistema nervioso central alteraciones inflamatorias que al cicatrizar dejan como secuelas diversos trastornos funcionales.
Para convivir lo mejor posible con esta enfermedad, la mayor prioridad es la tranquilidad.
Convivir con la enfermedad
En el curso del avance de esta enfermedad me he vuelto muy sensible. Mis percepciones y sensaciones se han agudizado tanto, que en lugares concurridos, donde se reúnen muchas personas, me resulta imposible distinguir las informaciones importantes de las que no lo son, de modo que se produce una inundación masiva de estímulos y no puedo funcionar.
Se puede imaginar así: Uno está en una habitación rodeado de multitud de pantallas y en cada pantalla transcurre una emisión diferente a doble velocidad. Así me siento yo cuando estoy en la calle. Estos estados me pueden extraviar hasta tal punto que durante días o semanas no consigo regresar a la normalidad. Por otra parte no me es posible, debido a mi debilidad corporal, ocuparme personalmente de las labores domésticas. También en la higiene corporal necesito a veces ayuda. A esta especial manera de disfrutar la vida ya me he acostumbrado, pues en un tiempo era ciertamente muy diferente.
La historia del desarrollo de la Enfermedad, en mi vida.
En la actualidad tengo 35 años y padezco esclerosis múltiple, diagnosticado desde los 18, fue entonces cuando sufrí la parálisis de mi lado derecho. En ese momento ninguno de los médicos pudo darme una explicación de lo que me había pasado.
Me embarcaron en un largo viaje, de un médico al siguiente, de un hospital al siguiente hospital. Cada pocas semanas recibía un nuevo diagnóstico, hasta que después de 6 años se formuló el diagnóstico definitivo: ESCLEROSIS MULTIPLE.
En los siguientes 8 años sufrí algunos empeoramientos que en cada ocasión me relegaron a la silla de ruedas. Por parte de la Medicina más avanzada recibí raramente esperanzas de que la situación fuera a cambiar alguna vez para mí, y pudiera volver a andar.
A pesar de ello, para mí era muy difícil aceptar la situación en la silla de ruedas. Por lo que además tube que aprender a luchar contra mí misma. El tratamiento más avanzado me aplicó dos medicamentos, uno de los cuales era altamente cancerígeno, de lo cual me enteré solamente cuando, después de tomarlo durante 8 años, tuve que dejarlo.
El segundo medicamento dañó gravemente el hígado, los riñones y el intestino. También este medicamento tuve que dejarlo después de 8 años. Siguió un año de desintoxicación, sin medicinas. Ese año fue un año muy peligroso para mí. Adelgacé hasta los 40 kilos y sufrí cuatro infecciones pulmonares seguidas. Mi piel se había degradado hasta tal punto, que todo mi cuerpo era una única llaga.
En esa época no llevaba ropa; fui aislada, desnuda, del mundo exterior. Mi alma sufrió mucho con todo esto y me di cuenta de que había llegado para mí la hora, de que deseaba morir. Este sentimiento y este pensamiento no me soltaron, de modo que quise tomar medidas y firmé un escrito en el que declaraba que, sin importar lo que me pasara, la medicina académica no tenía derecho a mantenerme con vida.
Mi cuerpo ya no era capaz de seguir viviendo, caí en coma. No había esperanza de que volviera a despertar. Un pequeño rayo de luz era el tratamiento con Interferon. El Interferon es un medicamento que no solo inhibe el cuadro de la enfermedad, sino también paraliza las funciones corporales sanas. Ya antes del coma rechacé el Interferon. Pero como había confiado la disposición de mi tratamiento a mi mejor amigo, en quien confiaba más que en mi propia familia, el Interferon acabó salvándome.
El corazón de mi amigo sufría tanto que no fue capaz de mantener lo que había acordado conmigo. Dio a los médicos vía libre con el Interferon. Ya durante el coma gané 15 kilos, naturalmente solo por la química del Interferon, y cuatro meses después desperté, en un mundo en el que ya no quería estar.
Pero bien: Ya que de todas formas no podía recordar mi vida anterior, no me resultó difícil comenzar otra vez desde cero. Cuando me comunicaron quién soy, y que tengo un hijo que se encuentra en peligro, se desataron en mí profundos sentimientos, sin que pudiera describir de dónde venían, porque había perdido por completo mi memoria.
El único pensamiento que tenía constantemente era recuperarme y salvar a mi hijo. Trabajé incansablemente en mi cuerpo para lograr que volviera a ser capaz de funcionar. En contra de la prescripción médica dejé de tomar Interferon. Empecé a desintoxicar de nuevo mi cuerpo, que por la acción del Interferon se había hinchado hasta los 98 kilos.
Me sentía tan falta de movilidad y de flexibilidad en la cabeza, debido a la química que había impregnado todo mi cuerpo. Quería bajar de nuevo de aquello y volver a tener una percepción normal de mi cuerpo.
Los médicos me había declarado ya un caso incurable y me daban pocas esperanzas de que pudiera comenzar de nuevo los deportes que yo tanto amaba. Pero yo movilicé toda mi fuerza y empecé a caminar el camino. Así que empecé a hacer jogging, empecé a correr, con mucho esfuerzo y trabajo pero corría. Y cuando mi condición física lentamente mejoró, decidí empezar con Tai Chi.
Después de eso di mi confianza y mi fe a formas alternativas de curación que quedan fuera de la medicina académica, como por ejemplo: la Medicina Tradicional China, la acupuntura, el Tai Chi, El reiki, Pilates, la fisioterapia, el Yoga, la Sauna, buena alimentación, buen movimiento y mucha risa.
Conocí muchas escuelas de Artes Marciales, antes de decidirme a entrenar en la Delegaciön Alemana Océano de la Tranquilidad con el maestro Nadim, con el objetivo de volver a encontrar mi propio centro, para poder cuidarme y cuidar de mi hijo de la mejor forma posible.
Efectos Secundarios Terribles
La esclerosis múltiple va acompañada de daños irreparables, como trastornos de la vista, del habla y de la memoria, parálisis, falsas percepciones y psicosis. Por eso no me daban los médicos ninguna esperanza de alcanzar mi meta. Sin embargo, superé en su mayor parte mi parálisis.
Quiero decir para finalizar esta parte que desde hace más de un año no he podido seguir participando en el entrenamiento, dado que mi estado de salud había empeorado.
Un extraño empeño en participar y conocer al Maestro Aguilar
Por motivos de salud no había podido participar desde hacía un año en el entrenamiento regular de Tai Chi del maestro Nadim. Intenté algunas veces acudir al entrenamiento, pero me di cuenta de que no tenía fuerza suficiente.
Me enteré de que en el marco del quinto Aniversario de la Delegación Alemana Océano de la Tranquilidad, el maestro Huang C. Aguilar iba a viajar a Berlin, por tal motivo. Tube un impulso muy fuerte de acudir fuera como fuera. Había oido hablar de él, aunque tengo mis recuerdos no muy claros. Se que me empeñe en reunir todas mis fuerzas y acudir a su encuentro.
Decidí de la manera más lógica participar en el seminario de Tai Chi, sin importarme como me encotrara. Sin embargo cuando el semianrio empezó en el gimnasio Mewis me vi obligada a descalzarme pensé: el seminario ha terminado para mí antes de empezar.
Esto me hirió profundamente y lloré por la inhumanidad del señor André Mewis, director del gimnasio. Pero cuando advertí que no estaba sola con mi dolor, sino que el Maestro Aguilar y también el Maestro Nadim estaban muy enojados por esta inhumanidad y se mostraban afectados, reuní toda mi fuerza para participar en el seminario.
De todos modos no pude ni puedo entender hasta hoy cómo este "campeón del mundo" André Mewis pudo anteponer el respeto hacia las esteras del suelo de su sala al respeto hacia una persona enferma.
Yo quería aguantar como fuera el entrenamiento, pero me derrumbé varias veces, dado que no podía sentir mis pies. Estaban muy fríos y me dolían terriblemente.
El Sifu Aguilar Me cuidó y comentó que el se encargaría de que el seminario no terminara para mí. Me sacó del entrenamiento y me atendió con exquisito cuidado durante toda la mañana. Para la tarde el Maestro Aguilar habia decidido que no permaneceía más en aquel centro deportivo.El maestro Nadim consiguió mediante mil favores y gestiones conseguir otro centro donde impartir el seminario. Tras explicar a todos las razones de por que el maestro decidó cancelar el curso en aquel centro, nadie de los 45 participantes queríamos volver a saber jamás nada más de esta persona Mewis.
Agradecimeitno a mi compañero y amiga Ana Plaza, fantastica periodista.
Quiero agradecer de corazón a Ana Plaza por su bella y en detalle perfectamente descrita carta. Dado que Ana ha expuesto ya todos los hechos y datos que atañen al tratamiento del Maestro, no voy a repetir otra vez como se llegó a ello, y me voy a concentrar enseguida en lo que sucedió dentro de mí.
Mi tratamiento, con el maestro Aguilar.
Terminó el seminario mi maestro, me llamó. Detrás de mi se cerró la puerta y solo el maestro y yo permanecimos en aquella sala del Charloten Randori“ tras los cristales el resto de los alumnos esperaban unos y se cambiaban otros en el vestuario.
Fui tratada por primera vez por el Sifu Aguilar con su Chi Kung, con su fuerza Budista, con su Chan.
Solo recuerdo que yo estaba tendida en el suelo de la sala del Randori, a mi izquierda de rodillas estaba el Sifu Aguilar. Yo estaba agitada y nerviosa, porque no sabía qué me iba a pasar.
Sin embargo esa agitación desapareció en un momento cuando el Maestro puso sus manos sobre mí y a través de ellas me inundó una sensación agradable y cálida.
No puedo describir facilmente que sentí. Percibí cómo en mi cabeza surgían constantes relámpagos y centelleos, como si miles de estrellitas volaran a través de mi cerebro, mientras en mi cuerpo sentía una especie de HYPATION (?).
Por un momento mi cuerpo entro en convulsión. Temblava toda como si me estuvieran descargando corrientes, y sin embargo no estaba asustada. Notaba calor en todo mi cuerpo y al mismo tiempo empece como a desbanecerme. Por un momento llegue a un estraño estado que solo puedo describir como cuando un televisor de los de antes llegaba el fin de emisión de los programas. Esa especie de niebla chisporroteante de sonido absorvente. En ese momento creo que me desconecté. La fuerza del maestro Aguilar hizo que me desconectara. Sin embargo no lo tengo muy claro. Los temblores recorrian mis brazos y mis piernas y notaba todos mis órganos internos temblando al mismo tiempo pero todo esto se iba desvaneciendose de mi mene, al mimso tiempo que aparecian mas fuertes sensaciones de Paz, bienestar, calor, algo que no puedo describir.
Cuando el Maestro Aguilar me dijo a través del Maestro Nadim que lentamente debía sentarme y después ponerme en pie, me sentí di cuenta de que estaba bastante aturdida.
Fui ayudada por el Sifu Nadim y conducida por él fuera de la sala. Donde varios compañeros al verme tiritar todavia no hacian nada más que ponerme chamarras o abrigos por encima. Sin embargo yo estaba abrasada de calor. Sin embargo no articulaba palabra no atinaba a decirles que no pasaba nada. Yo me encontraba bien, ellos me veian rara, o tambaleante. Tras unos 15 minutos pedí a Annett una compañera que me llevara a casa, dado que yo no estaba en condiciones de conducir. Cuando llegué a mi casa mi mente estaba ya un poco más clara y sentía muchísima hambre.
Una noche absolutamente especial.
Ya en mi hogar, comí algo y me fui a dormir. Suelo dormir muy poco y con dolores, por lo que aquella noche mi marido me dijo que a pesar de estar dando vueltas en la cama como con convulsiones, como si tuviera pesadillas, toda la noche, en realidad dormí completamente. Parecia que estubviera peleando o alguien estuviera peleando contra mí, decia mi marido al día seguiente. Quizás de las pocas veces en los últimos años que he podido dormir sin despertarme por el dolor de mi enfermedad.
Sin embargo a la mañana siguiente me sentí muy despierta y fuerte. Percibía el mundo lleno de colores, como si el velo gris hubiera sido apartado de mis ojos. La expresión de mi cara se había transformado fuertemente, mis ojos estaban claros y abiertos, estaba rezumando energía y muy ilusionada ante el segundo día de seminario. No podía creermelo, pero cuando hablé con el maestro Aguilar, le dije que solo podía describir mi estado con una palabra, me sentia como Superwoman. Parece una locura, pero viniendo de alguien como yo, que ha sufrido tanto, que ha visto como su vida se va marchando poco a poco, esta sensación es como si alguien te dijera: Levantate y anda, porque la vida te ha vuelto a entrar.
Este segundo día fue un día muy bonito para mí, ya que me encontraba en condiciones excepcionalmente buenas. Tuve que hacer algunas pausas, pero la mayor parte del tiempo pude participar en los ejercicios. Pero todo el mundo me mirava raro. Dedian que no era la misma persona. Por lo que no me extraña que en ese momento se generara una revolución entre los asistentes al seminario. Todos miravan al maestro de una manera, entre miedo, admiración, cariño, extrañeza y sobre todo creo que rotos por lo que estaba sucediendo.
Yo egoistamente, crecia y crecia. Acababa de encontrar a mi salvador, a mi médico. Y no necesitaba darle nombre, ni reflexionar sobre lo que estaba pasando.
Fue entonces cuando me enteré que el maestro Aguilar, no había dormido en toda la noche y que se mantubo en su habitación a varios kilometros de mi casa, haciendo toda la noche Meditación y ejercicios en posición de LOTO. Aquello nos dejo a muchos sin palabras. El maestro Carlos Mora, me lo contó. Antes de que yo contara lo de mi noche de convulsiones y sensación de pesadillas o combate. Como si alguien me estuviera hablando todo la noche en mi mente.
Creo que mi estado era como de tenia que conocer a Este Hombre, no solo para sanar mi cuerpo, sino para encontrar sentimientos perdidos de humanidad y otros que prefiero guardar para mi privacidad. Era como normal que ese hombre me levantara, Normal que ese hombre me ayudara, normal que todo sucediera como sucedió. No tiene sentido, lo sé. Lo siento, no lo puedo explicar de otra manera.
Las semanas siguientes.
En la primera semana, los primeros días después del seminario de Tai Chi estaba llena de ganas de hacer cosas. Realicé tareas que antes no podía hacer yo misma, como hacer la compra o fregar. Estaba todo el tiempo en movimiento, dormí poco e hice muchas cosas.
Pero por desgracia la segunda semana aproximadamente, me encontré de pronto con fiebre y dolor en el pulmón. Por desgracia y por mi sistema inmunológico destrozado, cogí una de las muchas y muy habituales infecciónes pulmonares. EL medico quiso hospitalizarme y por supuesto realizar una exahustiva vijilancia y tratamiento con antibióticos. Como los antibióticos no me sientan bien, no quise tomarlos. Quería superar la infección pulmonar sin antibióticos, para no tener que sufrir otros daños. Las tres noches siguientes empeoré tanto que dudé de mi decisión de no tomar el antibiótico.
Sabía que para estar en el proximo seminario con el maestro Aguilar al cabo de la segunda semana, para su proximo semnario de Budismo Chan, y tras mi decisión de ingresar en el monasterio Océano de la Tranquilidad, necesitaba estar en pie y fuerte. Sabia que al hospitalizarme y tomar la medicación denuevo por sus efectos secundarios, quizás me mantendían durante varias semanas hospitalizada. No queria correr riesgos por mi cita con el maestro y preferí confiar en mi nuevo estado. A la mañana del cuarto día de enfermedad ya no me arrepentí, estaba mejor y mi fiebre había bajado. De todas formas estaba todo el día tosiendo y tenía fuertes dolores. Sin embargo pude asistir y ver al Maestro Aguilar.
Seminario de Budismo Chan, Nuevo impulso del Maestro Aguilar, nuevo onda de Chan.
En el viernes 25 de Abril, en el día anterior al seminario de Chan/Zen, se reunieron todos los alumnos para una clase especial de Budismo Chan, enseñanza y practica de tecnicas de Yoga y Chi Kung.
Después de que todos los alumnos entrenaron juntos, el Maestro les pidió a todos al final que abandonaran la sala, dado que ahora quería hacer de nuevo un Chi Kung de curación , Salud exlcusivamente para mí. Aquello necesitava de una alto grado de concentración por parte del maestro. Entendí que no era algo para realizar como un juego, como una exhibición, como un show. Entendí que era algo privado, un regalo.
Yo estaba sentada en un cojín, la luz era tenue y el Sifu Aguilar hizo unos movimientos que no reconocí, pero pensé que serían de su Chi Kung. Ahora se que es su canalización del Budismo Chan a través movimientos que no son ni Chi Kung ni Yoga, sino algo completamente distinto. Es simplemente el poder del Maestro Huang C. Aguilar
Esta vez quería estar absolutamente relajada, para que mi cuerpo no se bloqueara y pudiera recibir mejor el Chi Kung del Maestro Aguilar. Los movimientos que realizaba el Maestro solo me dejaban observar con admiración. Estaban llenos de fuerza y belleza, y la contemplación de su figura y de todo lo que me veía, fue para mí casi como una meditación. Como muchos dicen, solo con estar cerca del Halo, o del radio de acción del maestro Aguilar produce una sensación que no se puede expresar. En mí generó un sentimiento tranquilizador. En ese momento no lo recordé pero en la anterior ocasión tras mis nervios sení de nuevo lo mismo. Creo que no me dí cuenta entoncces pero su poder o su fuerza, ya estaban alcanzandome y derribandome, o actuando sobre mi mente, o mi sistema.
Después de que el Maestro Aguilar hubo completado sus ejercicios, me mostró el Chi que había juntado en sus manos. Extrañamente estaban totalmente rojas, y llenas de sudor. Fué algo extraño. El no sudaba, no saltó, no corrió, no se agito. Y sin embargo sus manos estaban chorreando de sudor, y el color era rojo intenso. Me tumbé.
El Maestro Aguilar puso sus manos sobre la parte superior de mi cuerpo. En ese momento sentí una fuerte presión en mi pecho y en el pulmón, como una nube de energía hecha de luz. Sentí al instante una sensación liberadora en el pulmón y el Sifu Aguilar me pidió que respirara normalmente.
Sentí de nuevo cómo mi cuerpo vibraba y sentí en todo el cuerpo un calor indescriptiblemente agradable. Sin embargo, no tuve como en la primera vez la sensación de que mi cuerpo yacía tranquilamente en el suelo. Me sentía como si mi cuerpo se moviera sobre el suelo de un lado a otro, aunque creo que en realidad no lo hacía. Es decir creo que la fuerza o la vibración era mucho mayores.
Ahora entiendo al maestro cuando dijo, que no entendía lo que le estaba pasando durante este curso. Que notaba como había dado un salto en el entendimiento de la energia, la vida, el Budismo, y su poder.
A continuación el Sifu Aguilar puso sus manos sobre mi vientre, tuve en ese momento la sensación de como si toda la presión de los años pasados saliera de mi cabeza, y como si mi cabeza se volviera agradablemente ligera y luminosa.
Cuando a continuación el Maestro Aguilar posó sus manos sobre mi cabeza me hundí en una agradable profundidad y la vibración en mi cuerpo se transformó en un temblor que yo percibía como desde una gran distancia. Denuevo me estaba desvaneciendo. Creo, pero no sentia ni miedo, ni temia a donde me dirigía, o hacia donde me caia. Ni si quiera era consciente de que me marchaba. Era como saberlo y no saberlo.
Un temblor que no resultaba atemorizador, sino lleno de fuerza, confianza y esperanza.
El Maestro Aguilar posó seguidamente sus manos en mis hombros, en mis manos y brazos, en mis caderas, en los muslos, las rodillas, las espinillas y en mis pies.
Es como si el maestro supiera com se mueven los átomos de mi cuerpo. Como si hablara con los electrones, con los fotones. Yo sentí auque esta mal decirlo que tocaba, hablaba con mi alma. Pero ni siquiera se lo que es el Alma, no soy filósofa. Pero lo noté.
Este contacto lo sentí como muy agradable y relajante, a pesar de que el profundo temblor seguía en mi cuerpo. Mis pensamientos eran de pronto tan diferentes. Esa tranquilidad en mi alma la sentí como algo desconocido. Cuando de pronto alguien me sacó de esos sentimientos, no sabía muy bien dónde estaba. Tenía mucho frío y tiritaba, me sentí otra vez debil y aturdida. Como esto ya lo conocía de la otra vez, no me dejé atemorizar por ello.
El Maestro Aguilar obligó a Nadim a qeu me ayudara a levantarme y ve mantuviera en pie para salir de la sala. Ya que yo estaba totalmente aturdida. Me ayudó a moverme hasta el vestuario, y creo que el Maestro José también vino a ayudarle. No puedo decirlo con seguridad, dado que estaba tan confusa. Solo sé que de pronto estaba sentada en el vestuario, tenía frío, estaba tiritando y Annett estaba sentada a mi lado.
Annett y Ekaterina me ayudaron a ponerme ropa caliente y el Maestro Nadim vino varias veces a ver cómo me encontraba.
De nuevo hubo un día siguiente
Cuando desperté a la mañana siguiente, de nuevo parecía todo tan diferente.
Estaba tendida en mi propia habitación y en mi propia cama, pero las sensaciones que sentí en aquella habitación eran tan completamente diferentes a como habían sido antes. La habitación me parecía luminosa y me parecía como si irradiara tranquilidad y seguridad, lo cual para mí era algo muy desconocido, y no sabía muy bien cómo debía comportarme, de modo que para empezar me quedé acostada en la cama.
Tenía tantas preguntas que no podía contestar, y sin embargo me sentía fuerte y bien. A pesar de mi reciente enfermedad de infección de Pulmón, no sentía ningún dolor en el pulmón y tampoco tosía. Mientras seguía ahí en mi cama y dejaba que aquellas impresiones actuaran en mí, sentí una forma de felicidad y contento que durante mucho tiempo me había estado oculta. De pronto se abrió la puerta del dormitorio y entró Annett. Me dijo que todos los españoles que estaban alojados en mi casa ya desayunando y me preguntó si no quería unirme a ellos.
Dije: Enseguida voy. Annett volvió entonces a salir de la habitación y yo intenté reunir fuerzas y levantarme. Salí de la cama y me sentí ligeramente mareada. Me sentia como si hubiera sufrido un gran combate, o y esto no tiene sentido, como si alguien hubiera librado un gran combate. Quizás la enfermedad que hbitaba en mi tubo que pelear contra otra energía que intentaba desalogarla. Y yo sufrí las consecuencas del agotamiento al librarse una gran batalla dentro de mi cuerpo. Estaba cansada y débil, pero me sentía absolutamente sana.
Estaba como cambiada, ya no era la persona que todavía ayer había sido. Me sentía a mí misma tan desconocida que casi me resultaba un poco inquietante. Finalmente me puse el albornoz y fui al salón, donde Amaia, Iratxe, Daniel, Pablo y Annett estaban sentados a la mesa desayunando. Todos querían saber cómo me encontraba, y yo les dije que simplemente me encontraba completamente bien, y que yo misma apenas podía creer todo aquello. Me sentía sana, feliz, libre de dolores, libre de cualquier tipo de indisposición. Esto era inconcebible, pero era así.
Cuando todo el grupo salió para el comienzo del seminario me acosté otra vez y dormí todo el día con breves interrupciones, de manera que me perdí el primer día del seminario de Chan/Zen. A la noche tuvo lugar la ceremonia de aceptación de nuevos novicios, en la que yo también participé. El maestro me accepto como discípula Budista.
Los efectos sobre mi cuerpo, lo que ha cambiado en mí.
Lugares en los que hay mucha gente reunida no me atemorizan tanto como antes, ya no me pierdo a mí misma en la multitud. Esta es una sensación maravillosa que no había podido sentir desde hace años.
Ahora tengo fuerza suficiente para llevar a cabo las labores domésticas, incluso llevo la compra a casa con mis propias manos. Esto era antes completamente inimaginable, dado que mis dedos no tenían suficiente fuerza para sostener las bolsas, por no hablar de los dolores que sentía al intentarlo. Mis músculos ya no me duelen y son lo suficientemente fuertes para realizar mayores esfuerzos y, dado el caso, para superar el dolor.
Incluso la higiene personal, que antes no podía nunca hacer sola, la realizo ahora en su mayor parte yo misma, lo único en lo que todavía necesito ayuda es al entrar y salir de la bañera. Tengo mucha hambre y como más que nunca antes. Tengo en parte la sensación de que ni siquiera puedo comer lo suficiente.
En mis manos tenía antes trastornos masivos del tacto. Muchas veces las cosas se me caían sencillamente de las manos, sin que me diera cuenta. No podía sentirlas, el toque de mis dedos era insensible. Cuando ahora toco algo siento lo que toco, tan claramente como no lo había hecho desde hace años.
Mis pies están ahora calientes, y puedo sentir la entera planta del pie contra el suelo. Las percepciones falsas que normalmente solía tener en muchas partes diferentes de mi cuerpo, ocurren ahora solo rara vez.
Mi medico del pulmón me dijo que gracias a los antivioticos mi pulmon estaba en la prueva medica limpio y sano. Yo le puse la caja de medicamentos sin abrir sobre la mesa y le dije no me los he tomado. Le conté lo de el maestro y no dijo nada. Solo estaba rojo de verguenza al ver la caja de medicinas sobre su mesa.
Mis otros medicos cuando se lo conté me dijeron simplemente que estaba loca, y que necesitaría tratameinto Psiquiátrico. Pero cuando me hicieron las pruevas habituales con electrodos en mi cabeza, sorprendemente varias harias de mi cerebro y sistema cerebral ha mejorado o se han activado. Al realizar los chequeos físicos sobre mi sistema neuromuscular, han podido reflejar que repetidamente he tendio una buena respuesta en mí reflejos, como por ejemplo el reflejo del tendón de la rodilla, que antes no tenía. En ese momento las palabras especialesta neurologo, quise darle una patada en la espiniña para qeu vaya él al psisiquiatra.
Mis terapeutas encargados de mi fisioterapia, están completamente atónitos por la cantidad de energia y fuerza que muestro. Además me he vuelto mucho más tranquila, me retiro y busco momentos para estar sola. En esos momentos descubro que lentamente estoy encontrándome a mí misma y a mi centro, lo cual para mí significa una gran felicidad. Ya que mis recuerdos sobre mi vida pasada desaparecieron, eso me creo una gran angustia, dificil de describir, que me sumia inevitablemente en depresiones que erantratadas con medicamentos, de neuvo mas medicamentos. Esa angustia ningún medico ha sabido tratar con exito, si no era llenandome de drogas y dejarme totalmente flotando.
Amigos y parientes dicen que la expresión demi cara se ha transformado. Que mi rostro está más suelto, relajado y alegre, que mis ojos brillan. Mi compañero ha dicho que quiere escribir él mismo una carta en este foro, porque no puede creer mi transformación. El mi ha cuidado durante años, y me conoce bien, sabe de mi minusvalia, de mis dificultades en el día a día. Cuando ahora contemplo en mi mente mi vida, ya no es gris y triste, sino llena de felicidad y llena de colores. Toda mi vida se ha transformado.
Agradecimiento al Maestro Aguilar
Tras todos estos acontecimientos, tengo por primera vez en mi vida el sentimiento de que por fin he llegado, a un lugar de total confianza. Nunca me había resultado fácil desarrollar confianza hacia las personas, y necesitaba mucho tiempo para ello. Pero en las últimas dos semanas, durante las celebraciones del quinto aniversario de la Delegación Alemana Océano de la Tranquilidad, el Maestro Aguilar llenó en minutos, mi corazón de amor y confianza. Algo que mi cerebro había olvidado desde hacia muchos años.
Maestro Aguilar: Tu posees la fuerza, el talento, la capacidad o el poder de vover, tocar, entrar y salir, reparar y cicatrizar, tanto en mi cuerpo como en mi mente, como quizás en mi Alma. Te agradezco de corazón por las valiosas experiencias que he recuperado, que mi cerebro había olvidado y que yo ya daba por perdidas. Tu me has dado, has intercedido por mí, has intervenido en mí. No se puede expresar con palabras la magnitud de mi felicidad. Para muchas personas inconcebible, para mí muy verdadero. Con tus capacidades y enseñanzas ayudas a tantas personas, todos hemos sido testigos de ello y en este foro se encuentran muchísimos casos que lo demuestran.
No se quien es usted, ni como debemos llamarle. Aunque todos le llaman maestro, Maestro Budista, o maestro en Artes Marciales. Yo no estoy de acuerdo en ese título. Aunque temo nombrarle por su nombre.
Maestro: Gracias por hacerme ver y hacerme entender, por regalarme fuerza y confianza, por la esperanza y la luz, por tu enseñanza y por el más bello regalo de mi vida, que tú, Maestro, me has dado. Te doy las gracias de corazón. Estás y estarás siempre presente en mis pensamientos.
SEGUDNA SECCIÓN:
2008 BERLIN. ALEMANIA
CURACIONES
Fenómenos y capacidades difíciles de definir, explicar o catalogar.
EL MAESTRO AGUILAR CURANDO UN CASO DE EXCLEROSIS MULTIPLE
ACCESO A LA WEB OFICIAL. 5º ANIVERSARIO ALEMANIA, TAI CHI CHUAN
http://www.shaolinmonastery.org/cast/hist/05aniv07.htm
Mein Name ist Samia Burchardt,
ich hatte das Privileg den Impuls der Energie des spirituell-buddhistischen Großmeisters Huang C. Aguilar zu empfangen, während einer unglaublichen Sitzung des Chi Kung oder des Chan, welche der Meister mir schenken wollte um meinen Körper und meinen Geist zu reparieren, welche seit 18 Jahren von eine chronischen Nervenerkrankung befallen sind: Multiple Sklerose.
Diesem Großmeister, welcher weltweit anerkannt ist als einer der Meister mit den größten buddhistischen Fähigkeiten der letzten Jahre, folge ich heute und möchte ihn daher meinen spirituellen Meister und Buddhistischen Anleiter nennen.
Je mehr ich darüber nachdenke, desto sicherer glaube ich, dass das Kennen lernen des Meisters Huang C. Aguilar, Abt des Buddhistischen Tempels Ozean der Ruhe, ohne Frage eines der wichtigsten Treffen in meinem schwierigen Leben war.
Vor dem Hintergrund der Erzählungen meiner Freunde und Gefährten, über die Dinge die hier in Berlin, passiert sind, während des 5-jährigen Jubiläums der Gründung der Deutschen Delegation Ozean der Ruhe, geleitet durch meinen Meister Nadim Sarrouh, glaube ich, dass mein privates Zeugnis von sehr großer Wichtigkeit ist, selbst wenn das problematisch erscheinen mag, weil es sich damit um private und intime Dinge handelt
Die Natur meiner Krankheit.
Die multiple Sklerose ist eine chronische Entzündung des zentralen Nervensystems. Diese Krankheit ist unheilbar und führt in jedem fall zum Tod.
Man nennt sie auch Krankheit der Tausend Gesichter, der Verlauf von der Krankheit ist bei jedem Patienten anders und man nicht voraussagen wie sie sich bei einem Patienten manifestiert.
Der Körper produziert Antikörper, die das eigene Nervengewebe angreifen. Die Multiple Sklerose ist eine im einzeln noch nicht geklärte, sehr unterschiedlich verlaufende, chronische Erkrankung des Gehirns, Rückenmarks und des Sehnervs, die zusammen das zentrale Nervensystem bilden. Dabei kommt es im Rahmen einer so genannten autoimmun Erkrankung an verschiedenen Stellen des zentralen Nervensystems zu entzündlichen Veränderungen, die narbig abheilen und entsprechende Funktionsstörungen hinterlassen.
Um mit dieser Krankheit so gut es geht im Einklang zu sein, ist Ruhe die oberste Priorität
Leben mit der Krankheit
Im Laufe des Fortschreitens dieser Krankheit bin ich hoch empfindsam und sensibel geworden. Meine Wahrnehmung und Empfindungen sind so sehr geschärft, dass ich an Ballungsorten, wo viele Menschen versammelt sind, die wichtigen von den unwichtigen Informationen nicht unterscheiden kann, sodass es zu einer massive Reizüberflutung kommt und ich nicht funktionieren kann.
Man kann es sich so vorstellen: Man steht in einem Raum umgeben von vielen Bildschirmen und auf jedem Bildschirm läuft eine andere Sendung in doppelter Geschwindigkeit. So fühle ich mich wenn ich auf der Straße stehe. Diese Zustände können mich so aus der Bahn werfen, dass ich Tage oder Wochen lang nicht zur Normalität zurückkehren kann. Des Weiteren ist es mir nicht möglich, aufgrund meiner körperlichen Gebrechen, den häuslichen Tätigkeiten selbst nach zu gehen. Auch bei der Körperpflege bedarf es gelegentlich Hilfestellung
Die Geschichte der Krankheitsentwicklung der Krankheit in meinem Leben
Ich bin mittlerweile 35 Jahre alt. Als ich 18,5 war, bekam ich die erste rechtseitige Lähmung. Zum damaligen Zeitpunkt konnte keiner der Ärzte mir eine Erklärung dafür geben, was mit mir geschehen war.
Sie schickten mich auf eine große Reise, von einem Arzt zum nächsten, von einem Krankenhaus in das nächste Krankenhaus. Alle paar Wochen bekam ich eine neue Diagnose, bis nach 6 Jahren die endgültige Diagnose gestellt wurde: Multiple Sklerose.
In den nachfolgenden 8 Jahren, erlitt ich einige Schübe, die mich jedes Mal an den Rollstuhl fesselten. Von Seiten der Schulmedizin bekam ich selten Hoffnung, dass sich die Situation jemals für mich ändern würde, und ich wieder gehen könnte.
Jedoch war es für mich sehr schwer die Situaion im Rollstuhl zu akzeptieren. Ich musste lernen gegen mich selbst zu kämpfen. Die Schulmedizin stellte mich auf zwei Medikamente ein, wobei das eine höchst Krebserregend war, was ich aber erst erfahren habe, als ich das Medikament nach 8 Jahren absetzen musste.
Das zweite Medikament schädigte im höchsten Maße die Entgiftungsorgane, Leber, Niere und Darm. Ich musste auch dieses Medikament nach 8 Jahren absetzen. Es folgte ein Entgiftungsjahr, ohne Medizin. Dieses Jahr war ein sehr gefährliches Jahr für mich. Ich magerte ab bis auf 40 Kilo und bekam vier Lungenentzündungen in Folge. Meine Oberhaut hatte sich so weit zurückgebildet, dass mein ganzer Körper eine einzige Wunde war
In dieser Zeit trug ich keine Kleider; Ich wurde nackt von der Außenwelt isoliert. Meine Seele litt sehr darunter und mir wurde bewusst, dass für mich die Zeit gekommen war, dass ich sterben will. Dieses Gefühl und dieser Gedanke haben mich nicht mehr losgelassen, sodass ich Vorsorge treffen wollte und eine Patientenverfügung verfasst, die besagte, dass egal was mit mir passieren würde, die Schulmedizin nicht das Recht hatte mich am Leben zu erhalten.
Mein Körper war nicht mehr lebensfähig, ich fiel ins Koma. Es gab keine Hoffnung dass ich wieder wach werde. Ein kleiner Lichtblick war die Interferon-Behandlung. Interferon, ein Medikament das nicht nur das Krankheitsbild hemmt, sonder auch die gesunden Körperfunktionen lähmt. Interferon lehnte ich schon vor der Zeit des Komas ab. Aber da ich die Patientenverfügung an meinen besten Freund gegeben hatte, dem ich mehr Vertrauen schenkte, als meiner eigenen Familie, hat mich Interferon schlussendlich doch gerettet.
Da das Herz meines Freundes so sehr geschmerzt hat, konnte er das mit mir vereinbarte nicht einhalten. Er hat den Ärzten freie Hand für Interferon gegeben. Ich nahm schon während des Komas, 15 Kilo zu, natürlich nur durch das chemische Interferon, und vier Monate später, bin ich wach geworden, in einer Welt in der ich gar nicht mehr sein wollte.
Aber gut: Da ich mich sowieso nicht an mein früheres Leben erinnern konnte, da ich mein komplettes Gedächtnis verloren hatte, viel es mir nicht schwer einen Neuanfang zu starten.
Der einzige Gedanke den ich fortlaufend hatte, war lebensfähig zu werden und meinen Sohn zu retten. Unermüdlich arbeitete ich an meinem Körper um ihn wieder funktionsfähig zu bekommen. Wider Willen der ärztlichen Verordnung, setzte ich Interferon wieder ab. Ich fing an meinen durch Interferon auf 98 Kilo angeschwemmten Körper wieder zu entgiften.
Ich fühlte mich so unbeweglich und so unflexibel im Kopf, durch die Chemie die meinen ganzen Körper durchtränkt hatte. Davon wollte ich wieder runter und ein normales Körperempfinden haben.
Die Ärzte hatten mich bereits zu einem Pflegefall erklärt und gaben mir kaum Hoffnung, dass ich die Sportarten die ich so sehr liebte, jemals wieder beginnen könnte. Ich mobilisierte aber all meine Kraft und fing an den Weg zu gehen. Ich fing also an zu joggen, mit viel Mühe und viel Kraft, aber ich joggte. Und als meine Kondition sich langsam steigerte, beschloss ich mit Tai chi zu beginnen.
Danach schenkte ich mein Vertrauen und mein Glauben, alternativen Heilverfahren die weitab der Schulmedizin liegen, wie etwa: Traditionell Chinesischer Medizin und Ohrakupunktur, Tai Chi, Reiki, Pilates, Physiotherapie, Yoga, Sauna, gute Ernährung, viel Bewegung und viel Lachen.
Ich lernte viele Kampfsportschulen kennen, bevor ich mich entschied in der Deutschen Delegation Ozean der Ruhe bei Meister Nadim zu trainieren, mit der Vorraussetzung meine eigene Mitte wieder zu finden, um optimal für mich und meinen Sohn zu Sorge.
Furchtbare Folgeerscheinungen
Die Multiple Sklerose ist von irreparablen Schäden begeleitet, wie: Sehstörungen, Sprachstörungen, Gedächtnisstörungen, Lähmungen, Missempfindung und Psychosen. Daher gaben mir die Ärzte keinerlei Hoffnung, mein Ziel je zu erreichen. Meine größte Lähmung habe ich aber überwunden
Ich will zum Abschluss dieses Teils noch sagen, dass ich seit über einem Jahr nicht mehr am Training teilnehmen, kann, weil mein Gesundheitszustand sich wieder verschlechtert hatte.
Eine merkwürdige Entschlossenheit mitzumachen und den Meister Aguilar kennen zu lernen
Aus gesundheitlichen Gründen konnte ich seit einem Jahr nicht mehr an dem regelmäßigen Tai Chi Training von Meister Nadim teilnehmen. Ich versuchte einige Male zum Training zu gehen, stellte dann aber fest, dass ich nicht kräftig genug war.
Nichtsdestotrotz erfuhr ich, dass im rahmen des fünfjährigen Jubiläums der Deutschen Delegation Ozean der Ruhe einige Seminare von Meister Aguilar abgehalten wurde, an denen ich unbedingt teilnehmen wollte, egal wie es mir ging.
Als ich aber in der Sportschule Mewis meine Schuhe ausziehen musste dachte ich: das Seminar ist vorbei für mich bevor es angefangen hat.
Ich war sehr verletzt darüber und habe geweint über die Unmenschlichkeit von dem Herrn André Mewis. Als ich aber merkte, dass ich mit meinem Schmerz nicht alleine war, sondern der Meister Aguilar und auch der Meister Nadim, sehr aufgebracht waren über diese Unmenschlichkeit und sich betroffen zeigten, sammelte ich all meine Kraft um an dem Seminar teilzunehmen.
Trotzdem konnte und kann ich bis heute nicht verstehen, wie dieser „Weltmeister“ André Mewis, den Respekt vor seinen Matten oder seiner Halle, dem Respekt vor einem kranken Menschen vorzog.
Ich wollte unbedingt da Training durchhalten, brach aber einige Male zusammen, da ich meine Füße nicht mehr empfinden konnte. Sie waren nur sehr kalt und schmerzten furchtbar.
Der Meister Aguilar kümmerte sich um mich und sagte mir, dass das Seminar für mich noch nicht vorbei sei. Er nahm mich aus dem Training und kümmerte sich außerordnetlich um mein Wohlbefinden, während des ganzen Morgens. Für den Nachmittag entschied der Meister Aguilar, nicht mehr Zeit in dieser Sportschule zu verbringen. Der Meister Nadim erreichte durch viel Arbeit und tausende Gefallen, dass wir den weiteren Unterricht des Seminars in eine andere Schule verlegen konnten. Denn schließlich wollte niemand der anwesend 45 Personen zurückkehren in diese Schule oder irgendetwas mit der Person Mewis zu zun haben.
Dank an meine Freundin und Gefährtin Ana, eine hervorragende Journalistin
Ich möchte herzlich Ana, für ihren sehr schönen und im Detail perfekt beschriebenen Brief danken. Da Ana bereits alle Fakten und Daten erläutert hat, die mit der Behandlung des Meisters einhergehen, werde ich nicht noch einmal wiederholen, wie es dazu kam, und mich sofort auf das konzentrieren was in mir passiert ist.
Meine Behandlung mit dem Meister Aguilar
Nach dem Ende des ersten Seminartages rief mich der Meister zu sich. Hinter mir schließ er die Tür des Raumes und ich war alleine mit dem Meister in den Hallen der Sportschule Randori. Draußen vor dem Fenster warteten einige, andere zogen sich in den Umkleidekabinen um.
An diesem Abend wurde ich das erste mal behandelt von dem Meister Aguilar, mit seinem Chi Kung, sein Kraft des Buddhismus, sein Chan.
Ich lag auf dem Boden auf den Randori Matte, links neben mir kniete Sifu Aguilar. Ich war aufgeregt und nervös, weil ich nicht wusste, was jetzt mit mir passieren würde.
Jedoch verschwand diese Aufregung in dem Moment als der Meister Aguilar seine Hände auf mich legte und mich dadurch ein angenehmes, warmes Gefühl durchdrang.
Außerdem nahm ich war, wie es in meinem Kopf ständig, blitzte und zuckte, als würden tausend Sternschnuppen durch mein Gehirn fliegen, während ich in meinem Körper eine Art Hypation verspürte.
In einem Moment verkrampfte sich mein Körper kurz. Ich fing an zu zittern als ob in mir drin kleine Wirbelstürme wirbelten, nichtsdestotrotz war ich nicht ängstlich. Ich spürte Wärme in meinem ganzen Körper und merkte wie ich langsam das Bewusstsein verlor. In einem seltsamen Moment erreichten ich einen Zustand, den ich nicht anders beschreiben kann, wie das rauschende weiße Bild, welches früher nach dem Ende eines Films im Kino zu sehen war. Ein Art Nebel aus kleinen Funken und leichten Tönen. In diesem Moment verlor ich glaube ich das Bewusstsein. Die Kraft der Meister ließ mich das Bewusstsein verlieren. Aber leider habe ich das nicht mehr so gut in Erinnerung. Das Zittern lief meine Arme und Beine hinunter und ich spürte wie meine inneren Organe anfingen zu beben. Das alles passierte in selben Moment und verschwand auch wieder aus meinem Geist, als im selben Moment stärkere Gefühle von Frieden, Wohlgefühl und Wärme auftraten, Gefühle die ich nicht beschreiben kann.
Als der Meister Aguilar mir durch Meister Nadim übersetzen ließ, dass ich mich jetzt langsam setzen und dann aufstehen soll, empfand ich mich als ziemlich benommen
Ich wurde durch Sifu Nadim gestützt und aus der Halle geführt. Dort erwarteten mich viele meiner Gefährten. Als diese sahen das ich immer noch zitterte, belegten die mich mit vielen Jacken und Mäntel und das obwohl mir selbst extrem heiß war. Aber ich artikulierte keine Worte, ich versuchte ihnen nicht zu sagen, dass eigentlich gar nichts los sei. Ich fühlte mich gut aber sie waren so besorgt um mich und meinten, dass ich krank aussehe oder so als würde ich gleich umkippen. Nach 15 Minuten bat er Annett mich nach Hause zu fahren, da ich selbst dazu nicht in der Lage war. Als ich zu Hause ankam, war mein Geist schon ein wenig klarer und ich verspürte mächtigen Hunger
Eine sehr besondere Nacht
Wieder zu Hause, aß ich noch etwas und ging dann schlafen. Normaleweise schlafe ich sehr wenig und mit Schmerzen, sodass mir mein Freund nach dieser Nacht überrascht sagte, das ich abgesehen von den vielen Drehungen und krampfartigen Bewegungen als hätte ich Albträume, tatsächlich die komplette Nacht durchgeschlafen hatte. Es schien so als würde ich kämpfen oder als würde jemand gegen mich kämpfen, sagte er mir am nächsten morgen. Das war das eines der wenigen Male, dass ich durchschlafen konnte, ohne den aufzuwachen durch den Schmerz der Krankheit.
Trotz allem empfand ich mich am nächsten Morgen als sehr wach und kräftig. Ich empfand die Welt voller Farben, als ob man den grauen Schleier von meinen Augen entfernt hätte. Mein Gesichtsausdruck hatte sich stark verändert, meine Augen waren klar und offen, ich sprudelte vor Energie und freute mich auf den zweiten Seminartag. Als ich mit dem Meister sprach und versuchte ihm meinen Zustand zu beschreiben, konnte ich mich nicht zurückhalten zu sagen, dass ich mich fühle wie Superwoman. Das hört sich verrückt an, aber für jemanden wie mich, der so viel Leid erfahren musste, und beobachtet hat, wie einen Stück für Stück das Leben verlässt, war dieses Gefühl so als würde jemand sagen: Steh auf! Los geht’s! Weil das Leben wieder zu dir zurückkommt.
Dieser zweite Tag, war ein sehr schöner tag für mich, da ich in einer außergewöhnlich guten Verfassung war. Ich musste zwar gelegentlich Pausen einlegen, konnte jedoch weitgehend, an den Übungen teilnehmen. Trotzdem schauten mich alle recht merkwürdig an. Manche sagten ich sehe aus wie ausgewechselt. Nicht zu meiner Überraschung entwickelte sich eine kleine Revolution in der Gruppe der Teilnehmer. Alle schauten den Meister an mit einer Mischung aus Angst, Bewunderung, Zuneigung und Überraschung. Vor allem waren sie aber glaube völlig verstört durch das was passiert war.
Ich selbe aber, wurde immer selbstbewsusster. Ich hatte meinen Retter gefunden, meinen Arzt und brauchte dem ganzen keinen Namen geben oder Nachdenken über das was geschehen war.
Als ich später erfur, dass der Meister Aguilar die ganze Nacht nicht geschlafen hatte, sondern im Schneidersitz auf seinem Bett, viele Kilometer von meiner Wohnung entfernt, Übungen ausgeführt und meditiert hat, waren viele von uns sprachlos. Der Meister Carlos Mora hatte uns mir das erzählt. Vorher hatte ich doch geschrieben, dass ich die ganze Nacht in Bewegung war und mich fühlte als hätte ich Albträume oder müsste kämpfen. Als hätte jemand die ganze Nacht hindurch mit meinem Geist gesprochen.
Ich fühlte mich so, als ob ich diesen Mann kennen lernen musste, nicht nur um meinen Körper zu reparieren, aber auch um mir zu helfen verlorene Gefühle und andere Dinge in mir zu finden, die ich hier gerne, aufgrund meiner Privatsphäre, für mich behalten möchte. Es war so normal, dass mich dieser Mann aufrichtete, normal dass er mir half, normal das alles so passiert war, wie es passiert war. Das fühle ich nicht nur, das weiß ich. Verzeiht, aber ich weis nicht wie ich das sonst erklären soll.
Die folgenden Wochen
In den ersten Tagen nach dem Tai Chi Seminar, war ich voller Tatendrang.Ich erledigte Dinge die ich vorher selbst nicht erledigen konnte, sei es der Einkauf oder der Abwasch. Ich war die ganze Zeit in Bewegung, habe wenig geschlafen und viel erledigt.
Nach einigen Tagen bekam ich plötzlich, Fieber und Schmerzen in der Lunge. Der Arzt diagnostizierte leider, wie schon so oft, eine Lungenentzündung. Eine Krankheit, die mich durch mein defektes Immunsystem schon seit vielen Jahren verfolgt. Er verschrieb mir Antibiotika. Weil ich Antibiotika nicht gut vertrage, da sie nicht nur die kranken Zellen sondern auch die gesunden Zellen angreifen, für die ich lange gearbeitet hatte, wollte ich das Antibiotikum nicht einnehmen. Ich wollte die Lungenentzündung ohne Antibiotika durchstehen, damit es mich nicht anderweitig schädigt. Die folgenden drei Nächste ging es mir so schlecht, dass ich an meiner Entscheidung zweifelte, das Antibiotikum nicht eingenommen zu haben.
Ich wusste, dass wenn ich in dem nächsten Seminar mit dem Meister Aguilar dabei sein wollte, in dem Chan Seminar, und außerdem meine Entscheidung in die Tat umsetzten wollte, in dem Buddhistischen Tempel Ozean der Ruhe einzutreten, ich fit sein musste und stark. Hätte ich das Antibiotikum genommen, wäre ich vielleicht für viele Wochen ans Bett gefesselt gewesen. Ich wollte also kein Risiko eingehen um diesen nächsten Termin mit dem Meister zu verpassen und vertraute daher auf meinen neuen Gesundheitszustand. Am Morgen des vierten Tages der Krankheit jedoch, habe ich es nicht mehr bereut, es ging mir besser und mein Fieber war gesunken. Ich hatte zwar den ganzen tag Husten und erhebliche Schmerzen, war aber schlussendlich in der Lage an dem letzten Seminar teilzunehmen und den Meister Aguilar zu treffen.
Das Chan-Seminar. Ein neuer Impuls von dem Meister. Eine neue Welle des Chan.
Am Freitag den 25.04., am Tag vor dem Chan/Zen Seminar, trafen sich alle Schüler zum Chi Kung. Der Meister hatte alle Schüler versammelt für ein besonderen Unterricht über Chi Kung, Yoga und Meditaiton.
Nach dem alle Schüler gemeinsam trainierten, bat der Meister schlussendlich alle Schüler die Halle zu verlassen, da er nun privates Chi Kung nur für mich und meine Gesundheit machen wollte. Dafür brauche der Meister ein sehr hohes Niveaus der Konzentration. Ich verstand, dass es sich dabei also nicht um irgendeinen Scherz handelte, das war keine Vorführung oder Show. Ich verstand, dass dies etwas privates war, ein Geschenk.
Ich saß auf einem Kissen, das Licht war gedimmt und Sifu Aguilar machte Bewegungen, die ich nicht erkannte, aber mir dachte dass sie aus seinem chi Kung stammten. Heute weiß ich, dass es sich dabei um seinen Chan handelte, kanalisiert durch seine Bewegungen, die weder aus dem Chi Kung noch aus dem Yoga stammten. Das war etwas völlig anderes. Vielleicht einfach, die speziellen Fähigkeiten des Meisters Huang C. Aguilar.
Die Bewegungen die der Meister Aguilar machte, ließen mich nur mit Bewunderung zuschauen. Sie waren voller Kraft und Schönheit und das zuschauen, war für mich beinahe meditativ. Wie viele mir schon oft berichtet hatten, war das Gefühl unbeschreiblich im Umkreis oder Radius von dem Meister Aguilar zu stehen, während er diese Aktionen ausführte. Ich fühlte wie ich mich entspannte. Ich glaube nicht, dass ich es sofort gemerkt hatte aber rückblickend fühlte ich mich so, als ob seine Kraft oder seine Energie mich wieder erreichte, und auf meinen Geist und meine Nerven wirkte, in dem sie mich beruhigte und entspannte.
Nachdem der Meister Aguilar seine Übungen vollendet hatte, zeigte er mir das Chi, dass er in seinen Händen gesammelt hatte. Kurioserweise waren sie absolut rot und voller Schweißpfützen. Das war merkwürdig. Er hatte sich ja nicht warm gemacht, war nicht gerannt oder gesprungen oder hatte Kraftübungen gemacht. Und trotzdem waren seine Hände völlig nass von Hitze, und von einer intensiven roten Farbe. Ich legte mich hin.
Der Meister Aguilar legte seine Hände mit dem gesammelten Chi auf meinen Oberkörper
In diesem Moment spürte ich einen starken Druck in meiner Brust und in der Lunge, wie eine Energiewolke aus Licht. Ich spürte sofort ein befreiendes Gefühl in der Lunge und Sifu Aguilar forderte mich auf normal zu atmen.
Ich spürte wieder wie mein Körper vibrierte und ich spürte im ganzen Körper eine unbeschreiblich angenehme Wärme. Jedoch hatte ich nicht wie beim ersten Mal das Gefühl, dass sich mein Körper ruhig auf dem Boden befindet. Ich fühlte mich, als würde sich mein Körper auf dem Boden hin und her bewegen, auch wenn ich glaube, dass er das nicht wirklich tat. Ich glaube also die Kraft und die Vibrationen waren um einiges größer.
Daraufhin legte Sifu Aguilar seine Hände auf meinen Bauch, ich hatte in diesem Moment das Gefühl als würde der gesamte Druck der vergangenen Jahre aus meinem Kopf entweichen und als würde mein Kopf angenehm leicht und hell.
Als Sifu Aguilar dann seine Hände auf den Kopf legte, driftete ich in eine angenehme Tiefe und das virbrieren in meinem Körper veränderte sich, zu einem Beben das man aus weiter ferne wahrnimmt. Ein Beben das nicht beängstigend wirkte, sonder voller Kraft, Zuversicht und Hoffnung. Sifu Aguilar legte des weiteren seine Hände mit der gebündelten Energie, auf meine Schultern, aus meine Hände und Arme, auf meine Hüften, auf die Oberschenkel, auf die Knie, auf die Schienbeine und auf meine Füße.
Es war als ob der Meister wusste wie er die Atome in meinem Körper bewegen konnte. Als spräche er mit meinen Elektronen. Ich weiß nicht ob es richtig ist das zu sagen, aber es war auch so als spräche oder berühre er meine Seele. Dabei weiß ich nicht mal wirklich was das ist, ich bin schließlich keine Philosophin, aber so fühlte ich mich.
Diese Berührung empfand ich als sehr angenehm und entspannend, auch wenn das Beben noch immer in meinem Körper war. Meine Gedanken waren auf einmal so anders. Diese Ruhe in meiner Seele, empfand ich als fremd. Als mich plötzlich jemand aus diesen Gefühlen herausholte, wusste ich gar nicht so recht wo ich war. Mir war sehr kalt und ich zitterte, ich fühlte mich wieder schwach und benommen. Da ich das schon vom letzten Mal kannte, habe ich mich dadurch nicht beängstigen lassen.
Der Meister Aguilar forderte Sifu Nadim auf mir zu helfen. Er brachte mich in die Umkleidekabine und ich glaube Sifu José kam auch ihm zu Hilfe. Mit Bestimmtheit kann ich das nicht sagen, weil ich so verwirrt war. Ich weiss nur dass ich auf einmal in der Umkleidekabine saß, mir kalt war, ich zitterte und Annett neben mir saß. Annett und Ekaterina halfen mir beim anziehen von warmer Kleidung und Sifu Nadim kam mehrere Male um zu schauen, wie es mir ging.
Ein neuer Tag
Als ich am nächsten Morgen erwachte, wirkte wieder alles so anders.
Ich lag zwar in meinem eigenen Schlafzimmer in meinem persönlichen Bett, aber die Eindrücke die ich in diesem Zimmer vernahm, waren so völlig anders, als sie zuvor gewesen waren. Das Zimmer erschien mir hell und es war mir als strahlte es Ruhe und Sicherheit aus, die für mich aber sehr fremd war und ich wusste nicht genau wie ich mich verhalten sollte, ich blieb also vorerst in meinem Bett liegen
Ich hatte soviel Fragen die ich nicht beantworten konnte, fühlte mich aber dennoch gut und kräftig. Trotz meiner vorangegangen Krankheit, fühlte ich keine Schmerzen in der Lunge und hustete auch nicht. Während ich dort in meinem bett verweilte und die Eindrücke auf mich wirken ließ, verspürte ich eine Form von Glück und Zufriedenheit, die mir lange verborgen gewesen war. Plötzlich ging die Schlafzimmertür auf und Annett kam herein. Sie teilte mir mit, dass alle Spanier, die in meiner Wohnung untergebracht wurden, bereits am frühstücken wären und fragte mich ob ich nicht dazu kommen wollte.
Ich sagte: Ich komme gleich. Annett ging daraufhin wieder aus dem Zimmer und ich versuchte mich zu sammeln um aufzustehen. Ich stieg aus dem Bett und es schwindelte mir leicht. Ich fühlte mich wie nach eine harten und langem Kampf, oder als ob mich jemand von einem großen Kampf befreit hätte. Vielleicht kämpfte meine Krankheit gegen eine andere Energie in meinem Körper. Und ich erlitt nun die Erschöpfung wie nach einer großen Schlacht. Ich war müde und schwach, fühlte mich aber absolut gesund.
Ich war wie ausgewechselt, ich war nicht mehr der Mensch der ich gestern noch war. Ich war mir selbst so fremd dass er mir schon fast ein wenig unheimlich war. Schlussendlich zog ich meinen Bademantel über und ging in Wohnzimmer, wo Amaia, Iratxe, Daniel, Pablo und Annett am Frühstückstisch saßen und frühstückten. Alle wollte wissen wie es mir geht und ich sagte ihnen dass es mir einfach nur gut ginge und das ich das selber alles gar nicht fassen kann. Ich fühlte mich gesund, glücklich, frei von Schmerzen, frei von jeglicher Art Belastung Das war unvorstellbar aber es war so.
Als die gesammelte Mannschaft zum Seminarbeginn aufbrach, legte ich mich wieder schlafen, und verschlief so den ganzen Tag mit kurzen Unterbrechungen und verpasste so den ersten Seminartag, des Chan/zen Seminars. Am Abend fand die Zeremonie zur Aufnahme neuer Novizen statt, an der ich auch teilgenommen habe. Der Meister nahm mich als seine buddhistische Schülerin auf.
Die Effekte in meinem Körper. Was sich verändert hat.
Orte an denen viele Menschen versammelt sind, beängstigen mich nicht mehr so sehr wie vorher, ich verliere mich selbst nicht mehr in der Menge. Das ist ein wunderschönes Gefühl dass ich schon seit Jahren nicht mehr spüren durfte.
Ich habe jetzt genug Kraft um häusliche Tätigkeiten zu verrichten, ich trage den Einkauf sogar mit meinen eigenen Händen nach Hause. Das war vorher völlig unvorstellbar, da meine Finger nicht genug Kraft aufbringen konnte, um die Tüten zu halten, ganz zu schweigen von den Schmerzen die ich dabei empfand.
Meine Muskeln tun mir nicht mehr weh und sind kräftig genug, größere Anstrengungen zu vollbringen und gegebenenfalls auch Schmerz zu überwinden.
Selbst die Körperpflege die ich sonst nie alleine verrichten konnte, führe ich nun größtenteils selbst aus, das einzige wo ich noch Hilfe benötige, ist das ein und Austeigen aus der Badewanne. Ich habe starken Hunger und esse mehr als je zuvor. Ich habe teilweise das Gefühl dass ich gar nicht genug essen kann.
In meinen Händen hatte ich vorher massive Empfindungsstörungen. Oft fielen mir die Sachen einfach so aus der Hand, ohne dass ich es merkte. Ich konnte sie nicht fühlen, Berührungen mit meinen fingern waren wie taub. Berühre ich jetzt etwas, fühle ich das was ich berühre, so klar wie schon seit jahren nicht mehr.
Meine Füße sind jetzt warm und ich kann die gesamte Fußsohle auf dem Boden spüren. Die Missempfindungen die ich normalerweise an vielen verschiedenen Körperstellen haben, treten nur noch selten auf.
Der Arzt der sich um meine Lungenentzündung kümmerte, glaubte, dass dank der Antibiotika die er mir verschrieben hatte, ich wieder gesund sei. Da holte ich die geschlossene Antibiotikapackung aus meiner Handtasche und lag sie ihm auf seinen Tisch. Ich erzählte ihm von meinen Erlebnissen mit dem Meister Aguilar, aber er sagte nichts dazu. Er wurde nur rot und schien in Verlegenheit.
Als ich meinem Neurologen von all diesen Dingen erzählt hatte, bezeichnete mich als verrückt und sagte ich bräuchte professionelle Hilfe. Aber als er dann die üblichen Tests vornahm, mit den Elektroden an meinem Kopf, entdeckt er überraschenderweise, das es in meinem Gehirn viele Verbesserungen gegeben hatte. Die Nervendegeneration hatte wohl abgenommen und teilweise wurden alte Bereiche reaktiviert. Mein neuromuskuläres System spiegelte das wieder, weil überall an meinem Körper natürliche Reflexe wiederkehrten, wie etwa der Kniesehnenreflex, den ich vorher nicht hatte. In diesem Moment wollte ich diese Neurospezialisten in den Hintern geben und ihn zu professioneller Hilfe auffordern.
Meine Physiotherapeuten sind völlig fassungslos über die Menge an Energie und Kraft die ich aufbringe. Außerdem bin Ich viel ruhiger geworden, ich ziehe mich zurück und suche Momente des Alleinseins. In diesem Momenten erfahre ich, dass ich langsam zu mir und zu meiner Mitte finde, was für mich ein großes Glück bedeutet. Meine Gedanken an mein vergangenes Leben sind verschwunden. Diese haben mich in der Vergangenheit sehr belastet und mir Angst bereitet die scher zu beschreiben ist. Sie führten mich oft in Depression, welche wieder mehr Medikamente zur Folge hatten. Diese Ängste konnte bisher noch kein Doktor mit Erfolg behandeln, ohne mich mit Medizin voll zu pumpen und mich komplett emotionslos schweben zu lassen.
Freunde und Verwandte sagen, dass sich mein Gesichtsausdruck verändert hat. Mein Gesicht sei gelöster, entspannter und fröhlicher, meine Augen leuchten. Mein Partner, hat gesagt, dass er selber einen Brief in diesem Forum schreiben möchte, weil er die Veränderung von mir nicht fassen kann. Wenn ich nun im Geiste mein Leben betrachte, dann ist es nicht mehr grau und trist, sondern voller glück und voller Farben.
Mein ganzes Leben hat sich gewandelt
Dank an den Meister Aguilar
Nach all diesen Ereignissen, empfinde ich zum ersten Mal in meinem Leben das Gefühl, endlich angekommen zu sein, an einem Ort von Urvertrauen. Es viel mir nie einfach Vertrauen für Menschen zu entwickeln und ich brauchte dafür viel Zeit. Aber in den letzten zwei Wochen, der Feierlichkeiten zum fünfjährigen Bestehens der deutschen Delegation Ozean der Ruhe, füllte der Meister Aguilar in kürzester Zeit mein Herz mit Liebe und vertrauen.
Meister Aguilar: Du besitzt die Stärke, das Talent, die Fähigkeit oder die Kraft um meinen Körper wie meinen Geist zu reparieren und zu heilen. Ich danke dir von Herzen für die wertvollen Erfahrungen die ich jetzt wieder machen darf, die mein Gehirn vielleicht einst vergessen oder verloren hat. Du hast mir geben. Du hast in mir interveniert. Keine Worte können mein Glück beschreiben. Für manche Menschen unvorstellbar, für mich Realität. Durch deine Fähigkeiten und Lehren hilft du so vielen Menschen, das haben wir alle bezeugt und auch in diesem forum finden sich viele viele Fälle die das belegen.
Ich weiß nicht wer du bist, noch wie ich dich nennen soll. Viele nennen dich Meister. Meister des Buddhismus oder Meister der Kampfkunst. Ich bin mit diesen Titeln nicht einverstanden. Nichtsdestotrotz fürchte ich dich bei deinem wahren Namen zu rufen.
Meister: danke dass du mich sehen und verstehen lässt, dass du mir kraft und zuversicht schenkst, für die Hoffnung und das Licht, für deine Lehre und für das schönste Geschenk meines Lebens, dass du Meister mir bereitet hast. Ich danke dir von Herzen. Du bist in meinen Gedanken heute immer präsent. |
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Begoña Uribarri
Registrado: 11 Jun 2008 Mensajes: 3
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Publicado: Dom Jun 29, 2008 4:35 pm Título del mensaje: |
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Querida Samia:
He leído muchas cartas que hablan de tí y todas me han tocado muy profundo pero al leer la tuya, leer tu propia vida, con tus palabras, con tus miedos, tu sufrimiento, tu decisión de dejarte caer y de repente de volver a nacer, con qué ímpetu has luchado para salir adelante, por tu hijo, por los que te quieren tanto....alegras los corazones! Yo llevo un poco más de tres años practicando Tai Chi en el centro zeN4 de Costa en Bilbao y recuerdo que en mis primeros días de entrenamiento, mientras el Sifú impartía una de las clases, me corrigió la posición de la espalda pues yo no lo hacía bien. Cuando terminó la clase y entramos al vestuario algunas de mis compañeras me dijeron "¡Qué suerte; te ha tocado el Sifú; jo, qué envidia!!! Yo no lo entendí entonces; fué una situación que se me antojaba entre rara y divertida. Al poco tiempo esto mismo se repitió y los comentarios en el vestuario sobre mi "suerte" también:"dos veces ya! qué suerte!" ...¡Ahora lo entiendo! En aquél entonces yo no conocía al Sifú Aguilar; no sabía de sus proezas, le tenía por un hombre muy herudito pero no sabía hasta dónde podría llegar. Samia: ahora sé por qué la gente quiere que les toque;a tí te ha tocado,te ha ayudado con su don; a otros muchos, -los más necesitados también. A los demás nos toca aunque de otra manera no menos buena: nos toca el interior dejándonos ver lo bueno y lo malo que llevamos dentro y dándonos consejos para equilibrarlo.
Es duro admitir que no seamos al cien por cien buenas personas; es duro admitir que todos llevamos dentro pequeños diablillos que nos pinchan de vez en cuando para sacar nuestra otra cara. Pero es necesario enfrentarnos a ellos e intentar corregirlos. Supongo que se tarda tiempo pero no hay que "tirar la toalla" no hay que tenerles miedo; ese miedo que se instala dentro de nosotros y nos hace sentir pequeños y frágiles tiene que desaparecer para demostrarle que lo que ha conseguido es hacernos más fuertes."Poco a poco" dice el Sifú; qué razón tiene!!!
Hace año y medio que me operaron de una "histerectomia" (extirpación del útero) por un cúmulo de miomas (tumores benignos) que habían crecido demasiado. Cuando le comenté al Sifú Aguilar en la escuela que faltaría a clase durante dos o tres meses para recuperarme me dijo que seguro que un mes o poco más ya estaría bien, aunque la zona que me iban a intervenir era la zona más delicada que tiene nuestro cuerpo pues ahí se encuentra "Tan Tiem". Me dijo que afectaría a mi sensibilidad pero que tenía que ser fuerte; que fuera a clase aunque sólo fuese a observar y que así también se aprende y mucho-! Me operaron un 14 de diciembre y doy gracias al médico por sólo extirparme el útero ya que después de la operación me comentó que habían limpiado mis trompas y ovarios y no me los habían quitado por lo que mi sistema hormonal seguiría funcionando de momento. Ese día, pese al malestar que te invade después de una intervención quirúrgica, yo estaba contenta. Esta alegría me duró poco pues empecé con fiebre y no desaparecía con los antibióticos. "será infección de orina" decían pero en el análisis no dió positivo. De repente vieron que tenía tal anemia que casi obligada tuve que consentir en que me transfundieran sangre."fué un accidente "dijeron;" al poner los separadores para operar se rompió una vena sin que nadie reparara en ello y cuando los quitaron para coserme la herida, esa vena empezó a sangrar poco a poco pero incesantemente hasta que se formó un saquito de infección que es lo que me provocaba la fiebre. Bueno, no soy médico. Espero que se me entienda. Tuvieron que volverme a abrir para limpiarlo y volví a pasar el mismo calvario. -no soy una persona muy quejica pero creo que me deprimí un poco ya que de cinco días que me dijeron que iba a estar, se convirtieron en trece.- "Si quieres pasar la navidad en casa te doy el alta "me dijo un doctor el 23 de diciembre;" ¿¿¿La navidad???? pero ¿yo estoy como para irme? "le pregunté." yo preferiría que no "contestó. "pues me quedo!! a mí la navidad hace muchos años que no me dice nada y no creo que me ayudara yéndome a casa" Así que el 26 de diciembre me dieron el alta y terminé de recuperarme en mi casa con el apoyo incondicional de mi marido Txema, mi familia, mis amigos y compañeros del trabajo que, por cierto me ayudaron como sólo ellos podían hacerlo, cogiendo mi mano, animándome y hasta haciéndome reir aún sabiendo que me dolía la herida, pero no me importó; me gustó sentirme tan arropada. Txema, que practica TaiChi y Chi Kung ,casi todos los días me decía quien había preguntado por mí en clase y todos me daban palabras de ánimo incluido mi Maestro el Sifú Aguilar; a todos se lo agradecí inménsamente.
La verdad es que la anemia y las dos operaciones me dejaron bastante debilitada; en casa intentaba hacer algún ejercicio aunque me costaba estirarme y me cansaba muy rápidamente. En la segunda semana de febrero me animé y me presenté en la escuela. Pensaba en ver a mis compañeros, saludar o tratar de entrenar un poco. El maestro Aguilar no siempre esta en el centro, dados sus muchísimas ocupaciones. Y sin embargo eligiendo un día al azar, mi grata sorpresa fué que el Sifú Aguilar se encontraba allí y se alegró de verme tan pronto y de mi mejoría. De repente sus palabras fueron para mí la mejor medicina: el ánimo que me infundió fué más fuerte de lo normal; en poco tiempo estaba casi como nueva y se lo agradecí a la fuerza de sus palabras o ¿quizás a algo más que yo en ese momento no pude o no supe ver...? ¿Quizás Cuando al apuntarme por primera vez en la escuela y sin conocerme de nada esas dos veces que me toco la espalda, fue otra cosa? ¿Quizás me vió, algo y de la manera más discreta, es decir tocando el lado opuesto de mi enfermedad, estuvo viendo o sintiendo como en el caso de la madre de Javier Izurieta? ¿Por qué insistió al poco tiempo, en volver a mirarme, a acercarse, a poner sus manos en mi espalda?
Como decían mis compañeras, mas avanzadas, que suerte tienes, y no lo entendí. ¿Quizás vio mi herida? Por eso estaba tan tranquilo. Quizás hizo algo, como dicen algunos trasformar sin tocar, ayudar sin ser visto.
No puedo dejar sin nombrar tambien a nuestra compañera Aintzane :su carta me impresionó tanto como la tuya,Samia.También ella refleja ese miedo,esa inquietud provocada por ese tumor que se desarrolla en su cerebro y que la está haciendo sufrir.Ella también tiene que ser fuerte porque lo que ha de venir nadie lo sabemos pero creo que si entre todos nos damos ánimos lo malo que nos pueda pasar quizas nos dañe fisicamente pero si animicamente nos sentimos acompañadas por la gente que nos quiere y nos aprecia saldremos adelante con la fuerza de su cariño.Quien de verdad nos quiere ,lo hace sin condiciones.Y si a esto se le suma la ayuda tambien incondicional del maestro yo tendria enormes esperanzas en nuestro futuro.
Hoy sigo entrenando y después de escuchar todo lo que mi maestro está haciendo ultimamente con su... ¿cómo llamarlo?.... No lo sé. Sólo sé que yo estuve el día 5 de Junio cuando aquél hermoso halo de luz procedente del maestro nos cubrió a todos mientras nos intentábamos sacar la foto en recuerdo de la visita de Ekatherina y la tuya, Samia, y que desde ese día que nadie me diga que mi maestro o cualquiera de mis compañeros miente sobre lo que ocurrió porque lo defenderé con capa y espada.
Samia, me alegro mucho por tí. Ojalá el mundo se llenase de gente buena como el maestro Aguilar que pese al dolor consiguen sacarnos una sonrisa. Ojalá!!!
Gracias a todos los que escribís en este foro porque habéis conseguido que también yo abra un poquito mi corazón. Gracias; no pongo nombres para no olvidar a nadie y porque ellos ya lo saben.
Gracias, Sifú Aguilar por cuidarnos lanzando tus flechas cruzadas con las nuestras hasta cuando no hay luz, Tu siempre nos ves!
Gracias.
Begoña Uribarri.
Alumna de TaiChi.
Empleada de Garbialdi.Hospital de Basurto. |
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